Yair Lapid, la nueva estrella fulgurante de la política israelí

  • 23 enero 2013

Algunos comentaristas lo consideraban una figura política hilarante y algo vacía. Pero tras los sorprendentes resultados electorales de su partido, el carismático expresentador de TV se perfila como una poderosa fuerza capaz de cambiar el rostro político de Israel.

Yair Lapid
La agrupación de Lapid, Yesh Atid, se coloca como el segundo principal partido en el Knesset.

Aunque era ampliamente conocido como celebridad de la televisión, Yair Lapid irrumpió en la escena política de su país y dejó atónitos a los observadores que esperaban, de forma unánime, que su partido obtuviera muchos menos votos.

Todo lo contrario. Su partido de centro laico, el Yesh Atid, se colocó en segundo lugar, en el sitio que según los sondeos debía obtener el derechista ultranacionlista Naftali Bennett.

Lapid, de 49 años, emerge ahora como el principal "hacedor de poder" en la formación de la próxima coalición de gobierno.

El Partido Yesh Atid (Hay Futuro) obtuvo 19 escaños, tres veces más de lo previsto, y con esto se coloca como el segundo principal partido en el Knesset. Un resultado "impresionante" para un partido que Lapid fundó hace sólo nueve meses, según analistas.

De celebridad a político

Lapid nació en Tel Aviv en 1963 y desde joven siguió la misma ruta de su padre, Tommy, un famoso periodista que también se convirtió en político.

Tommy Lapid logró un avance electoral hace 10 años con su partido liberal laico, el Shinui (Cambio), cuando éste se convirtió en el tercer partido más grande y se unió a la coalición del entonces primer ministro Ariel Sharon. Pero la sociedad no duró y el Shinui se separó del gobierno dos años más tarde.

Tal como explica Raffi Berg de la BBC, "igual que su padre, Yair comenzó su carrera en los medios de comunicación como corresponsal militar para las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), antes de unirse al periódico de centro derecha Maariv, donde eventualmente se convirtió en editor".

"Sus habilidades periodísticas y su talento como comunicador lo llevaron a la televisión, y desde mediados de los 90 se estableció como popular presentador, al frente de una serie de programas de noticias y talk shows" agrega.

Precisamente debido a su éxito como celebridad, a muchos analistas los tomó por sorpresa su anunció, en 2012, de que cambiaba el periodismo por la política, con un nuevo partido de centro, el Yesh Atid.

"Es fácil burlarse de Yair Lapid. Muchos lo han hecho durante años, incluso antes de que declarara sus intenciones de entrar a la política en enero", escribe Asher Scechter en el diario israelí Haaretz.

"Internet siempre ha estado encariñado con Lapid, símbolo de lo convencional en Israel" agrega.

"Pero nada pudo haber preparado a la blogósfera israelí para el big bang de jocosidad que provocó la candidatura de Lapid. Ahora incluso contamos con la página de Facebook: "Yair, es momento de que consigas un GED (un certificado de educación secundaria)", una página dedicada a los errores de datos que Lapid hace en sus discursos y entrevistas, además de los incontables memes en internet, tuits y blogs dedicados a burlarse del experiodista/columnista/autor/huésped/actor/boxeador/cantautor", agrega Scechter.

Pero a pesar del interés que despertó con su partido -tanto negativo como positivo-, al principio Lapid no logró mucho impacto en los sondeos electorales.

Según Raffi Berg de la BBC, Lapid "llegó a la política en un momento de grandes cambios en Israel, con protestas callejeras sin precedentes en contra del creciente costo de la vida".

"Yesh Atid colocó como asuntos clave de su plataforma la vivienda asequible y la ayuda para las pequeñas empresas, con lo que logró un impacto en el descontento popular mucho más efectivo que otros partidos de centro e izquierda" agrega.

Su agenda

En octubre de 2012 el primer ministro Benjamin Netanyahu convocó a elecciones adelantadas. Lapid condujo una campaña de bajo perfil centrándose en asuntos económicos y laicos, más que territoriales.

Yair Lapid
Lapid era un conocido presentador de televisión antes de entrar a la política.

En ella pedía un sistema más equitativo de servicio nacional que pusiera fin a las exenciones de la comunidad ultraortodoxa, algo que ha provocado cada vez más oposición en Israel.

Y también ha urgido a una reanudación de las conversaciones de paz con los palestinos, así comom mejores subsidios para los asentamientos judíos en Cisjordania.

De hecho, Lapid declaró ya que sólo se unirá a un gobierno que esté listo para reanudar el proceso de paz con los palestinos.

Y ahora el sorpresivo avance de su partido en las elecciones también ha provocado inesperados comentarios de los analistas.

"Para cuando las urnas estaban cerrando aquí (en Ramat Gan, Israel) ya era claro que el señor Lapid se había reinventado a sí mismo como uno de los líderes políticos más poderosos en el país, tomando ventaja de su celebridad y de un mensaje populista que resonó", dice Isabel Kershner en el New York Times.

Y el Times de Israel afirma que "Yesh Atid comenzará ahora a probar ahora que tiene más política que personalidad".

"Azotado por las afirmaciones de que su partido no representa nada, o que representa todas las cosas equivocadas, Yair Lapid y su consorcio de camaradas de rostros frescos intentan la supremacía en la batalla por el centro", dice Joshua Davidovich en el diario.

Señala que "parece obvio que Lapid y sus acompañantes entrarán a los salones del poder. Pero cómo transformará el Yesh Atid al país en los próximos años, si es que logra hacerlo, sigue siendo un misterio tan grande como el del futuro por el cual su partido dice que está luchando" agrega Davidovich.

Lo claro es que el señor Lapid logró que el electorado lo escuchara. Y ahora Benjamin Netanyahu sin duda tendrá también que escucharlo.

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