El mundo en ascuas ante la crisis fiscal de EE.UU.

  • 1 enero 2013
Bolsa en Alemania
Europa espera con incertidumbre cómo resolverá EE.UU. la crisis del presupuesto.

Una Europa golpeada y un Asia -particularmente China- en desaceleración vieron el año nuevo 2013 llegar sin que el gobierno de Estados Unidos hubiera resuelto sus diferencias en torno al presupuesto nacional para iniciar el lento deslizamiento hacia el llamado precipicio fiscal.

La opinión de los analistas es que el resultado casi seguro sería una recesión, y no se puede excluir la posibilidad que arrastre consigo a toda la economía mundial en una recaída similar a lo que fue la gran recesión de 2009.

El perjuicio sería para todos: Europa que en este momento está en recesión, Japón no está creciendo y las perspectivas de China continúan bajando.

Con estos principales focos de la economía en receso se profundizaría la crisis mundial.

Quién pierde más

Familia china en Pekín
Las prespectivas económicas de China para 2013 son bajas.

Las economías de Europa son las más precarias, afirma Richard Weitz, analista internacional del Hudson Institute, un centro de investigación de centro-derecha en Washington.

"Por un tiempo han estado tratando de salir del pantano colectivo en que se encuentran y parecía que podían ver la luz al otro lado del túnel pero esto los empujará de nuevo adentro", expresó a BBC Mundo.

Si el Congreso y la Casa Blanca no puede salir del estancamiento político y permiten que el país caiga en una recesión porque no puede hacer concesiones respectivas, se reducirá la confianza en el dólar y hará pensar a los otros países que sus economías sufrirán igualmente pues su principal mercado está deprimido.

"Ese es el temor principal de una Europa que está tratando de salir de su propia recesión y ve que los estadounidenses ya no estarán comprando bienes porque ahora tendrán que pagar más impuestos", expresó el doctor Weitz.

El analista internacional no cree que es mucho lo que Washington pueda hacer por los europeos, que "perderán de una manera u otra".

Por otra parte, en total de pérdidas, el impacto claramente se lo llevarán China y sus socios -en su mayoría países asiáticos. "Los chinos tienen la mayoría de la deuda estadounidense y una cesación de pagos o una recesión generará intereses más bajos de lo que ya están, el valor de la deuda bajará y percibirán menos ingresos por esta".

"Depresión mutua asegurada"

Oleoducto en Rusia
El sector energético de Rusia podría quedar congelado si su cliente, China, no responde.

Ciertamente los estadounidenses son los principales consumidores de bienes chinos pero Japón y Corea del Sur, que atraviesan sus propios problemas económicos, la verán peor, estima Richard Weitz.

Él indica cómo se solía pensar siempre en China para equilibrar la falta de éxito de las economías en Europa y EE.UU. pero asegura que los chinos están vivendo emociones encontradas.

"Ellos ven a EE.UU. como un adversario potencial o por lo menos alguien que se opone a su surgimiento como potencia económica así que, por un lado, para ellos es bueno ver a los estadounidenses distraídos en casa", señaló.

"Por el otro, estamos en una situación de 'depresión mutua asegurada'. Si esta fuera la Guerra Fría, estaríamos hablando de 'destrucción mutua asegurada'. Si EE.UU. entra en recesión arrastra a los chinos y ellos amenazan con hacer lo mismo".

A Rusia, otra economía emergente, por un tiempo le iba bien pero ha estado frenándose en los últimos tiempos por la crisis energética. Continuará a la baja si la revolución del gas pizarra toma vuelo en Estados Unidos.

Muchos rusos tiene deuda estadounidense y tiene propiedades en EE.UU., afirma Weitz, aunque las economías de estos dos países no están en mucha sincronía. "No estarán muy afectados directamente a no ser que China baje su demanda. Las esperanzas de los rusos están en las ventas a China".

Es difícil saber qué medidas los diferentes países pueden tomar, aparte de lo que ya han hecho, para amortiguar el impacto si EE.UU. entra en recesión, pues las tasas de interés no pueden estar más bajas y todos han tratado de incrementar el comercio internacional.

Según el analista internacional, China tiene que independizarse de tantas exportaciones y suplir más su mercado interno, abandonar los proyectos de infraestructura masiva para producir más bienes que su pueblo puede aprovechar mejor.

"Tienen que abordar estos problemas pero su reacción inmediata a la crisis fue tratar de impulsar el gasto y el estímulo fiscal. Eso los protegió por un momento pero les llegó el momento en el que les está quedando difícil", declaró.

2009 otra vez

Finalmente, África, también quedaría indirectamente golpeada pues sus ingresos están atados a la venta de sus productos a China y Europa que, estarán apretándose el cinturón. También sufrirán porque dependen mucho de asistencia extranjera y los recortes precisamente empezarán por ahí.

"En general, casi todo el mundo sufriría. El deseo a corto plazo es que Washington resuelva esto. A largo plazo, es que ponga su casa en orden con mayor equilibrio entre sus ingresos y lo que gasta", expresó el analista del Hudson Institute.

Muchos comparten el punto de vista sobre la responsabilidad de Estados Unidos en el futuro de la economía global.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, dijo a la BBC que era menester de EE.UU. "retirar la incertidumbre y la duda tan pronto como sea posible".

"Estados Unidos tiene un liderazgo económico en el mundo, tiene una moneda de reserva internacional y es un refugio de seguridad", continuó.

Lagarde añadió que si EE.UU. se deja volcar sobre el precipicio fiscal y completamente anula su crecimiento, habrá repercusiones en el mundo.

Algunos estiman que la crisis sería similar a la que golpeó las economía mundiales en 2009 pero Richard Weitz considera que el mundo no ha salido de esa crisis.

"Hemos estado en este estado durante años. Sería una reiteración de 2009 que difícilmente se pueda superar", aseguró.