Las enfermedades de transmisión sexual, una epidemia en EE.UU.

  • 15 febrero 2013
Pies de joven pareja en la cama
Los estudios fueron publicados coincidiendo con la celebración del Día de San Valentín.

Malas noticias para los enamorados cuando se acaba de celebrar el Día de San Valentín: según dos estudios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CCPE, por sus siglas en inglés), la prevalencia de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) en este país tiene proporciones de epidemia, con 20 millones de casos nuevos al año.

Los estudios, que fueron publicados por la revista Sexually Transmitted Diseases, dicen que en su mayoría, las personas sexualmente activas se infectarán con una enfermedad de transmisión sexual (ETS) en algún momento de sus vidas.

Con datos de 2008 se hizo un cálculo conservador de incidentes e infecciones predominantes a nivel nacional de ocho de estos males: clamidia, gonorrea, sífilis, herpes, virus del papiloma humano, hepatitis B, virus del VIH y tricomoniasis.

La conclusión fue que unos 110 millones de personas resultaron afectadas por ETS, tanto hombres como mujeres, de las cuales más de un 20% tenían entre de 15 y 24 años.

De ellas, 19,7 millones fueron casos nuevos. En comparación, el estudio anterior, correspondiente a 2000, dio una cifra de 18,8 millones.

Las infecciones del virus del papiloma humano (VPH), muchas de las cuales son asintomáticas y no causan ninguna enfermedad, representaron la mayoría de los casos, seguidas por las de clamidia.

En total, más de 79 millones de personas padecen el VPH en el país.

Los investigadores puntualizan que el problema es preocupante porque el VPH puede disparar casos de cáncer cervical, oral, anal y de pene, así como causar verrugas genitales.

Prevención

Clamidia
El virus del papiloma humano es la infección más frecuente, seguida por la clamidia.

La conclusión de los estudios es que las ETS son comunes en EE.UU. y afectan desproporcionadamente a jóvenes adolescentes y adultos. Recomiendan que el sistema de salud pública concentre sus esfuerzos en la prevención entre la población en riesgo para reducir su cantidad e impacto.

"Las ETS son una epidemia en curso y grave en EE.UU.", aseguró a la prensa Catherine Satterwhite, jefa del equipo de epidemiología de los CCPE y principal autora de los informes.

"Todas las ETS se pueden prevenir, son tratables y muchas de ellas se pueden curar. Pero si no se detectan o tratan a tiempo, pueden causar problemas graves de por vida e incluso la muerte".

"Los individuos necesitan hablar abiertamente con sus parejas sexuales y con sus doctores para hacerse pruebas y reducir sus riesgos. Deben vacunarse", agregó. "Deben considerar modos de reducir esos riesgos practicando la abstinencia, usando condones correcta y consistentemente todo el tiempo y estando en una relación mutuamente monógama".

No son conclusiones del todo románticas, pero la realidad es que EE.UU. tiene la mayor tasa de ETS del mundo industrializado. Mientras que en EE.UU. sólo el 35% de las mujeres y el 28% de los hombres entre 13 y 17 años de edad están vacunados contra el VPH, en Australia el 72% de las chicas ya están inmunizadas a los 15 años.

Un alto costo

Joven pareja
Amor sí, pero con cuidado: más de un 20% de las infecciones en EE.UU. se dieron entre personas entre 15 y 24 años.

Las ETS costaron a EE.UU. unos US$16.000 millones en 2008.

"No se incluyen en esta información la pérdida de productividad ni el precio de paliar síntomas como el dolor o la picazón que sufren las personas con este tipo de infecciones, por lo cual suponemos que la cifra sea más alta", explican los CCPE.

En cuanto a las infecciones por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el sida, sólo son 41.000 al año, pero el tratamiento de por vida resulta extremadamente costoso para el sistema de salud de EE.UU., calculado en unos US$300.000 dólares por persona.

En otro ejemplo, el tratamiento de la clamidia, la segunda ETS de mayor incidencia, le cuesta al erario estadounidense US$742 millones anuales.

Si bien más mujeres están tomando píldoras para evitar embarazos, los CCPE reiteran que éstas "no previenen las ETS" y que la práctica de sexo seguro es la única garantía contra el contagio de enfermedades.