Los problemas del sueño podrían poner en peligro las futuras misiones a Marte

  • 8 enero 2013
Astronautas
La tripulación del Mars500 experimentó aislamiento y depresión durante su viaje simulado.

Los primeros resultados de una misión simulada a Marte muestran que algunos de los tripulantes experimentaron aislamiento y una leve depresión.

La investigación publicada en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos sugiere que las diferencias en los patrones de sueño de la tripulación causaron problemas.

Los hallazgos indican que no todos los actuales astronautas se adaptarán a los viajes interplanetarios.

El proyecto Mars500 investigó cómo se adecuarían las tripulaciones en una misión real.

El profesor Mathias Basner de la Universidad de Pensilvania -que participó en el estudio- dice que los resultados revelan que los astronautas de cualquier futura misión a Marte deberían someterse a pruebas de capacidad para lidiar con un ciclo natural día/noche.

"Esto ilustra que hay enormes diferencias entre los individuos y lo que necesitamos hacer es seleccionar a la tripulación correcta, a las personas adecuadas, entrenarlas apropiadamente una vez que estén en una misión real a Marte", dijo a la BBC.

Actualmente, ningún astronauta está en el espacio por más de seis meses, en la Estación Espacial Internacional (EEI). El propósito del proyecto de 17 meses Mars500 era estudiar los efectos físicos y psicológicos que el viaje mucho más largo a Marte podría tener en los futuros astronautas.

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Ciclos desiguales

La simulación involucra a seis tripulantes: tres rusos, dos europeos y un chino.

Gran parte del tiempo, los hombres sólo tuvieron contacto limitado con el mundo exterior. Su nave espacial no tenía ventanas, y los protocolos exigen que sus comunicaciones sufran un retraso de tiempo similar al encontrado por mensajes reales mientras cruzan la vasta distancia entre la Tierra y Marte.

Casi 100 experimentos diferentes fueron realizados para evaluar el impacto del viaje sobre los hombres, y recién ahora están surgiendo los primeros resultados.

El experimento está entre los primeros en mostrar lo que cada tripulante pasó durante su misión simulada.

Los investigadores descubrieron que un tripulante perdió completamente su ritmo natural del día y la noche. En lugar de un ciclo de 24 horas, se encontró en un día de 25 horas, de modo que después de 12 días estaba completamente fuera de sincronización con sus compañeros de tripulación. Él estaba en medio de la noche cuando sus colegas estaban trabajando en la misión.

"Te puedes imaginar que eso sería bueno durante una real misión a Marte cuando hay tareas críticas asignadas a la misión, planeadas durante el día", dijo el profesor Basner.

"Quedó algo aislado. Para 20% del tiempo, este tripulante era el único despierto o el único durmiendo, lo cual presentaba en potencia un problema para la cohesión del equipo", expresó.

En su mayoría, los tripulantes empezaron a dormir más y a ser menos activos conforme la misión transcurría, pero uno hizo lo opuesto. Durmió cada vez menos durante la misión hasta que quedó crónicamente privado del sueño.

Todos los tripulantes tenían que realizar pruebas de rendimiento una vez a la semana. El privado del sueño fue responsable de la mayoría de errores en las pruebas.

Depresión y luz

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El experimento incluso simula operaciones en la superficie del planeta rojo.

Otro desarrolló una leve depresión.

"Dos tripulantes se desempeñaron realmente bien con este experimento de prolongado confinamiento y aislamiento", según Basner.

"Pero cuatro de ellos tuvieron un problema, al punto que uno pensaría que no quisiera enviar a alguien así en la misión o, si lo hace, uno desea saber que este sujeto es vulnerable y darle un entrenamiento apropiado".

Los problemas se manifestaron entre dos y cuatro meses del inicio de la misión, de manera que el equipo de investigación sugiere que se podría examinar a potenciales astronautas interplanetarios para determinar su idoneidad al someterlos a una simulación mucho más corta que el proyecto Mars500.

Otro problema identificado por los investigadores fue que la tenue iluminación fluorescente no era lo suficientemente brillante para simular la luz del día y no había protocolo para diferenciar el día y la noche en la nave espacial simulada. Dependía de los tripulantes cuándo encender o apagar la luz.

"Este es uno de los mensajes para llevar a casa", según Basner. "Tiene que haber una iluminación adecuada y tiene que ser lo suficientemente fuerte para se produzca el ciclo día/noche y para que el tiempo que la tripulación esté expuesta a la luz también sea óptimo".

El doctor Kevin Fong, un experto en medicina espacial, expresó que la investigación confirma que es probable que la privación de sueño sea un verdadero problema en futuras misiones a Marte.

"Se debe tomar seriamente", señala. "La privación del sueño va a pasar con tripulaciones y tiene el potencial de afectar la seguridad de la misión".

La doctora Iya Whiteley, subdirectora del Centro para la Medicina Espacial, Mullard Space Science Laboratory, dijo que también hubo lecciones que aprender para los trabajadores por turnos de la Tierra.

"Cualquier individuo que emprenda un trabajo preciso y detallado sin el ciclo normal día/noche será afectado, ya sea el controlador de tráfico aéreo de turno, o trabajadores de energía nuclear".