El asteroide cuya onda expansiva le dio la vuelta al mundo

  • 28 junio 2013
Asteroide a su paso por la atmósfera terrestre
La energía que causó el impacto de este asteroide está entre las mayores registradas por los instrumentos hasta ahora.

La onda expansiva generada el pasado 15 de febrero por la desintegración de un asteroide sobre Rusia fue tan fuerte que le dió dos vueltas a la Tierra, según un estudio científico.

Para medir esa fuerza el equipo investigador usó los registros de un sistema de sensores que había sido puesto en marcha para detectar pruebas nucleares, indica Simon Redfern de la BBC.

Los científicos dicen que la onda expansiva del impacto del asteroide fue el evento de mayor potencia registrado hasta ahora por esta red de sensores.

La desintegración del asteroide en febrero pasado sobre la cordillera de los Urales causó una lluvia de meteoritos que dejó más de 1.000 heridos y una estela de destrucción en un radio de varios cientos de kilómetros.

Miles de toneladas

El asteroide, de unas 10.000 toneladas de peso según la NASA, viajaba a una velocidad de 54.000 kilómetros por hora, según la Academia Rusa de las Ciencias, y se fue quemando en la atmósfera inferior, generando una caída de fragmentos sobre la Tierra.

La onda expansiva que generó su impacto con la atmósfera rompió cristales e hizo temblar edificios.

En su momento las autoridades rusas estimaron el área de cristales dañados en 200.000 metros cuadrados.

El estudio que midió la dimensión de su fuerza acaba de ser publicado en la revista especializada Geophysical Research Letters.

Vea imágenes del impacto del asteroide y de los daños que ocasionó

460 kilotones de TNT

Los investigadores examinaron los datos de 20 sensores del Sistema de Monitoreo Internacional (IMS por sus siglas en inglés) que opera la organización para la prohibición de pruebas nucleares Comprehensive Nuclear-Test-Ban Organization (CTBTO).

Estos sensores detectan ondas acústicas a una frecuencia muy baja, conocidas como infrasonido, que podrían provenir de explosiones de pruebas nucleares.

Pero el sistema también puede detectar grandes explosiones de otras fuentes, como la de la bola de fuego que se desintegró aproximadamente sobre la ciudad rusa de Chelyabinsk.

Según la estimación preliminar de Alexis Le Pichon, de la Comisión de Energía Atómica de Francia, y su equipo de investigación, la energía explosiva del impacto del asteroide fue equivalente a la de 460 kilotones de TNT, o casi 30 veces mayor que la bomba atómica de Hiroshima.

Esto la convierte en el evento más grande registrado desde la desintegración en 1908 de un meteoro sobre Tunguska, en Siberia.

La onda expansiva de Tunguska tuvo una fuerza equivalente a tres a cinco megatones de TNT, cientos de veces mayor que la explosión atómica de Hiroshima y tumbó árboles a lo largo de 2.000 kilómetros cuadrados de bosque, indica Simon Redfern de la BBC.

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