Lo que cruza por el río que separa a Colombia y Venezuela

  • 8 enero 2013

Pedro Alirio Navas no está seguro de cuál es el producto más extraño entre los muchos que ha tenido que transportar en su barca.

"¿Colchones? Eso no es raro. Aunque lo que más se cruza es comida", le dice a BBC Mundo el lanchero, quien en promedio atraviesa el río Arauca entre 20 y 30 veces por día.

El río hace parte de la frontera de 2.219 kilómetros que separa a Colombia y Venezuela, sin duda una de las más porosas de América Latina.

Y los alimentos, que gracias a los subsidios del gobierno de Hugo Chávez se pueden conseguir especialmente baratos en los mercados venezolanos, no son lo único que constantemente cruza de uno al otro lado.

Según las autoridades colombianas, por el río llegaron los guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que en julio pasado atacaron un puesto de policía en la ciudad colombiana de Arauca, antes de huir hacia territorio venezolano.

Botes sobre el río Arauca
El río Arauca sirve como frontera entre Colombia y Venezuela.

Y lo mismo hizo varios días después un comando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como para recordar que ellos también operan en el área.

El comando policial ahora tiene nuevas paredes, puertas y ventanas.

Pero la situación de seguridad en el departamento sigue siendo igual de delicada.

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Toque de queda

"(En Arauquita) hace unas semanas mataron a dos policías en plena fiesta, a las cinco de la tarde", le cuenta a BBC Mundo Andrés Sanguino, coordinador de Migración Colombia en el departamento de Arauca.

"Y la situación de orden público nos impide acercarnos a esas zonas y ejercer control (migratorio)", reconoce, refiriéndose a los municipios de Arauquita, Saravena, Fortul y Tame.

Los dos primeros colindan con Venezuela y, en la práctica, ahí son las guerrillas las que manejan la frontera.

Carretera en Arauca
El conflicto armado también se hace sentir, a su manera, en el vecino territorio venezolano.

El control social por parte de los grupos armados se siente incluso en los poblados que están del lado venezolano.

En el pueblo de El Amparo, por ejemplo, rige un "toque de queda" ordenado por el ELN, que se activa diariamente a partir de las seis de la tarde.

Y el grupo guerrillero también ha "cobrado vacunas" (extorsiones) a los dueños de algunos de los almacenes del poblado, ubicado en uno de los extremos del único paso fronterizo legal de todo el departamento: el puente internacional José Antonio Páez.

Estas prácticas se repiten en varias partes del estado de Apure (Venezuela) y a lo largo del departamento colombiano de Arauca.

Y la lista de víctimas de extorsiones y secuestros incluye tanto a ganaderos como comerciantes.

Petróleo y contrabando

En esta zona, sin embargo, la principal fuente de ingresos de los grupos armados irregulares es el contrabando.

Sin embargo, la proximidad de la frontera es sólo una de las razones de la presencia de las FARC y el ELN en Arauca.

El departamento es rico en petróleo y la infraestructura petrolera, particularmente el primer tramo del oleoducto Caño Limón-Coveñas, el más largo del país- es objeto de frecuentes ataques.

Esto obliga al gobierno colombiano a mantener en la zona un elevado número de efectivos militares.

De hecho, contando soldados y policías, en Arauca hay un miembro de la fuerza pública por cada 17 habitantes.

Venta de gasolina de contrabando en Arauca, Colombia
La venta de gasolina de contrabando es la principal fuente de ingresos de muchas familias de Arauca.

Pero los pobladores locales se quejan porque estos supuestamente se dedican sobre todo a proteger la infraestructura petrolera y hacen poco por garantizar la seguridad de los ciudadanos.

La tasa mensual de homicidios en 2012 fue de 148 por cada 100.000 personas, la tercera más alta de Colombia.

El municipio de Tame tiene el dudoso honor de ser el número uno en víctimas de minas antipersonales de todo el país, con 321 casos registrados en lo que va del año.

Y, según la oficina local del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Arauca también es uno de los departamentos más afectados por el desplazamiento forzado.

Huyendo de la violencia, muchos colombianos también cruzan hacia Venezuela.

De hecho, ACNUR estima que en el país hay unas 180.000 personas "con necesidad de protección especial", aunque muy pocos tienen el estatus de refugiados.

"Yo me vine por la muerte del esposo mío, un agente de policía que fue asesinado en Cravo Norte, Arauca", le dijo a BBC Mundo Leticia, una refugiada de 54 años.

"Fue una experiencia dura, pero aquí vamos", agregó.

Leticia es una de los 347 refugiados registrados por ACNUR en el estado de Apure hasta diciembre del año pasado.

Pero las solicitudes de asilo durante la última década ya suman más de 4.000 casos.

Y, con cada solicitante, las trágicas historias de los desplazados por la violencia y el conflicto armado colombiano también cruzan el río Arauca.