La ballena más misteriosa de los océanos

  • 6 noviembre 2012
Ballena Picuda de Bahamondes (Mesoplodon traversii) Foto: gentileza gobierno de Nueva Zelanda
La madre y su cría fueron arrastradas a la costa de Nueva Zelanda. <i>Foto: gentileza gobierno de Nueva Zelanda</i>

Una ballena prácticamente desconocida para la ciencia fue observada por primera vez luego de que una hembra y su cría aparecieran muertas en una playa de Nueva Zelanda.

El hallazgo es la primera prueba de que la enigmática Ballena Picuda de Bahamondes (Mesoplodon traversii), aún existe y deja en evidencia la importancia de métodos de identificación en base al análisis de ADN.

La descripción científica de la madre, de más de cinco metros de largo, y su ballenato, de cerca de 3,5 metros, fue publicada en la revista Current Biology.

"Es la primera vez que se ha visto un espécimen completo de esta especie y hemos tenido la suerte de encontrar dos ballenas. El hallazgo es un recordatorio de lo poco que sabemos sobre la vida en los océanos", dijo Rochelle Constantine, de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, una de las autoras del estudio.

"Todo lo que conocíamos hasta ahora de esta especie eran cráneos incompletos encontrados en Nueva Zelanda y Chile a lo largo de un período de 140 años. Es increíble que prácticamente no sabemos nada sobre este gran mamífero".

"Las inmensidades del Pacífico Sur habían ocultado, hasta hace poco, la identidad de la ballena más extraña del mundo. Debido a la escasez de registros y la ausencia completa de observaciones, ésta es la especie menos conocida de ballena y uno de los mamíferos vivientes más enigmáticos del mundo", señalan los científicos en el estudio.

Elusiva

Las dos ballenas se quedaron varadas y murieron en la playa neozelandesa de Opape en diciembre de 2010. Expertos del Departamento de Conservación de Nueva Zelanda llegaron hasta el lugar para tomar fotografías y recoger muestras de tejidos.

En un principio se pensó que se trataba de otra especie más común, la ballena picuda de Gray. Pero la identidad correcta fue establecida luego de un examen de ADN, realizado en el marco de un programa de dos décadas para estudiar las más de 10 especies de ballenas picudas que viven en las aguas de Nueva Zelanda.

"Cuando los especímenes llegaron a nuestro laboratorio extrajimos muestras rutinarias ADN. Tuvimos que hacer la misma pruba varias veces para estar seguros de que se trataba de Mesoplodon traversii antes de anunciarlo", afirmó Constantine.

Los científicos ignoran por qué la Ballena Picuda de Bahamondes es tan elusiva.

Para Constantine, "es posible simplemente que sea una especie que vive y muere en las aguas profundas de los océanos y rara vez es arrastrada hacia la costa".

La investigadora agregó que "Nueva Zelanda está rodeada de océanos masivos y profundos y hay mucha vida marina que aún desconocemos".