¿En qué se basa EEUU al hablar del uso de armas químicas en Siria?

  • 15 junio 2013
Combatientes rebeldes sirios
EE.UU. enviará ayuda militar a los rebeldes sirios después de comprobarse el uso de armas químicas.

Hace meses que el debate sobre si el gobierno sirio utiliza o no armas químicas contra sus enemigos está sobre la mesa. Sin embargo, sólo este jueves Barack Obama dio el paso de anunciar que su gobierno ha confirmado la existencia de este armamento.

Según Obama, ahora saben que el régimen del presidente sirio Bashar al Asad usó armas químicas "a pequeña escala" contra los rebeldes opositores.

Como consecuencia, Estados Unidos autorizó el envío de "ayuda militar" a los rebeldes, una decisión significativa que marca una importante escalada en la guerra de Siria, que comenzó en enero de 2011.

El uso de este tipo de munición química es muy difícil de comprobar y el gobierno sirio ha criticado los métodos usados por Washington para certificar el uso de armas químicas como "banales".

Los temores de que ese tipo de arsenal pudiera ser utilizado aumentaron luego de que en julio de 2012 el gobierno sirio advirtiera que apelaría a un arsenal "no convencional" en caso de agresión extranjera.

Eso motivó la respuesta del presidente Barack Obama, quien advirtió a Siria que de ser usadas las armas químicas estaría cruzando una "línea roja" que forzaría a la comunidad internacional a cambiar su posición respecto al conflicto interno que vive el país árabe.

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Barack Obama
El presidente Obama advirtió a Siria que al usar armas químicas estaría cruzando una "línea roja".

BBC Mundo presenta una relación de los principales eventos sucedidos desde que empezaron a circular versiones sobre supuesto uso de arsenal químico en el conflicto.

20 de marzo: El embajador de EE.UU. en Siria aseguró al Congreso estadounidense que, hasta ese momento, no había evidencia de que las fuerzas del gobierno sirio hubieran utilizado armas químicas en los ataques de aquella semana.

"Evaluamos atentamente los informes (...) no tenemos ninguna evidencia que corrobore los informes", expuso el embajador Robert Ford al Comité de Relaciones Exteriores.

25 de abril: Washington informó por primera vez que el régimen sirio probablemente utilizó armas químicas. Sin embargo, subrayó que sus informaciones no eran suficientes para tener la certeza de que Damasco cruzó la "línea roja".

Los organismos de inteligencia concluyeron entonces, "con diferentes grados de certeza", que el régimen sirio utilizó armas químicas a pequeña escala, en particular sarín", explicó la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Caitlin Hayden, poco después de que el secretario de Defensa Chuck Hagel revelara esta información durante una visita a Abu Dabi.

En la jerga de inteligencia "diferentes grados de certeza" significa que las distintas agencias no están todas de acuerdo, según explicó a AFP un alto responsable del Pentágono.

La evaluación está "fundada en parte sobre muestras" retiradas en personas, reveló Hayden, pero "la cadena de transmisión (de las muestras) no está clara, por eso no podemos confirmar cómo la exposición (al sarín) tuvo lugar".

El agente sarín es un poderoso gas neurotóxico descubierto en vísperas de la Segunda Guerra Mundial en Alemania.

El simple contacto con la piel bloquea la transmisión del influjo nervioso y conduce a la muerte por paro cardiorespiratorio. Es inodoro e invisible.

6 de mayo: Un informe de Naciones Unidas manifiesta que hay "motivos razonables" para creer que se están utilizando armas químicas en Siria.

5 de junio: El canciller de Francia, Laurent Fabius, asegura que el gobierno sirio usó gas sarín, aunque EE.UU. dice que necesita más pruebas para tomar una decisión.

13 de junio: Ben Rhodes, viceasesor de Seguridad Nacional de Obama, dijo que la inteligencia de EE.UU. cree que el "régimen de al Asad ha utilizado armas químicas, incluido el agente nervioso sarín, "a pequeña escala" contra la oposición varias veces el año pasado".

La Casa Blanca cifra entre 100 y 150 el número de personas que han muerto a consecuencia de estos ataques, aunque no ha aportado detalles sobre en qué datos basa tal convicción.