Colombia: cómo ser el país "más feliz" y el más estresante al mismo tiempo

  • 13 junio 2013
Didier Alvarado
Colombia siempre puntea alto en las mediciones de felicidad.

Identificado por diferentes estudios y sondeos como el país más feliz pero también como el más estresante y conflictivo de Suramérica, a Colombia nadie parece poder disputarle el título de la nación más contradictoria.

Efectivamente, según el Índice Mundial de la Paz –publicado esta semana por el Instituto para la Paz y la Economía, con sede en Australia– Colombia es, y por mucho, la nación menos pacífica del continente americano.

Y su elevada tasa de homicidios –31,4 por cada 100.000 habitantes, una de las 23 variables consideradas para dicho índice– es también uno de siete criterios recientemente empleados por la agencia Bloomberg para ubicarla a la cabeza del ranking de países suramericanos "más estresantes".

A comienzos de este año, sin embargo, una encuesta de la firma Gallup determinó que Colombia no solamente era el país el país más feliz de la región, sino el más feliz de todo el planeta.

Y la nación también ocupa puestos destacados en mediciones de felicidad un poco más complejas, como el Índice del Planeta Feliz de la New Economics Foundation (NEF), en el que actualmente ocupa el tercer puesto.

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"Variables diferentes"

Persona sonriendo
La clave de la felicidad parece estar en las relaciones con familia y amigos.

Para el profesor Julio Eduardo Cruz, del departamento de Psicología de la Universidad de los Andes, en Bogotá, la aparente contradicción es el resultado de la medición de variables completamente diferentes.

Y es que mientras rankings como el de Bloomberg consideran factores "objetivos" –en este caso tasa de homicidios, PIB per cápita, desigualdad en los ingresos, tasa de desempleo, corrupción, expectativa de vida y contaminación del aire– la percepción de felicidad en países como Colombia estaría más vinculada a factores que podrían denominarse "subjetivos".

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"Para nosotros, el ser feliz está profundamente relacionado con nuestras relaciones sociales. Si nuestras relaciones sociales y familiares marchan bien, nosotros somos felices, más que si la situación económica está difícil, si hay violencia, etc., etc.", le dice Cruz a BBC Mundo.

Se trata, según el psicólogo, de una característica de las naciones "colectivistas", de las que Colombia sería un ejemplo.

"En términos generales las relaciones sociales son un buen predictor de felicidad en todos lados. Pero en aquellos países que llamamos "individualistas", como Estados Unidos, la relación con la familia, etc., es menos importante, y la incidencia de las relaciones sociales en la felicidad es menor. Ahí, las personas son más felices cuando piensan que han realizado sus metas o cuando tienen una profesión exitosa, por ejemplo", explica.

"Mientras que nosotros somos un país fundamentalmente colectivista. Entonces una persona que está feliz con su familia, con sus amigos, es una persona que te va a decir: 'en mi vida ando pleno'. Son variables que predicen mejor la felicidad que variables del contexto, por ejemplo la situación política, el conflicto armado, el riesgo de robo, etc., etc.", agrega.

En las calles de Bogotá, Fersen Adelis Cuesta, un vendedor ambulante de 69 años, parece darle la razón al experto.

"Yo me agarro de la felicidad de que tengo a mis hijos, que es lo que mantiene con vida y alegre. Ellos son como un dulce para mí: apenas los miro me sonrío yo solito, me hacen sentir realizado", le dice Cuesta a BBC Mundo.

"Hay momentos en que uno tiene pensamientos que entristecen, de que no tengo como darle a mis hijos lo que ellos verdaderamente necesitan, pero yo me siento feliz", asegura.

"Acostumbrados"

Una posible explicación de esta actitud es que, en países como Colombia, la gente aprende a asignarle mayor importancia a aquellas variables sobre las que puede tener un mayor grado de control, reconoce el profesor Cruz.

O, como dice María Cristina Ruiz mientras le compra los periódicos del día a Fersen Cuesta, que uno "aprende a vivir el día".

"Yo no creo en las encuestas que dicen que Colombia es feliz. Son encuestas manipuladas, porque aquí la situación está muy difícil", le dice esta ama de casa a BBC Mundo.

"Pero también es cierto que uno se acostumbra. Después de toda la violencia que ha habido y que hay, uno tiene que aprender a vivir el día", recomienda.

Algo similar sugiere Didier Alvarado, un estudiante 19 años que hoy viste la camiseta amarilla de la selección colombiana de fútbol.

"Es cuestión de actitud. Los colombianos siempre le ponemos buena onda a las dificultades. Si tienes un problema, es más fácil para un colombiano como ponerle buena energía y echarle ganas a lo que hay que hacer", sostiene.

Y si la satisfacción de vencer las adversidades de la vida contribuye a la felicidad, entonces tal vez no haya que sorprenderse de que el país más estresante también sea el que tiene más gente feliz.

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Lo que en cualquier caso está claro, afirma el profesor Cruz, es que en los índices de felicidad uno encuentra "tanto naciones que desde el punto de vista objetivo tienen todo para ser felices como naciones que no tienen las condiciones objetivas para ser felices".

Y, según el experto, eso nos dice que la felicidad no está ligada a condiciones objetivas, "sino que está determinada o condicionada por aspectos más de carácter psicológico, psicosocial, de orden sociológico y probablemente hasta de razones históricas que hacen que en cada nación, en cada región, las personas aprendan a se felices a su manera".

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