Antibióticos para reducir la malnutrición infantil en África

  • 31 enero 2013
Niños malnutridos en Kenia
La malnutrición crónica afecta a más de 20 millones de niños en todo el mundo.

Recetar antibióticos a niños con malnutrición en países africanos donde la desnutrición es un problema crónico puede salvar decenas de miles de vidas, según un estudio publicado en el New England Journal of Medicine.

Esta es la primera vez en diez años que se hace una investigación de gran magnitud sobre el tratamiento de malnutrición crónica, que afecta a más de 20 millones de niños en todo el mundo.

Actualmente, y según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en países africanos como Malaui sólo se les da antibióticos a niños ingresados en hospitales, a fin de vigilar que se tomen la dosis adecuada y que no ingieran agua contaminada.

Científicos -autores de la investigación- de la Universidad de Washington en San Luis, Estados Unidos, sugieren ofrecer antibióticos a menores que son tratados en consultorios por tener un cuadro menos crónico de desnutrición.

Para ello se basan en el estudio hecho en 2.767 niños malauíes, entre los seis meses y los cinco años de edad, con malnutrición aguda severa pero lo suficientemente sanos como para ser tratados en ambulatorios.

A todos se les dio el alimento terapéutico listo para usar RUTF (por sus siglas en inglés) -rico en mantequilla de maní, azúcar y leche, entre otros componentes- y de forma aleatoria se les medicó con dos tipos de antibiótico y placebo.

El 7,4% de los niños que sólo tomó RUTF y placebo murió, comparado con el 4,1% que fue medicado con Cefdinir y el 4,8% que tomó Amoxicilina. Estas cifras a gran escala significan salvar más de 20.000 vidas al año.

Ambulatorios

"La novedad de esta investigación es que cada vez más se puede tratar a los niños con desnutrición aguda severa de forma ambulatoria en lugares donde normalmente los hospitales están a rebosar", le explica a BBC Mundo la pediatra venezolana Lourdes Orta, quien no participó en el estudio.

Orta destacó que si bien se trata de un descubrimiento prometedor, el costo de los antibióticos y la accesibilidad a ellos puede jugar en contra de implementarlo en planes de salud pública.

"La Amoxicilina utilizada en este estudio tiene un precio de US$2,67 por niño, y el de Cefdinir de US$7,85, aunque presumiblemente podía ser menor si se usa a gran escala", explican los investigadores autores del trabajo.

"En comparación, el costo de RUTF fue de aproximadamente US$50 por terapia", agregaron.

Un niño con desnutrición crónica tiene más riesgo de contraer infecciones, razón por la cual que se le suministra antibiótico a los menores que son ingresados en hospitales.

Todo el paquete

Antibióticos
La OMS está revisando las recomendaciones sobre el uso del medicamento en niños con desnutrición.

La Organización Mundial de la Salud está revisando las recomendaciones sobre el uso del medicamento en niños con desnutrición. Si bien "lo más seguro" es que se amplíe el uso de antibióticos en ambulatorios, Zita Weise Prinzo, del departamento de nutrición de la organización, declaró a BBC Mundo que antes de lanzar una recomendación global necesitan que estudios similares se hagan en otras partes del mundo.

El trabajo de la universida de Washington University en San Luis se realizó en una región africana con altos índices de VIH y otros tipos de infecciones. "El estudio muestra una mejora en los sitios donde el virus que causa el sida es preponderante. Es posible que si se hace en otras regiones el resultado sea distinto", agregó Weise.

La especialista explicó que las últimas recomendaciones -realizadas hace más de 20 años- incluían el uso de antibióticos. "Entonces sólo había hospitales y por eso sólo se recomendó en hospitales".

Weise Prinzo no cree que el costo de los medicamentos sea el problema, pues el RUTF es mucho más caro.

"El reto está en la supervisión y en la distribución, así como en asegurar que se integre (el uso de antibióticos) en el sistema de salud nacional. Se trata del paquete completo", dijo la especialista.

Actualmente muchos países africanos no cuentan con programas para combatir la desnutrición.