El Robin Hood de los parquímetros

  • 17 mayo 2013
Parquímetro
La idea es que la policía no castigue a los conductores. (Imagen de archivo)

En diciembre de 2012, James Cleaveland tuvo una resolución de Año Nuevo poco ortodoxa: hacer todo lo posible para evitar que la policía de la ciudad estadounidense de Keene, en Nueva Hampshire, emitiera multas de estacionamiento.

Cleaveland y un grupo de amigos salieron a las calles con los bolsillos llenos de monedas y se le adelantaron a la policía local metiéndolas en los parquímetros antes de que éstos expiraran y los agentes pudieran emitir infracciones de US$5.

Ellos llaman a su práctica "Robin Hood" y en poco más de cuatro meses, el grupo afirma haberles hecho ahorrar a los automovilistas distraídos más de 2.000 multas.

No es la primera vez que alteran la calma de este pueblo: ya se los conoce por fumar marihuana en público en la plaza central para protestar contra las leyes antidrogas y por realizar una manifestación contra las restricciones de armas que consistió en una mujer medio desnuda armada con una pistola caminando por el centro.

"Es mi filosofía", expresó Cleaveland, de 26 años, miembro de un grupo llamado Free Keene, que suscribe el principio liberal de que el gobierno debe ser lo menos visible posible.

"No me gustan las multas por aparcamiento porque no creo que el aparcamiento deba ser un delito", dijo a BBC Mundo. "Cuando pagamos los parquímetros para otros, recibimos muchas gracias del público porque salvar a una persona de una boleta de aparcamiento es algo agradable".

James Cleaveland
Cleaveland siempre está un paso por delante de los inspectores.

Estresados

El gobierno de la ciudad de Keene no comparte la opinión de Cleaveland. El mes pasado presentó una demanda en un tribunal estatal contra él y otras cinco personas para que se emita una orden de restricción que los mantenga a más de 15 metros de distancia de los parquímetros.

La demanda acusa a Cleaveland y otros cinco activistas de grabar en video, burlarse e intimidar a su personal de parquímetros.

El presunto comportamiento incluye perseguir a los oficiales en bicicleta, gritando insultos y acusándolos de robar dinero de la gente. Uno de los agentes quedó tan estresado que se quejó de palpitaciones del corazón y comenzó a tener pesadillas con el grupo, de acuerdo con documentos de la corte.

"Está afectando a los empleados y se está consumiendo una gran cantidad de tiempo y energía en hacerles frente", declaró James Duffy, miembro del Consejo de Keene, a la agencia Reuters.

Uno de los compañeros de Cleaveland, quienes han prometido continuar con su labor, es el bloguero Ian Freeman, quien indicó a BBC Mundo que las acusaciones de la ciudad son "ridículas".

"Si la ciudad tuviera pruebas de acoso podría acusar a cualquiera y no lo ha hecho", sostiene Freeman. "De hecho, la descripción del trabajo de los inspectores de parquímetros dice que están preparados para soportar abuso verbal y mental".

Sin embargo, niega que estos modernos Robin Hoods se comporten de esa manera: "Creo que están actuando cortésmente con ellos. Además se supone que tengan que lidiar con ese abuso y se están quejando de ello. Es una demanda hipócrita y ridícula".

Por su parte, Cleaveland agregó que conoce a cada asistente de estacionamiento por su nombre. "Yo no los sigo cuando están fuera de servicio", señaló. "Ellos siempre usan la excusa de 'Sólo estoy haciendo mi trabajo'. Yo siempre digo "estoy haciendo el mío también".

Robin Hood of Kenne
El movimiento Free Keene se mantiene con donaciones del público.

Libertarios

El movimiento Free Keene es parte del Proyecto Estado Libre, un grupo que ha tratado de conseguir que 20.000 libertarios se establezcan en Nueva Hampshire, un estado ya conocido por su concepto limitado del gobierno y que no tiene impuesto de ventas o ingresos.

Los activistas dejan una tarjeta en el parabrisas de cada vehículo "salvado" que dice: "Tu medidor expiró, pero te salvamos de la tarifa del rey - Robin Hood".

La carta deja una dirección de Free Keene y alienta a los automovilistas a enviar un donativo.

Freeman sostiene que no están robando nada: "Robin Hood tomaba dinero del rey y lo devolvía al pueblo. Esencialmente estamos haciendo eso, sacando dinero que el gobierno hubiera sacado al pueblo y dejando que el pueblo lo conserve".

El movimiento se inició en 2008 con una señora llamada Lauren Canario. Continuó esporádicamente y ha crecido desde entonces con más voluntarios, que salen a la calle de lunes a sábado, cuando los parquímetros cumplen su función.

Freeman es partidario del estacionamiento gratuito: "Creo que los dueños de negocios deberían decidir si ponen restricciones al estacionamiento, no la gente que se hace llamar 'la ciudad', que no benefician a los intereses de nadie más que ellos. Las multas sólo son para que los funcionarios de la ciudad ganen dinero".

Cuando entrevistamos a Freeman por teléfono, estaba abordando un avión, así que le preguntamos si quisiera ver algún cambio a ese nivel. "Me gustaría que desapareciera la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA por sus siglas en inglés) y que dejaran que las aerolíneas manejen los viajes", dijo.