El misterio de los zorros en el Ártico canadiense

  • 4 enero 2013
Un zorro blanco sobre la nieve del Ártico canadiense.

El avistamiento de zorros del Ártico en la zona de Bahía Hudson, en Canadá, ha descendido de manera sustancial este invierno, según guías locales. Al mismo tiempo, ha aumentado simultáneamente el número de zorros rojos en la región.

Y algunos se preguntan si la población de zorros rojos está desplazando a la de zorros del Ártico.

"Se detuvo en seco en el lugar, dio la vuelta y salió corriendo", dice Tera Ryan, guía en la compañía de expediciones polares Churchill Wild, al describir cuando fue testigo de la reacción de un zorro del Ártico que vio, a lo lejos, a un zorro rojo paseando sobre la nieve.

"En el Ártico la premisa es conservar energía... este ejemplar blanco corría por miedo. Él no quería ser visto por aquel zorro rojo."

Famosos por sus brillantes y blancos abrigos en invierno, los delicados zorros del Ártico (vulpes lagopus) no son mucho más grandes que un gato doméstico. Gracias a su gruesa y aislante capa de piel, se han logrado adaptar para sobrevivir en uno de los ecosistemas más inhóspitos del planeta.

Zorro rojo.
Los zorros rojos tienden a ser mucho más violentos que los blancos, según los biólogos de la zona.

Sin embargo estudios previos ya habían anticipado esta batalla: los zorros rojos, primos cercanos de los del Ártico, son mucho más agresivos. Si es que llegasen a coincidir en un mismo territorio dos especímenes de este tipo el resultado sería bastante previsible. El zorro rojo no dudaría en matar a uno blanco para asegurar su supremacía en la zona.

Normalmente la población de zorros del Ártico en Canadá fluctúa, entre año y año, de acuerdo a la presencia de su principal fuente de alimento, los leminos, una especie de roedor que come, principalmente, hierba, raíces y frutos.

Sin embargo, aunque según los guías que trabajan en Bahía Hudson este ha sido un buen año para la reproducción de estos roedores, la población de zorros blancos del Ártico ha disminuido dramáticamente. La falta de alimento no sería un problema.

El equipo de guías tiene incluso cifras para comparar. "Comúnmente, en un año normal, se puede ver un promedio de doce zorros blancos al día", dice Mike Reimer, de la compañía de expediciones Churchill Wild. Durante esta temporada, cerca de la cabaña de observación instalada en Bahía Hudson, no más de dos especímenes de este tipo se pueden ver en la zona, cada 24 horas.

"El año pasado podías ver zorros del Ártico sin importar para dónde miraras y casi no podías ver zorros rojos. Esta temporada es todo lo contrario."

"Este año son los zorros coloridos los que abundan en el lugar: rojos, plateados e híbridos. Por otro lado está el inusual zorro blanco que apenas intenta tomar presencia en un territorio para cazar ahí, es echado por los zorros de colores, quienes generalmente son mucho más agresivos y los ahuyentan", concluye Reimer.

La competencia de los rojos

Pero para el Doctor Jim Roth, biólogo de la Universidad de Manitoba, en Winnipeg (en el sur de Canadá), la teoría de la agresividad del zorro rojo, aunque es "posible", se podría disipar por algo mucho más pequeño, aunque para nada inofensivo: los parásitos. Las enfermedades y escasez de comida, por otro lado, también podrían ser una explicación lógica, más allá de la agresividad de los zorros rojos.

Las observaciones anuales del doctor Roth, respecto a la densidad de población de zorros del Ártico y rojos alrededor de la ciudad de Churchill, muestran que el éxito de ambas especies para sobrevivir en la zona está altamente ligado.

"Sin embargo, en 2011, el avistamiento de guaridas de zorros blancos llegó a su mínimo histórico, mientras que las guaridas de zorros rojos llegaron a su máximo", dice Roth.

Roth concluye que una presa de caza diferente, tal como la liebre del Ártico, puede abundar en los bosques elegidos por los zorros rojos como hábitat, mientras que en la tundra -donde generalmente viven los zorros blancos-, podría estar absolutamente ausente.

A pesar de esta evidencia, algunos expertos creen que es el éxodo masivo de zorros rojos, hacia el norte del Ártico canadiense, lo que representa una amenaza real para los zorros blancos.

¿Un fenómeno global?

En Rusia, se ha podido observar como los zorros rojos sobrepasan la población de los blancos. Además, diversos científicos, han podido encontrar restos de pelaje blanco en las cercanías de asentamientos de zorros rojos, como evidencia de la cena reciente de algunos de estos ejemplares rojos.

"Al ser de mayor tamaño, los zorros rojos tienden a excluir o ahuyentar a los zorros del Ártico de su hábitat natural," explica la doctora Dominique Berteaux, de la Universidad de Quebec, en Canadá.

"Ocupan el mismo nicho ecológico y están constantemente en competencia," concluye Berteaux.

Sin embargo, Roth argumenta que en general "la fluctuación en la disponibilidad de comida, además de las enfermedades," tiende a tener un mayor impacto en la cantidad de zorros rojos presentes en la zona.

Liebre del ártico en medio de la nieve.
Una teoría del Doctor Roth apunta a la mayor presencia de liebres del Ártico en los bosques donde habitan los zorros rojos.

El cambio en la distribución de zorros rojos en el Ártico, y su avance hacia zonas antes no habitadas por ellos, se ha relacionado con el cambio climático.

La progresiva alza en las temperaturas ha permitido que los zorros rojos viajen más lejos hacia el norte, en Canadá. Además, dicha especie tiene más éxito al sobrevivir, a pesar de no tener las características especiales del zorro blanco del Ártico.

Pero la Berteaux, que ha encabezado una serie de estudios respecto al zorro blanco en Canadá, cree que nosotros los humanos podríamos ser más responsables de lo que creemos respecto a este fenómeno.

"Los zorros rojos siguen a los humanos", le contó Berteaux a BBC Nature.

"En los últimos 60 años muchas nuevas aldeas se han establecido en el Ártico canadiense y los zorros rojos se benefician de los vertederos, donde escarban en busca de desechos de comida humana."

Berteaux resume que los zorros rojos "tienen mucha más comida disponible ahora que en el pasado", aunque otros biólogos insisten en sostener el debate y en relacionar la escases de zorros blancos del Ártico con la agresividad de sus primos rojos, los matones del barrio.