El papel de los militares en la Venezuela después de Chávez

  • 8 marzo 2013
MIlitares con Chávez
Al desaparecido mandatario lo identificaban oficialmente con el título comandante-presidente.

Hugo Chávez revolucionó las relaciones entre poder civil y militar en Venezuela en un proceso que algunos definen simultáneamente como la politización de los militares y la militarización de la política.

El desaparecido mandatario se ufanaba de lo que llamaba la integración pueblo-ejército, un modelo con el que sacó a los uniformados de los cuarteles para involucrarlos en trabajos comunitarios.

Los críticos del modelo aseguraron que ponía en riesgo el entrenamiento y la operatividad de la Fuerza Armada Nacional (FAN) además de convertirse en potencial foco de corrupción, por los presupuestos extraordinarios que manejaban los oficiales empeñados en esos trabajos.

Chávez siempre se consideró "un soldado", como solía repetir. Su afiliación quedo plasmada en su gusto por la parafernalia militar, en su preferencia de nombrar a excompañeros de armas en cargos importantes en el gobierno y en las millonarias inversiones en armamentos y equipos para dotar a la FAN.

Ministro Diego Molero
El ministro de la Defensa, Diego Molero, dijo que "le darán en la madre a los fascistas (de la oposición)" en las elecciones.

Por eso su funeral se realiza en la Academia Militar de Caracas y no en el Palacio Federal, sede de la Asamblea Nacional, como marca la tradición política venezolana.

"Zamuro cuidando carne"

Para muchos analistas la verdadera base de Chávez era la FAN -ahora apellidada Bolivariana, gracias a un polémico cambio legal- y no su Partido Socialista Unido de Venezuela, el PSUV.

Pero cuando el ministro de la Defensa, Almirante Diego Molero, en medio de la procesión fúnebre que acompañó los restos de Chávez ofreció al difunto Comandante en Jefe que "le darán en la madre a los fascistas (de la oposición)" en las elecciones que deben ser convocadas para elegir nuevo presidente, esa oposición se alarmó.

En Venezuela un dicho popular advierte sobre lo incongruente que es dejar a "Zamuro (zopilote o buitre) cuidando carne". Y algunos creen que se aplica a la situación planteada con las palabras del Almirante Molero.

Aunque la nueva Constitución promovida por Chávez en 1999 permite a los militares votar en elecciones, impide expresamente que los uniformados tengan militancia partidista o participen en campañas electorales.

Ataúd de Hugo Chávez
El funeral de Chávez se realiza en la Academia Militar y no en la sede de la Asamblea Nacional, como marca la tradición política venezolana.

Además, la FAN es la encargada de coordinar el Plan Republica, la operación de transporte y custodia del material que se usa en las elecciones, desde la distribución de las boletas hasta el resguardo de las actas una vez concluido el proceso electoral.

"Cuando Venezuela entera quiere unidad y paz, y un clima de respeto entre los venezolanos predomina, contrastan por lo inaceptable, las declaraciones del Ministro de la Defensa, que son, además de falsas, inconstitucionales", dijo Ramón Guillermo Aveledo, coordinador de la Mesa de la Unidad, la plataforma de partidos de oposición.

"Bomba de tiempo"

"Este oficial (el Almirante Diego Molero) parcializándose anticipadamente por herederos de Chávez puede resultar en una bomba de tiempo", aseguró a BBC Mundo, Rocío San Miguel, directora de Control Ciudadano, una organización no gubernamental que estudia el sector militar venezolano.

De acuerdo con San Miguel la bomba se arma con las divisiones que asegura que existen dentro del sector militar: desde una supuesta falta de identificación entre el Alto Mando y la oficialidad media -que resiente la partidización de sus superiores-, hasta tensiones entre una "tendencia procubana" y otra "nacionalista" que cuestiona la cercanía de oficiales de la isla a la estructura militar venezolana.

Más de la mitad de los gobernadores de estado o una cuarta parte del gabinete ejecutivo son militares retirados, algunos de ellos compañeros del presidente Chávez desde su fracasado intento de golpe de estado de 1992.

Y eso representa otro punto de roce interno, según el análisis de San Miguel, quien indica que algunos militares aun activos no se sienten a gusto con las funciones de administración pública y los problemas que genera, como la potencialidad de corrupción.

"Y además están las diferencias de quienes apoyan a Maduro versus a Diosdado Cabello. Es decir, que tenemos una atomización que se está avivando de los eventos pos Chávez que siempre estuvieron allí pero que contaron con cierta cohesión bajo el mando del presidente Chávez".

Unión pueblo-ejército

Pero estas FAN forjadas durante la era chavista responden a otra manera de vincularse con la sociedad, explican seguidores de la Revolución Bolivariana.

"Aquí hay un proceso de revolución y esa concepción burguesa de una fuerza armada no deliberante, ese concepto que nos metieron hace 30 o 40 años, es puro cinismo", dijo a BBC Mundo, el diputado Fernando Soto Rojas, expresidente de la Asamblea Nacional y persona vinculada al sector militar.

"La FAN están con el pueblo o con el capitalismo. Aquí estamos construyendo un poder popular organizado y armado para la defensa de la revolución. Ayer, cuando fui a la Academia Militar, oficiales a los que dicté cursos me decían: "Con Chávez todo, sin Chávez nada".

El diputado Soto no encuentra razones para el temor opositor por la buena marcha de un proceso electoral donde uno de los factores que garantiza su limpieza, el Plan República, está manejado por un sector claramente alineado con una de las opciones en la pelea por los votos.

"Nosotros en 16 procesos electorales hemos desarrollado todo con total pulcritud, porque quien se siente socialista no puede estar haciéndole trampas a nadie. A nosotros para derrotarnos hace falta el voto popular", afirma Soto.

Pero para Rocío San Miguel no se trata solo de la limpieza de un evento electoral aislado, sino la estabilidad del sistema político venezolano en la nueva era posterior a Chávez que se inicia.

"Creo que Chávez fue el único factor capaz de amalgamar la Fuerza Armada Nacional con sus profundas diferencias y por eso es muy arriesgada la posición que está asumiendo el ministro de la Defensa", afirma San Miguel.