China aún no consigue conquistar la gran pantalla

  • 3 noviembre 2012
Cine en China
Buena parte del público chino prefiere, según los datos de taquilla, las películas de Hollywood.

Se ha escrito mucho sobre el crecimiento del poder económico y político de China, pero la nación más poblada del mundo también extiende su músculo cultural.

Proliferan los institutos de enseñanza de su idioma en decenas de países y se está reforzando el alcance global del servicio estatal de noticias en una apuesta para competir con cadenas como la BBC y CNN.

Sin embargo, en el sector del cine sus esfuerzos por extender el llamado poder suave o de persuasión no son del todo efectivos.

Potencial no falta: China es en la actualidad el mercado cinematográfico que crece con más rapidez.

Con el auge de la construcción, el año pasado se abrieron más de 3.000 salas en todo el país.

Con una recaudación de U$2.000 millones, la taquilla en China es aún sólo una quinta parte del total de los ingresos por venta de entradas en Estados Unidos.

Pero la diferencia es que -al revés que en EE.UU.- la clase media china está en pleno crecimiento, y aún le queda mucho por delante.

Cortejo de cine

Cine en China
El sistema de cuotas chino permite el estreno de sólo 34 películas internacionales al año.

Hollywood está dispuesto a recorrer grandes distancias con tal de acceder a una parte del mercado chino, incluso haciendo piruetas cinematográficas para no ofender al deseado público.

Este año, cuando se estrenó en China Men in Black 3, se eliminó una escena en un restaurante chino en la que los trabajadores resultaban ser malvados alienígenas.

Los realizadores de Red Dawn, otra superproducción de Hollywood, se dieron cuenta de que probablemente los chinos no verían con buenos ojos una invasión china en Estados Unidos, así que decidieron que los villanos fueran de Corea de Norte.

Hasta el momento, y quizás debido a este prudente cortejo, la relación de Hollywood con China se parece más a una película romántica.

Las cintas estadounidenses han ganado terreno, incluso en un mercado que protege a la producción local con un estricto sistema de cuotas que limita el estreno de películas extranjeras.

Gracias a la presión de la Organización Mundial del Comercio (OMC), ese límite pasó de 20 largometrajes por año a 34, y en los primeros seis meses de 2012 los estrenos internacionales recaudaron U$800 millones en China.

Y si las películas chinas pierden la batalla en la taquilla local, lo que les espera fuera de China no es muy prometedor.

Vida real

Lou Ye
El director de cine Lou Ye cree que la censura impide el desarrollo de la industria cinematográfica china.

El periódico oficial chino en inglés China Daily informó recientemente que los filmes chinos recaudaron sólo U$400.000 en Estados Unidos en 2011.

Además, de las 791 cintas producidas en China ese año, sólo 52 se vendieron al exterior, y muchas de ellas eran coproducciones.

Sin embargo, algunos cineastas chinos creen que la razón del discreto avance del cine nacional no tiene que ver con Hollywood sino con la misma China.

Al reconocido director Lou Ye le prohibieron en su momento hacer cine durante cinco años.

Recientemente decidió publicar un blog para contar su batalla con los censores para conseguir que aprobaran el estreno de su última obra, Mistery.

Una vez a la semana, el cineasta escribía en su blog los detalles de sus negociaciones con los funcionarios.

"Muchos de los productores e inversores cinematográficos no hacen filmes sobre la vida real para evitar el riesgo de censura", le dijo a la BBC.

"Hay muy pocas películas en el mercado chino sobre la vida moderna en este país", agregó.

Lo cierto es que las preferencias de este enorme público están en otra parte y China se pregunta cómo hacer crecer una industria que sea capaz de competir con Hollywood y de igualar el poder de persuasión de Estados Unidos.