Los latinos que viven en carne propia el conflicto entre palestinos e israelíes

  • 20 noviembre 2012
trazos de cohetería en el cielo de Gaza

El miércoles pasado Israel lanzó la operación "Pilar de defensa" en la Franja de Gaza.

La ofensiva de Israel en Gaza comenzó con un ataque aéreo que mató al jefe militar de Hamas, Ahmed Jabari, a quien acusó de responsabilidad por "todas las actividades terroristas contra Israel desde Gaza" durante la última década.

Hamas, que gobierna Gaza desde 2007, aseguró que el asesinato de Jabari "abrió las puertas del infierno".

Tras la reactivación de los asesinatos selectivos, Hamas respondió profundizando una ofensiva de cohetes dirigidos y alcanzó objetivos en Jerusalén y Tel Aviv, ciudades donde las sirenas de alarma antiaeréa no habían sonado en décadas.

Hasta ahora 126 palestinos han muerto y más de 1000 han resultado heridos, según cifras del Ministerio de Salud de Gaza. Del lado israelí los muertos ascienden a tres.

BBC Mundo recogió los testimonios de latinoamericanos que viven en el centro del conflicto palestino-israelí.

Vea toda nuestra cobertura del conflicto

Natalia Amoroso, argentina, Ramala

Natalia Amoroso y Roberto Kettlun
Natalia Amoroso junto a su marido Roberto Kettlun, esperan la llegada de su tercer hijo.

Natalia Amoroso no se ha sentido muy bien durante la última semana. Con siete meses y medio de embarazo, después de la última crisis detonada en Gaza comenzó con contracciones "por estrés", cuenta en comunicación con BBC Mundo.

Esta psicóloga argentina de 35 años llegó a Cisjordania hace tres meses acompañando a su marido, el futbolista chileno Roberto Kettlun, quien fue fichado por el Hilal Al Quds de Jerusalén.

Viven en Ramala, a una cuadra de la casa del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, con bastante seguridad. "En general Ramala está tranquilo. Lo complicado son los check points (retenes)", cuenta Natalia. Estos son los puntos donde la seguridad israelí controla a quienes pasan de un lado al otro del territorio.

El fin de semana pasado habían planeado un paseo a Belén y todo iba bien, hasta que se acercaban a un check point.

"Fue terrible. Íbamos de Ramala hacia el check point, se veía todo tranquilo, como que no pasaba nada. En eso, cuando nos vamos acercando vemos que sale el humo negro, y que varios encapuchados vienen corriendo hacia el taxi", cuenta Natalia.

El taxi, en una rápida maniobra, dio vuelta en U y tomó un camino de tierra alternativo, para evitar la revuelta.

"No sabes lo que puede venir detrás, si bombas o tanques", explica su marido, Roberto Kettlun.

Hoy la pareja trata de mantenerse tranquila, con sus dos hijas y el tercero que viene en camino. "Nosotros estamos acá, tenemos la información, podemos evaluar si volver o no. Pero nuestras familias en Chile y Argentina lo único que quieren es que nos volvamos", cuenta Kettlun.

Nancy Deutsch, uruguaya, Beer Sheva

Nancy Deutsch
Nancy Deutsch mientras habla con BBC Mundo, en el búnker de seguridad ya que sonó una alarma.

Mientras habla con BBC Mundo, desde su oficina en la universidad de Ben Gurion en Beer Sheva, suena la alarma y Nancy Deutsh debe salir corriendo a la zona de seguridad: un búnker a prueba de misiles.

Nancy vive muy cerca de su trabajo, sin embargo tras el estallido del conflicto el miércoles 14, recién el martes volvió a su oficina.

"El miércoles 14 no pudimos dormir. De miércoles a jueves cada hora había alarma. Anteayer ya estuvo más calmo, una o dos. Ahora, hay que prepararse porque el momento previo a que llegan al final (alto al fuego) siempre se pone duro".

Y Nancy sabe. Hace 21 años que dejó su pueblo de Rivera, en Uruguay, para trasladarse a Israel con su marido y dos hijas. Vivía en el borde con Brasil, en lo que se denomina "la frontera de la paz", donde ambos países son separados sólo por una calle que puede ser cruzada sin mayor restricción.

"Tenía muchos amigos palestinos, que salieron y nunca pudieron volver. Es inconcebible pensar que ellos no pueden venir acá. No te das cuenta en qué mundo estás viviendo", cuenta. Ella misma se ha ofrecido para esperar en el aeropuerto a amigos que sí pueden viajar, pero que necesitan un "aval" israelí que asegure que no son terroristas.

Para Nancy este es un conflicto de nunca acabar. "La guerra no empezó con el asesinato del líder de Hamas. Yo no estoy de acuerdo con ninguna guerra, pero apoyo a mi país en los momentos difíciles cuando tiene que tomar una decisión", aclara Deutsch.

Xavier Abu Eid, chileno, Ramala

Xavier Abu Eid
Xavier Abu Eid trabaja como asesor del gobierno palestino en la negociación para un futuro estado.

Venía saliendo de misa en Beit Jala, cuando al revisar su celular se encontró con la sorpresa: Israel había lanzado una ofensiva militar en Gaza y asesinado el líder militar de Hamas, Ahmed Jabari. "Enseguida me di cuenta de lo que venía. Partí a mi posición de trabajo de inmediato", le cuenta Abu Eid a BBC Mundo, quien se desempeña como asesor del equipo negociador de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

El chileno llegó hace casi cinco años a hacer una práctica y se quedó trabajando en Ramala, donde hoy es parte del equipo negociador para la creación de un estado palestino. "Yo llegué en un momento de relativa esperanza. En ese minuto se creía que tardaríamos un año en lograr la libertad del estado palestino. Pero la realidad ha sido otra".

Abu Eid nunca ha estado en Gaza, dado el bloqueo territorial. "Para poder ir necesitas tener un permiso israelí", asegura.

Sin embargo, ha sido testigo de la que considera una violenta represión en contra de los manifestantes que han protestado en Cisjordania por sus pares en Gaza. "Ha habido varios funerales de palestinos, incluyendo un policía, por exceso de fuerza de los militares israelíes. Es una situación que no ayuda y que demuestra lo que el gobierno israelí quiere, que es imponer su agenda de guerra.", asegura el politólogo.

Javier Eskenazi, chileno, Tel Aviv

Javier Eskenazi
Javier Eskenazi vive en Tel Aviv hace tres años y medio.

Javier Eskenazi (30) tiene de foto de perfil de Facebook una imagen de un niño palestino con uno israelí, bajo el lema "coexist".

Es chileno, de origen judío y desde hace tres años y medio vive en Tel Aviv, una ciudad "llena de gente joven, cultura, turismo, vida nocturna", cuenta.

Sin embargo, después del miércoles pasado, la vida fuera de casa se redujo al mínimo. "Los últimos días hemos tenido que estar atentos al sonido de las sirenas, si caen o no caen misiles. Acá desde el ’91 que no caían misiles. Este conflicto condiciona tu vida", le dijo a BBC Mundo.

Javier trabaja en una empresa de tecnología y a pesar de las alarmas –dos el jueves, una el viernes, una el sábado y dos el domingo-, ha tratado de seguir con su rutina diaria. "Sigo yendo a trabajar y haciendo mi vida normal, dentro de lo posible. Trato de no ir a lugares muy concurridos y no usar el transporte público, porque ha habido un par de amenazas de ataques suicidas".

Javier espera que pronto se llegue acuerdo. "Yo en Chile tengo un montón de amigos palestinos y tratamos siempre de no importar el conflicto. Me llevo súper bien con muchos de ellos y me encantaría seguir viviendo en paz", asegura.

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