Las tres estrategias de los rebeldes sirios

  • 30 noviembre 2012

La carretera que va al aeropuerto de la capital siria, Damasco, ha sido cerrada y los vuelos cancelados en medio de versiones de violentos enfrentamientos con los rebeldes en la zona.

El gobierno parece estar montando una ofensiva sin precedentes contra los opositores en los distritos del este de la ciudad, informan los corresponsales de la BBC.

Mientras ocurren los choques, no hay internet en Siria y las líneas telefónicas están caídas.

El gobierno sirio ya había cortado el acceso a internet durante otras operaciones, pero un corte en todo el país no tiene precedentes.

El ministro de Información de Siria dijo que los "terroristas" habían cortado internet y que los ingenieros están trabajando para reparar la falla.

Durante el último mes, las fuerzas rebeldes en Siria han tenido éxitos tácticos que según los analistas demuestran su creciente capacidad de poner en jaque el dominio militar del gobierno.

Los insurgentes han dado muestras de poderío militar y de organización al capturar varias bases militares importantes, acumular armamento, alterar las rutas de suministro y obligar a los militares a retirarse.

A continuación, BBC Mundo analiza cada una de esas estrategias.

Captura de bases militares

No está claro cuántas bases del gobierno invadieron los rebeldes desde que comenzó el levantamiento contra el presidente Bashar al Asad, en marzo de 2011, principalmente debido a que rara vez han intentado conservarlas ante al riesgo de ataques de represalia aéreos o terrestres.

Los analistas resumen la estrategia rebelde como "disparar y correr".

Sin embargo, los combatientes parecen estar tratando de ocupar -o al menos impedir que el gobierno recupere- bases claves del ejército y la fuerza aérea que han capturado tras ofensivas coordinadas, algunas de varias semanas de duración.

Esa estrategia ayudará a consolidar el control de los rebeldes en las regiones fronterizas de Siria, según los analistas, por lo que les será más difícil a las fuerzas del gobierno desplegar aviones de combate y armamento pesado.

Muchos partidarios de la oposición esperan que con ayuda internacional esas áreas sean "liberadas" y que las fuerzas del gobierno ya no puedan operar en el norte.

El 18 de noviembre, las fuerzas rebeldes que luchaban por el control de Alepo -la segunda ciudad de Siria- se anotaron una importante victoria cuando lograron invadir la base del Regimiento 46º del ejército en Atareb, considerado un pilar importante de la guarnición del gobierno en Alepo después de un asedio de 50 días.

Elias Hanna, un analista militar en la Universidad Americana de Beirut, describió la victoria como un "punto de inflexión táctica que puede dar lugar a un cambio estratégico".

Dos días más tarde, los rebeldes reforzaban su control de la provincia oriental de Deir al-Zour, rica en petróleo, mediante la captura de la base de un batallón de artillería en Mayadin, después de un asedio de tres semanas.

La base era considerada uno de los últimos bastiones del ejército en esa región, fronteriza con Irak. La captura fue producto de una serie de avances rebeldes, incluyendo la toma de un aeropuerto militar en la misma zona la semana anterior. Los rebeldes también tomaron dos campos de petróleo.

Además hubo asaltos en bases militares cercanas a la capital, Damasco, entre ellas las de Marj al-Sultan, una de las principales instalaciones utilizadas por la flota de la Fuerza Aérea siria de helicópteros Mi-8, de acuerdo con Joseph Holliday, del Instituto para el Estudio de la Guerra en Washington. El experto le dijo a The New York Times que el gobierno usa esos helicópteros para reabastecer las unidades del ejército y llevar a cabo ataques con bombas y cohetes, sobre todo en el norte.

Interrupción de las rutas de suministro

Los insurgentes han ido cortando, lentamente, las rutas terrestres de suministro del gobierno en las provincias del norte y del este de Damasco. Eso gracias a las bombas de carretera y la captura de varias bases clave y puestos de control.

La captura de la base del Regimiento 46º al oeste de Alepo dejó a los combatientes rebeldes muy cerca de sus compañeros de armas en la vecina provincia de Idlib.

Base
La base militar de Atareb era un pilar del gobierno en Alepo.

Días antes, se apoderaron del Hospital Universitario Kindi en Alepo, una instalación en la cima de una colina que había sido utilizada por el ejército para cerrar una carretera principal que conecta a Alepo con la frontera turca.

Los comandantes rebeldes dicen que el siguiente y último paso para cortar las rutas de suministro del gobierno a Alepo será tomar el control del aeropuerto de la ciudad.

Se cree que las fuerzas de seguridad en la ciudad dependen de suministros lanzados aéreos debido a que la carretera que une Alepo y Damasco se encuentra bajo control de los rebeldes. El aeropuerto estaría rodeado por tres laterales por los combatientes rebeldes.

El 26 de noviembre, los rebeldes capturaron una represa hidroeléctrica sobre el río Eufrates.

Según los activistas, la presa de Tishrin, al este de Alepo, cerca de la ciudad de Manbij, es un lugar estratégico. Es una fuente importante de energía eléctrica y alberga una carretera principal que une Alepo y el este.

Después de la captura de la base militar Mayadin seis días antes, un comandante rebelde afirmó que la oposición controla ahora el valle del Éufrates desde Deir al-Zour hasta la frontera iraquí.

El objetivo principal del gobierno se cree que es conservar Damasco y tener un corredor hacia el norte a pasando por Homs y Hama hasta la provincia costera de Latakia, un bastión de la minoría alauita, a la que pertenece el presidente Al Asad.

Tomar las armas

Los rebeldes no han logrado hacerse con números significativos de las armas antiaéreas y los vehículos blindados que sus comandantes dicen que necesitan para repeler los ataques contra ellos y la población civil en las zonas bajo su control, y en última instancia derrotar a las fuerzas del gobierno.

Siria
Occidente se muetra reticente a darles armas a los rebeldes.

Las potencias occidentales y regionales se han mostrado renuentes a armar a los rebeldes debido a la falta de cohesión dentro de la coalición opositora y la creciente presencia de militantes yihadistas.

Por lo tanto, las armas confiscadas tras la captura de complejos y bases militares han sido esenciales para la transformación gradual de los rebeldes en fuerzas capaces de desafiar al gobierno.

Más importante que la caída de la base del Regimiento 46º, por lo tanto, fueron las armas que los rebeldes encontraron en su interior. Según los informes, han capturado al menos tres tanques, otras armas pesadas y contenedores de rifles y municiones, incluyendo morteros, proyectiles de artillería y cohetes.

El general Ahmed al-Faj, que pertenece a un comando conjunto de las brigadas rebeldes, dijo en su momento: "Nunca ha habido una batalla antes con semejante botín".