¿Por qué la economía de Brasil no despega?

  • 26 diciembre 2012
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¿Se acabó el sueño brasileño?

Hace un año, Brasil consiguió situarse por delante del Reino Unido como la sexta mayor economía a nivel mundial. Entonces, la noticia fue celebrada con entusiasmo por las autoridades brasileñas.

En ese momento y con un ánimo rimbombante, el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, predijo que por el ritmo de crecimiento de Brasil, el país podría dejar atrás en breve a Francia, e incluso a Alemania.

Sin embargo, hoy las previsiones sugieren que la fiesta puede haber sido prematura. O, al menos, que la batalla por el sexto lugar será más dura de lo que los brasileños esperaban.

De acuerdo con la unidad de inteligencia económica del grupo editorial The Economist (EIU por sus siglas en inglés), se prevé un descenso de Brasil en la tabla económica mundial en 2012, hasta el séptimo puesto.

Pese a que Reino Unido está luchando para volver a crecer, la economía británica recuperará su sexta posición a nivel mundial, según la EIU.

"Esta es una señal más de que lo que algunos llaman el sueño brasileño o la Brasilmanía se terminó", asegura Marcos Troyjo, director del BRICLab de la Universidad de Columbia.

Devaluación de la moneda

Reales
El real ha sido por muchos años una de las monedas más sobrevaluadas del mundo.

De acuerdo con las proyecciones de la EIU, el Producto Interno Bruto (PIB) del Reino Unido se contraerá un 0,1% este año, mientras que el de Brasil crecerá un 1%, en marcado contraste con el crecimiento del 7,5% que alcanzó en 2010.

Pero, en gran parte esa bajada en el ránking se deberá a la fuerte devaluación del real que redujo el PIB nominal del país calculado en dólares. Si se tienen en cuenta los valores de paridad del poder adquisitivo que contemplan el costo de vida, Brasil se mantiene en la séptima posición, por encima del Reino Unido, pero por debajo de Rusia.

El real, que fue por muchos años una de las monedas más sobrevaluadas del mundo, ha perdido alrededor del 10% de su valor en 2012.

"Esto debe ayudar a las exportaciones en el largo plazo, pero tomará tiempo. El impacto más inmediato es un efecto perjudicial sobre los números del PIB", dice Antonio Prado, vicesecretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Según R. Robert Wood, economista jefe de la EIU para Brasil, estas son malas noticias para el país, que este año tuvo una caída ante los ojos de los mercados internacionales.

"La caída de Brasil refuerza el dilema de si el país está haciendo lo suficiente por recuperar las vigorosas tasas de crecimiento", asegura Wood.

Las estimaciones para el crecimiento de Brasil fueron recientemente corregidas hacia abajo. La economía más grande de Sudamérica no alcanzará nuevamente el tamaño de Reino Unido hasta 2016, año en el que Brasil será el país anfitrión de los Juegos Olímpicos.

"Al mismo tiempo, en Gran Bretaña parece que no hay muchos motivos para celebrar, ya que su avance en el ránking probablemente será visto más como una consecuencia de la caída brasileña", apunta.

¿País de futuro?

Tienda con artículos de carnaval.
El consumo ha caído pero los comercios siguen estando llenos.

Bajar de la sexta posición es un vergonzoso revés en un momento en que Brasil trata de dejar atrás su reputación de "país del futuro".

En los años recientes, la economía del país ha sido impulsada por una rápida expansión del gasto gubernamental y las políticas para estimular el consumo.

Una importante consecuencia de estas políticas es que las actuales tasas de desempleo están en un mínimo histórico.

Las tasas de pobreza también han disminuido dramáticamente y se estima que 40 millones de personas se han incorporado a una creciente nueva clase media que sigue acudiendo en masa a los centros comerciales de todo el país, a pesar de una caída moderada en los niveles de consumo.

Pero los empresarios no están dispuestos a invertir, al menos no al nivel que el gobierno esperaba.

Las tasas básicas de interés en un país que por años ha tenido las más altas a nivel mundial, han sido sistemáticamente reducidas y han caído ahora a 7,25%, la cifra más baja de la historia reciente. Esto se hizo para aliviar la carga de deuda de la nación y fomentar las inversiones en la economía real.

Esperanzas de exportación

Pero el impacto en forma de unos créditos más baratos para las inversiones no se ha sentido de forma inmediata.

Sao Paulo
La mayoría de economistas creen que Brasil recuperará terreno en 2013.

De hecho, los niveles de inversión en la economía brasileña suponen cerca del 18% del PIB nacional, una cifra que en China alcanza casi el 50% del PIB y en India supera el 30%.

En América Latina, países como Perú, Chile y Colombia también han alcanzado niveles de inversión de entre el 25% y el 30%.

Por otra parte, se espera que el mismo real devaluado que redujo el tamaño de la economía medida en dólares, ayude al sector industrial del país al hacer las exportaciones brasileñas más competitivas.

Las exportaciones industriales, desde zapatos hasta aviones, incrementaron en 2012, lo que hace tener esperanzas de un futuro halagüeño.

La mayoría de los analistas esperan que la economía brasileña se recupere en 2013 con tasas de crecimiento que estiman de entre un 3% y un 4%.

El gobierno ha lanzado un paquete de incentivos para el crecimiento y está tratando de acelerar los proyectos de infraestructura vinculados con la Copa del Mundo de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 que albergará Brasil.

El economista británico Jim O'Neill, que acuñó el acrónimo BRIC para referirse a las economías emergentes más poderosas, entre las que se encontraba Brasil, sigue siendo optimista. No obstante, apunta que se necesitan "más reformas para volver a crecer".

En su opinión, el país todavía enfrenta una serie de problemas estructurales como carencias en infraestructuras, una burocracia asfixiante y un complejo sistema fiscal que presentan una gran sombra al ambiente de negocios del país.