La independencia de Cataluña vista desde el resto de España

  • 23 noviembre 2012
Mujer en una manifestación en Barcelona
Mujer en una manifestación en Barcelona a favor de la unidad de Cataluña y España.

Indiferencia, miedo, ilusión, expectativa, rechazo... Las reacciones a la apuesta independentista del presidente catalán, Artur Mas, desde el resto de España son dispares.

El debate sobre la independencia de Cataluña se abrió un hueco en las conversaciones de la gente y en la cobertura mediática en un país en el que el tema omnipresente es la peor crisis económica de las últimas décadas.

Sin embargo, la "cuestión catalana" no se ve del mismo modo desde todos los rincones de España.

BBC Mundo hace un recorrido por distintos puntos del país.

Desde Madrid

Por Sandra Lafuente Portillo

Desde Madrid, el debate ha sido visible en los medios, la mayoría de cuyas oficinas principales están en la capital.

Discusión en el centro de Madrid
"No nos preocupa", dice José Luis Hernández en el centro de Madrid.

En muchas de las tertulias de los programas informativos de la televisión y la radio -discusiones muchas veces partidas en dos alas, una a la izquierda y otra a la derecha ideológicas- se escuchan críticas a Artur Mas, presidente del gobierno catalán.

Una de las acusaciones más repetidas es que Mas quiere tapar sus políticas de ajuste con la promesa de un estado propio.

En la calle el planteamiento es parecido.

Carlos Valero, de 38 años, vende todos los días billetes de lotería en la céntrica Puerta del Sol madrileña. Dice que a veces escucha hablar del tema.

Pero tiene su propia opinión: "España tiene que ser una unidad. No es posible, con todas las empresas que hay en Cataluña, con la moneda. ¿Qué moneda van a coger? ¿La peseta? La peseta siempre ha sido española".

"Si se quieren ir, que se vayan", sentencia de paso un comprador cuando se da cuenta de que el asunto está en la conversación.

José Luis Hernández, de 60 años, retirado por invalidez, dice que en las tertulias del bar el tema aparece cuando lo ven en la televisión. "No nos preocupa, porque son cosas que se ven absurdas. Si empezamos a hacer independencia aquí y allá entonces ya no es España".

En una cafetería cercana, Laura Lanciego, azafata de vuelo de 35 años, asegura que sí piensa en la propuesta de Mas.

"Con la situación que tenemos, que los catalanes se quieran independizar, perjudica al resto de España. La manera que tenemos de evolucionar y de salir adelante económicamente es que todos estemos unidos".

Desde el País Vasco

Por Idoia Larrañaga

"Primero hay que meter el dinero en la hucha y luego ya habrá tiempo de ocuparnos del tema de la independencia", dice Xabier Balenciaga, habitante de Getaria, en la provincia vasca de Guipúzcoa, cuando BBC Mundo le pregunta sobre cómo se ve en Euskadi el tema de la independencia de Cataluña.

Íñigo Urkullu
Íñigo Urkullu, del Partido Nacionalista Vasco, celebra su victoria.

Casi un 60% de los votantes apoyaron a grupos nacionalistas en las últimas elecciones vascas, celebradas el pasado 21 de octubre.

El vencedor fue el candidato del Partido Nacionalista Vasco, de centroderecha.

Sin embargo, la crisis económica -en el centro de las preocupaciones ciudadanas- fue el centro de la campaña, también para los políticos nacionalistas cuya meta final es la independencia del País Vasco.

En sus programas electorales -incluido el de la coalición de los nacionalistas más radicales, EH-Bildu, la segunda fuerza más votada- la economía relegó las reivindicaciones de soberanía a un segundo plano.

"Mientras continúen cerrando las empresas, la prioridad de los políticos es la de sacarnos de la crisis", dice Angelines Pérez, vecina de Getaria.

Desde Andalucía

Por Ángeles Lucas

Andalucía tiene grandes vínculos con Cataluña. Casi 700.000 andaluces viven en ese territorio, cerca de un 10% de la población total catalana, muchos de los cuales emigraron en los años 60 del siglo XX.

Jóvenes sevillanos
Javies y Antonio creen que es un tema "sobredimensionado" por los medios.

Sin embargo, para la Catedrática en Antropología de la Universidad de Sevilla Emma Martín, que realizó su tesis sobre andaluces en Cataluña, las posiciones en Andalucía con respecto al independentismo catalán dependen de la opción ideológica.

"Si es más conservador pensará que es romper España. Pero si está más afectado por la crisis, estará más preocupado por su economía", dice a BBC Mundo.

En una calle de Sevilla, María Centeno, de 28 años, se acalora cuando habla de los nacionalismos.

"Me parece que eso solo corresponde a gente de derechas. Ahora tenemos que estar más unidos que nunca y ser coherentes con la situación actual. Los catalanes ya tienen su autonomía, pueden autogestionarse. Hace siglos que Cataluña pertenece a España, y pertenecemos a la Unión Europea", le dice a BBC Mundo.

Los estudiantes sevillanos Javier Muñoz y Antonio Carvajal reconocen que el tema del independentismo catalán no es algo de lo que suelan hablar entre amigos.

"Creemos que es un tema sobredimensionado por los medios de comunicación y los políticos catalanes. Realmente no sabemos cuánta gente se quiere independizar allí", coinciden en destacar en un bar de Sevilla.

"A mí me parece bien que un pueblo quiera vivir independiente de un estado con el que no se siente representado, pero no me parece del todo bien porque Cataluña le debe mucho a España, tiene una gran deuda económica, y además, durante la Transición, se invirtió mucho más en la industrialización de esa zona que en Andalucía", añade Muñoz para BBC Mundo.

Desde Galicia

Por Inma Gil

Galicia es, junto a Cataluña y País Vasco, una de las tradicionales "nacionalidades históricas", cuyas diferencias culturales y lingüísticas con el resto de España están reconocidas en la constitución de 1978. Pero en Galicia la corriente independentista siempre fue minoritaria.

Elecciones en Galicia
En las recientes elecciones gallegas el Partido Popular obtuvo mayoría absoluta.

Al contrario que en Cataluña y País Vasco, en Galicia no hay ninguna fuerza política con peso electoral que abogue por la independencia, debido, entre otros factores, a circunstancias socioeconómicas históricas totalmente distintas.

A pie de calle en Galicia de lo que se habla es de la crisis. Y es desde esa perspectiva desde la que se oyen más críticas a la iniciativa catalana.

Algunos cuestionan el delicado momento económico escogido para enarbolar la bandera de la independencia, otros la motivación "egoista" de los nacionalistas catalanes que la impulsan bajo el argumento de que pagan más impuestos de los que reciben.

Pero comparativamente en Galicia tal vez sí se entienda mejor el anhelo independentista de algunos sectores catalanes que en otras regiones de España, donde existen discursos antinacionalistas e incluso anticatalanistas más arraigados.

Entre los mas nacionalistas en Galicia hay simpatía e incluso cierta "envidia" ante la determinación catalana, pero para la gran mayoría de los gallegos el debate secesionista catalán es algo muy alejado de su realidad.

De hecho, hace apenas un mes que los gallegos reeligieron con mayoría absoluta al actual presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, del oficialista Partido Popular, una fuerza que se opone totalmente a cualquier consulta sobre soberanía por considerarla inconstitucional.

Apenas un par de semanas después de ser reelecto, durante un acto en Barcelona Feijóo criticó las intenciones independentistas de su homólogo catalán, Artur Mas, diciendo que "no vamos a poder pagar las deudas agitando las banderas o echándole la culpa al resto de España".