Las duras opciones de Italia frente a la austeridad

  • 14 enero 2013
Sede de la presidencia de Italia
Sea quien fuere el próximo jefe de gobierno italiano, tendrá que enfrentar una de las peores crisis de la historia.

Italia está en recesión, tiene la segunda mayor deuda de Europa después de Grecia y las medidas de austeridad del gobierno tecnócrata han sido tremendamente impopulares.

Pero los observadores afirman que si los italianos optan por rechazar la austeridad en las elecciones de febrero, su decisión podría llevar al país a otra crisis en los mercados financieros, incluso amenazando su futuro como miembro de la eurozona.

En un esfuerzo por reducir la deuda pública en más de US$2.500 millones se han aumentado los impuestos, se ha despedido a decenas de miles de empleados públicos y se ha recortado el gasto social.

Estas medidas están afectando a todo el país.

Crisis en el Norte

En el corazón de la región industrial, Turín es un símbolo de las dificultades por las que atraviesa el Norte. La ciudad alberga las principales oficinas de la automotriz Fiat, pero la industria del automóvil está de capa caída.

Algunos fabricantes han reducido sus costos llevándose las fábricas a otras partes de Europa. Y el incierto futuro económico de Turín está causando desilusión entre los jóvenes.

"No hay trabajo", dice Elisabetta Cimolini, una joven universitaria y guía turística.

"Es posible encontrar trabajo por tres meses; después tienes que esperar a ver si tu jefe decide renovarte por otros tres meses".

En el nordeste de la ciudad hay un refugio para personas sin hogar al que acude Domenico Batalia, de 49 años, para conseguir un par de zapatos. Los suyos están ya demasiado desgastados.

Solía trabajar como botones en un hotel, pero está desempleado desde hace dos años.

"Por mi edad es difícil que encuentre otro trabajo. Los hoteles sólo quieren contratar a personas jóvenes para pagarles menos; yo no tengo ninguna oportunidad", lamenta.

Aún peor en el Sur

Sede de Fiat
Turín, sede de Fiat, padece la crisis de la industria automotriz.

Mientras tanto, el sur de Italia también pacede los efectos de la austeridad.

Esta parte del país siempre ha estado rezagada en comparación con el Norte en cuestión de desarrollo, y los problemas se están agravando en Nápoles, a 190 kilómetros al sur de Roma.

Ya era de por sí una de las ciudades más pobres de Europa, con casi un millón de personas viviendo agolpadas en las estrechas calles de la urbe. Es como si se tratara de otro país.

El gobierno necesita que más italianos paguen impuestos, pero tal y como está la situación económica está resultando cada vez más difícil lograrlo, ya que cada vez más personas recurren al mercado negro y piden a sus empleadores que les paguen en efectivo.

La evasión fiscal en Italia les cuesta a las arcas del Estado más de US$260.000 millones al año, pero muchos italianos ven el librarse de los tributos como algo inevitable en la vida actual.

"La evasión ayuda a los propietarios de pequeños bares o tiendas a salir adelante", dice un residente. "Si declararan todo, se convertiría en un problema para ellos".

"O pago impuestos o alimento a mi familia, y está claro cuál va a ser mi decisión", afirma. "Lo siento mucho, me apena, pero no tengo otra opción".

La mafia sí presta

La austeridad también está resultando ser un terreno fértil para el crecimiento del crimen organizado.

Según el economista de la Universidad de Nápoles Marco Pagano, la mafia napolitana -conocida como la Camorra- está teniendo un grave efecto en la economía.

Sus actividades son como un impuesto para la población, explica.

"Las tiendas o las fábricas tienen que pagar dinero al crimen organizado a cambio de protección, lo que está desincentivando la creación de empleo", añade.

La crisis del sistema financiero también está teniendo sus consecuencias.

Mientras los bancos italianos apenas están dispuestos a prestar dinero, la mafia tiene suficiente efectivo para prestar a compañías en problemas.

"Cada día más gente tiene que recurrir a la mafia", advierte Nino Daniele, quien lidera una campaña contra el crimen organizado en Nápoles.

Nuevas promesas

Beppe Grillo
El humorista Beppe Grillo es el líder del movimiento Cinco Estrellas.

Muchos italianos culpan de todos estos problemas a la clase política de Italia, aunque recientemente han surgido nuevas caras que prometen cambio.

Quizás el caso más sorprendente es el de Cinque Stelle, o movimiento de las Cinco Estrellas, organizado por el humorista Beppe Grillo.

Su partido es como un imán para los votantes desencantados y enojados por la recesión. De hecho, ya ha tenido importantes éxitos en las elecciones regionales.

Aunque es difícil que ganen las elecciones generales, el movimiento podría tener una gran influencia en las políticas del próximo gobierno.

"Los viejos partidos están acabados", dice Grillo.

"Los ciudadanos necesitan convertirse en instituciones; así es como habrá un movimiento de ciudadanos".

No importa a qué lugar vaya de italia, siempre encontrará incertidumbre sobre el futuro y, ante todo, sobre las elecciones generales.

En el Norte confían en que, por medio de la creatividad y la innovación, Italia pueda recuperarse. En el Sur el optimismo escasea, y la austeridad está haciendo que los problemas tradicionales de Italia sean un desafío aún mayor para las autoridades.

Si a los mercados internacionales no les gustan los resultados de los comicios y los políticos ponen freno a las reformas económicas, Italia podría colocarse en el corazón del drama de la crisis europea.

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