El regreso de la violencia electoral en México

  • 5 julio 2013
Foto de archivo. Getty Images
La violencia política se ha recrudecido en los últimos tres meses. Foto Getty Images.

Eleazar Armenta Acuña, Ricardo Reyes Zamudio y Thalia Cruz, asesinados en los últimos días en distintas partes de México, tenían algo en común: todos estaban relacionados con las elecciones locales de este domingo en este país.

Los dos primeros eran candidatos; la tercera, sobrina y asistente de una aspirante que resultó herida en el atentado (su esposo también murió). Parte de al menos una decena de homicidios, varios secuestros, múltiples ataques armados y amenazas que han enrarecido el ambiente preelectoral en las últimas semanas.

La violencia ha tocado a casi todos los partidos, desde el gobernante PRI (Partido Revolucionario Institucional), hasta el PAN (derecha), el PRD (izquierda) y movimientos ciudadanos.

Incluso en un país donde la violencia se ha vuelto parte de la vida cotidiana, la desatada contra los candidatos que aspiran este domingo a una gobernación, trece congresos estatales y 1.348 alcaldías ha causado gran alarma.

Esa alarma la expresó Jesús Zambrano, presidente nacional del Partido Revolucionario Democrático (PRD): "No habíamos visto que se diera con esta magnitud una violencia con estas características y subrayo nuestra exigencia a las autoridades correspondientes para que no permitan un escenario que complique las cosas el próximo domingo".

Violencia en elecciones disputadas

Para el historiador Lorenzo Meyer, profesor emérito del Colegio de México, los niveles de violencia de las últimas semanas también resultan sorprendentes.

"Aunque no es algo enteramente nuevo. En otros tiempos, cuando todavía se olía la pólvora de la Revolución Mexicana, las elecciones conllevaban violencia. Cuando el Partido de Estado se fue posesionando y controlando todo, dejó de haber violencia".

¿Y cuál fue la razón? "Supongo que era muy sencilla y brutal: porque las elecciones no importaban. ¿Para que va a ser usted violento si ya sabe de antemano quién va a ganar? En última instancia había que luchar por un lugar en las boletas, pero mucho antes de las elecciones. La lucha era interna, dentro del partido. Y el partido tenía su disciplina".

Según Meyer, la violencia brotaba cuando había oposición seria, algo que ocurrió varias veces a mediados del siglo pasado.

"1940 y 1952 son dos fechas en que las elecciones estuvieron llenas de violencia. Eran épocas en que el PRI se dividía. En 1940 salió el general Juan Andreu Almazán. Y en 1952 el general Henríquez Guzmán". En ambas ocasiones la división alcanzó al propio ejército.

Ahora ocurre lo mismo: hay violencia porque existe una competencia real por la posiciones en juego. Esto se ve sobre todo en las elecciones regionales (como las que se llevan a cabo este domingo), donde algunos poderes locales quieren mantenerse a como de lugar.

"Los gobernadores se hicieron más independientes gracias a que perdieron la presidencia (en 2000, cuando triunfó el PAN) y ellos son ahora los señores de horca y cuchillo en sus estados. Entonces les interesa controlar el congreso (locall) y los municipios".

Lea: ¿Son los gobernadores los señores feudales de hoy?

El doctor en historia José Antonio Crespo indica que la violencia política regional se viene presentando desde hace algún tiempo.

"Esto lo hemos visto desde hace algunos años para acá. justo cuando la violencia derivada del crimen organizado -hace seis, siete años- empezó a dispararse. Recordemos que en 2010 se asesinó a un candidato a gobernador de Tamaulipas".

Por esto, por ejemplo, no se vieron tantos hechos violentos en las elecciones presidenciales de hace exactamente un año: no estaban en juego los poderes regionales.

Elemento nuevo

En los últimos tiempos se ha agregado un elemento que no existía a mediados del siglo pasado: el narcotráfico.

Así lo recuerda Lorenzo Meyer: "Para nuestra mala fortuna sí hay antecedentes de violencia electoral, pero no de crimen organizado y violencia electoral". Y agrega: "Yo creo que sin el narco también habría violencia, pero con el narco es peor".

Esto no sólo ha contribuido a elevar la violencia, sino que la ha empantanado: en varios de los casos que se han reportado ha quedado flotando la duda de si se trató de rencillas políticas o del crimen organizado. O una combinación de ambas.

Foto Archivo, Getty Images.
Una decena de personas relacionadas con las elecciones han sido asesinadas. Foto Getty Images.

Todas las personas consultadas por BBC Mundo coincidieron en indicar en que es muy difícil discernir si en los asesinatos, atentados y amenazas contra personas vinculadas a los comicios está involucrado o no el crimen organizado.

Varios de los crímenes se han presentado en el llamado "Triángulo Dorado" del narcotráfico, zona de sierras entre los estados de Durango, Chihuhaua y Sinaloa, uno de los principales fortines de Joaquín "El Chapo" Guzmán, capo del Cartel de Sinaloa.

Un reportero del estado de Durango, que habló con BBC Mundo bajo condición de anonimato, confirmó que la mayoría de las presiones contra de candidatos para que no se presentaran a los comicios se reportaron desde esa región. Lo mismo ocurre en Sinaloa: las muertes y amenazas se han producido, en especial, en los municipios serranos.

Acusaciones van y viene

Para el presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Gustavo Madero, lo que está ocurriendo tiene, sobre todo, un culpable: el PRI.

Así lo dijo esta semana, en una agitada entrevista radial concedida a MSV Noticias cuando se encontraba a punto de tomar un avión. "Viene un proyecto reinstaurador de todas esas prácticas para volver a ganar a la mala. Es utilizar todo el poder para en cada margen actuar para cargar los dados en favor de un partido político".

Y agregó: "En todo el país se está viendo la utilización de todas las prácticas: los congresos locales, los institutos electorales, los programas sociales, la violencia, el dinero... todo un catálogo para tratar de ganar".

El PRI, por su parte, ha respondido a través de su presidente, César Camacho, diciendo que muchas de las denuncias -como el "levantón" de un candidato del PAN en el estado de Veracruz- en realidad no ocurrieron o son "más ruido mediático que hechos fehacientes". Y también ha denunciado intervención de funcionarios panistas a favor de sus copartidarios.

El presidente Enrique Peña Nieto dijo, también esta semana, que no se tolerará la intromisión de funcionarios públicos en las elecciones, algo que fue recibido con escepticismo por opositores y críticos.

Gustavo Madero dijo que, aunque en el discurso suena muy bien, en la realidad “el presidente no hace nada”. Por su parte, Lorenzo Meyer cree que el mandatario puede "decir hasta misa", pero los gobernadores ya no le obedecen como obedecían a los antiguos presidente del PRI.

Por todo lo anterior, este domingo en México se juega mucho más que una gobernación, trece congresos estatales y 1.348 alcaldías.

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