Sirenas, humo y rutinas alteradas: Tel Aviv se adapta a la vida entre misiles

  • 18 noviembre 2012
Jóvenes se refugian ante el lanzamiento de misiles en Tel Aviv.

Tel Aviv está comenzando una nueva semana en alerta.

El sábado, las sirenas de advertencia se escucharon por tercer día consecutivo, advirtiendo sobre la llegada de un cohete disparado desde Gaza.

Las personas que pasaban el sábado judío en la playa corrieron a esconderse.

El ejército israelí utilizó su escudo antimisiles "Domo de Hierro" para interceptar y destruir el misil.

Después de la explosión, cerca de la costa, una nube negra y pequeña quedó suspendida en el cielo, sobre el mar.

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"Terminar con este problema"

Tel Aviv es la ciudad más grande de Israel y la capital comercial del país, pero también es un lugar popular para relajarse o divertirse.

Sin embargo, a pesar del sol, los restaurantes al aire libre, los parques y las calles están mucho más tranquilos durante el fin de semana.

Los locales ya se acostumbran a correr ante el sonido de las sirenas.

Los habitantes han tenido que adaptarse psicológicamente y hacerse a la idea de que ellos también están dentro del campo de alcance de algunos cohetes palestinos, que se cree son los Fajr-5, de fabricación iraní, y tienen hasta 75 kilómetros de alcance.

"La gente de Tel Aviv está sorprendida. Los cohetes cayeron siempre en el norte y el sur de Israel, pero en Tel Aviv esto nunca sucede. Vivo aquí hace diez años", dice Tzipi, una corredora.

Soli, quien carga a su pequeña hija, dijo: "Todo el mundo está hablando de ello. Se puede ver que las calles están más vacías que de costumbre y esto es sólo por unos pocos misiles".

Sin embargo, este residente dice que hay un amplio apoyo a la ofensiva militar en la Franja de Gaza.

"No estoy contento con la situación de que estemos bombardeando Gaza, pero creo que tenemos que hacerlo, tenemos que defendernos", dice.

Amos, un jubilado, coincide en que los militantes palestinos representan una amenaza real.

"Tenemos que terminar con este problema. Este es el lenguaje que entienden, no el lenguaje de la paz", advierte.

Cuando le consulto sobre la decisión del gobierno de autorizar la llamada a filas de hasta 75.000 reservistas militares, da su fuerte aprobación.

"Tenemos la fuerza. Tenemos que tenerlos", opina. "Lo siento, pero esta es nuestra vida, nuestro destino".

Las tropas israelíes continúan dirigiéndose hacia la frontera con Gaza y hay especulación sobre una posible invasión terrestre. Es un momento difícil para las familias con miembros que sirven en las fuerzas armadas.

"Estoy muy preocupada porque mi hijo está haciendo su servicio militar. Él va a ir al sur", dice un hombre mientras los ojos de su mujer se llenaron de lágrimas. "Esto es lo que sucede, lloro cada vez que pienso en mi hijo", cuenta.

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"Estamos preparados"

El ejército israelí, que tiene enorme cuarte general en Tel Aviv, le dijo a la BBC que su ofensiva está poniendo a Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, "bajo una gran presión".

Sin embargo, la portavoz Avital Leibovich confirma que las incursiones todavía son una posibilidad.

"Nos estamos preparando para una opción de operación en tierra. No está decidido aún, pero es una opción que estamos considerando en este momento", señala.

"A algunos soldados se les pidió acercarse a áreas específicas alrededor de la Franja de Gaza. Algunos ya están allí, otros están en camino".

En la parte sur de Tel Aviv, nos muestran a los periodistas la sala de control de emergencias del municipio, que se encuentra en un refugio subterráneo.

Está organizada como un centro de mando militar, con mapas en las paredes y una larga mesa colocada delante de pantallas y televisores. Serviría de ayuda al ayuntamiento si la situación de seguridad lo exigiera.

El alcalde, Ron Huldai, dice que los residentes ya se adaptaron bien a las informaciones de seguridad y al uso de las sirenas.

"Los habitantes de Tel Aviv saben comportarse", señala. "La solución es encontrar el camino hacia el lugar más seguro en cada área y hay instrucciones en el periódico con las reglas que hay que seguir.

"La gente se está tomando esto en serio, pero no cambia su rutina. Estamos preparados".

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