Descubren nueva lengua "recién nacida" en Australia

  • 17 julio 2013
Familia Warlpiri junto a la investigadora Carmel O'Shannessy
Carmel O'Shannessy estudia la lengua de los jóvenes warlpiri desde hace más de una década: Foto: Noressa White Napurrurla.

Antes de que comenzara la colonización británica de Australia en 1788 existían allí unas 250 lenguas aborígenes habladas por cerca de un millón de personas. En la actualidad, solo quedan algunas decenas.

Sin embargo, el descubrimiento de una nueva lengua, creada por niños en el norte de Australia, ofrece un atisbo de esperanza en medio del sombrío panorama que enfrentan las lenguas nativas.

Se trata del warlpiri rampaku o warlpiri ligero, un lenguaje hablado exclusivamente por menores de 35 años en Lajamanu, una población remota del Territorio del Norte de Australia habitada por 700 personas.

Aunque está compuesto mayormente por estructuras gramaticales y palabras de otros sistemas (que toma del inglés, el warlpiri -la lengua nativa- y el criollo, un idioma que mezcla los dos anteriores), "nos encontramos frente a un nuevo sistema lingüístico porque aquí se juntan estos elementos de una manera muy sistemática y convencional", le explica a BBC Mundo Carmel O'Shannessy, lingüista de la Universidad de Michigan, Estados Unidos y responsable del hallazgo.

"Por otra parte, tiene estructuras gramaticales innovadoras que le son propias", añade la investigadora.

Sin querer

Niños warlpiri
Los niños formaron la lengua escuchando a sus padres cambiar de un idioma a otro (warlpiri, inglés y criollo) durante una misma conversación.

Aunque todos los integrantes de esta comunidad hablan la lengua aborigen warlpiri (un idioma que comparten con 4.000 parlantes de varias comunidades australianas), inglés y criollo, la mitad de la población habla warlpiri ligero como su primera lengua.

De alguna manera, este sistema lingüístico puede compararse con el lenguaje que utilizan los adolescentes en cualquier parte del mundo, que crean sus propios códigos incomprensibles para los adultos.

Pero, la gran diferencia, "es que en esas situaciones, cuando los jóvenes crecen, vuelven a hablar como el resto de la gente. En cambio, aquí, continúan hablando de la misma manera, y la siguiente generación de niños habla así desde bebé", señala O'Shannessy.

Teniendo tres lenguajes a mano, cabe preguntarse para qué crear un cuarto.

Según O'Shannessy, no se trata de un acto deliberado. "Es muy probable que en los años 70 u 80 los padres les hablasen a sus hijos mezclando los idiomas, y utilizaran ese patrón para hablarles de forma consistente. Para las personas bilingües es muy común pasar de una lengua a otra en medio de una conversación".

Entonces, agrega, "cuando los niños empezaron a hablar, lo hicieron siguiendo el mismo patrón", y se transformó en la manera de hablar de los más pequeños.

Futuro incierto

Curiosamente, aunque no estamos frente a un fenómeno que se produzca todos los días, la aparición de un nuevo sistema lingüístico puede ser más común de lo que se piensa.

"Creo que ocurre con más frecuencia de lo que sabemos. El problema es que si no hay un lingüista allí para observarlo, no nos damos cuenta, pero es más probable que aparezca en comunidades donde hay mucha gente multilingüe y mucha población joven que interactúa entre sí".

¿Pero qué posibilidades de sobrevivir tiene este nuevo lenguaje en un contexto donde se predice que la mitad de las lenguas existentes -cerca de 7.000- se extinguirán para el próximo siglo?

En opinión de Peter Bakker, profesor asociado de Lingüística de la Universidad de Dinamarca, quien ha publicado extensamente sobre el desarrollo de los lenguajes, el futuro del warlpiri ligero es al menos más brillante que el del warlpiri tradicional.

Comunidad warlpiri
La comunidad de Lajamanu está aislada. El centro comercial más cercano está unos 550 kilómetros al norte. Foto: cortesía O'Shannessy.

"Cuando se desarrolla una nueva lengua suele suceder que se torna bastante estable, como por ejemplo ocurre con las lenguas criollas, como es el caso del papiamento en las Antillas".

"No podemos estar seguros en un 100%, pero creo que tiene un futuro más alentador en comparación con lo que pueda pasar con la lengua aborigen de sus padres y sus abuelos", le dijo a BBC Mundo.

Para O'Shannessy es algo que sólo se podrá saber con el tiempo, sobretodo, por la presión que existe sobre los hablantes para dejar de utilizar ambas lenguas.