Fidel Castro reaparece y acalla rumores sobre su muerte

  • 22 octubre 2012
FIdel Castro
En la foto que publica este lunes Cubadebate se ve a Castro leyendo la edición del viernes <br> del periódico Granma.

Fidel Castro vuelve a "resucitar" tras los rumores que, por centésima vez, anunciaron su muerte en las pasadas semanas. Ocurre una vez al año desde hace décadas, siempre alguien en Florida asegura que conoce a alguien en la isla que le dijo que falleció.

Este lunes Castro volvió a desmentir los rumores en un artículo divulgado esta madrugada en la web oficial Cubadebate que acompaña de nuevas fotos suyas.

El texto, titulado "Fidel Castro está agonizando" y firmado por el líder cubano de 86 años, dice:"¡Aves de mal agüero! No recuerdo siquiera qué es un dolor de cabeza. Como constancia de cuán mentirosos son, les obsequio las fotos que acompañan este artículo".

El domingo ya se habían acallado las versiones sobre su muerte cuando el ex vicepresidente venezolano, Elías Jaua, dijo que el sábado se había reunido durante cinco horas con Castro y después lo había acompañado desde su casa hasta el hotel Nacional, en La Habana, donde conversó con algunos de sus trabajadores durante unos 30 minutos más.

Los rumores sobre la muerte de Fidel Castro se publicaron en los medios del exilio de Miami y otros en el resto del mundo se hicieron eco pensando que los exiliados debían tener información fidedigna sobre asuntos de la isla.

En esta ocasión, en pocos días la noticia recorrió el mundo; incluso se dijo que Raúl Castro mandó a buscar a su hermana Juanita, residente en Miami, para una importante reunión familiar en La Habana. De nada sirvió que Juanita desmintiera el asunto, el rumor siguió su curso.

La casa del Laguito

No pasó mucho tiempo antes de que José Marquina, un médico venezolano residente también en Florida, dijera que sabía de buena fuente y primera mano que el Comandante había sufrido "una embolia cerebral y ya no reconoce absolutamente a nadie".

La información que manejaba Marquina situaba a Fidel Castro moribundo en su "casa del Laguito", aunque en realidad éste reside en otro sector de la ciudad y nunca ha vivido en las casas de El Laguito, las que normalmente son utilizadas para protocolo.

Para rematar el asunto, un supuesto periodista italiano, Tommasso Debenedetti, dedicado a suplantar perfiles ilustres en las redes sociales confirmó la muerte, desencadenando una locura de la cual costaba mantenerse al margen a los medios de prensa más profesionales.

Desde una cuenta de Twitter falsa del canciller cubano, salieron mensajes que anunciaban una aparición pública especial de Raúl Castro para anunciar que "Fidel Castro falleció hoy. Una nota oficial del Comité Central será difundida en las próximas horas".

Desde Cuba

Los corresponsales extranjeros en La Habana éramos bombardeados por nuestras redacciones que, casi diariamente, nos pedían noticias al respecto. A los colegas les costaba trabajo creer que tan insistentes rumores fueran simple invención.

Exvicepresidente de Venezuela, Elias Jausa, muestra la foto de su encuentro con Fidel Castro
Castro acompañó a Jaua al hotel Nacional y habló con trabajadores del local.

Sin embargo, en Cuba no se detectaban alteraciones de la vida cotidiana, las emisoras de radio seguían trasmitiendo música, los medios nacionales no anunciaban ningún programa especial y Fidel Castro enviaba un mensaje de saludo a la Escuela de Medicina.

En la isla nadie se sorprende por las desapariciones del expresidente. Hace años que dejó la vida pública, no tiene tareas de gobierno ni de partido y cuando recibe a algún visitante es a título privado, por lo que no necesariamente debe tener cobertura de prensa.

Pocos esperan que se oculte su muerte. Desde el 2006 se está trabajando sobre esa eventualidad, prácticamente ya se ha cambiado todo el gobierno sin que se presentaran fisuras políticas y Raúl Castro parece haber consolidado su liderazgo.

Algunas fuentes aseguran incluso que ya hay un plan nacional para cuando suceda la muerte del Comandante, que incluye un anuncio inmediato, estancia en la Plaza de la Revolución, una procesión por toda la isla y su entierro en la Sierra Maestra.