Un software capaz de volver a la vida lenguas muertas

  • 14 febrero 2013
Escritura asiria
La mayoría de lenguas muertas no cuentan con registros escritos, lo que dificulta el proceso de reconstrucción.

Ya ni las lenguas muertas se escapan de las nuevas tecnologías. Gracias a una novedosa herramienta, ahora es posible reconstruir aquellos idiomas que se extinguieron.

Se trata de un nuevo software creado por un equipo de investigadores con el fin de recuperar protolenguas, como se llama a las lenguas a partir de las cuales evolucionaron los idiomas modernos.

Para probar el sistema, los científicos tomaron 637 idiomas hablados en Asia y en el Pacífico en la actualidad, y recrearon el lenguaje originario del que descendieron.

El resultado está publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Science.

Normalmente las reconstrucciones de lenguas las llevan a cabo los lingüistas, mediante un proceso lento y laborioso.

"El método tradicional toma mucho tiempo. Son demasiados datos como para ser analizados únicamente por seres humanos. Son miles de idiomas, cada uno con miles de palabras", explicó Dan Klein, profesor asociado en la Universidad de California en Berkeley.

"Se necesitarían cientos de años para llegar a estudiar minuciosamente todos estos idiomas, para analizar todos los cambios ocurridos en el tiempo transcurrido. Y aquí es donde entran a participar las computadoras".

La Piedra de Rosetta

Los idiomas van cambiando gradualmente con el tiempo.

Durante miles de años, pequeñas variaciones en la forma en que producimos sonidos han hecho que las primeras lenguas se transformen en otros idiomas.

Klein explica: "estos cambios sonoros son casi siempre regulares, con palabras similares que cambian de forma parecida, dejando patrones que pueden ser detectados por una persona o una computadora".

"El truco es identificar los patrones que han participado en la transformación y luego revertirlos, regresando al origen de las palabras", añadió.

Para demostrar que el sistema funciona, los científicos examinaron una serie de lenguas austronesias que actualmente se hablan en el sureste de Asia, partes de Asia continental y el Pacífico.

A partir de una base de datos de 142.000 palabras, el sistema fue capaz de recrear el lenguaje del que se derivaron estas lenguas modernas. Los científicos creen que se hablaba hace aproximadamente 7.000 años.

Luego compararon los hallazgos de la computadora con los de los lingüistas y encontraron que el 85% de las palabras que el software presentaba estaban a un "carácter" -o sonido- de las palabras identificadas por los expertos.

Pero aunque el método computarizado sea mucho más rápido, no remplazará a los lingüistas por completo, afirman los científicos.

El software puede examinar grandes cantidades de datos en tiempo récord, pero no tiene el mismo grado de precisión que el de los profesionales.

Klein dijo: "Nuestro sistema todavía tiene deficiencias. No puede manejar los cambios morfológicos o las re-duplicaciones".

"Nuestro sistema no explica por qué o cómo se dieron ciertos cambios, sólo que probablemente se dieron".

Aunque se ha demostrado que es posible reconstruir lenguas que se remontan a miles de años atrás, la meta a largo plazo sigue siendo recrear la primera protolengua, de la que evolucionaron todas las demás.