La fatiga de los pilotos: una de las peores amenazas a la seguridad aérea

  • 21 octubre 2012
Avión de noche

Fue una fría noche de invierno, el 12 de febrero de 2009, cuando el vuelo 3407 de Continental despegó del Aeropuerto Internacional Liberty en Newark, Nueva Jersey, en lo que debiera haber sido un viaje de rutina.

Pero ocho kilómetros antes de llegar a su destino, el aeropuerto de Buffalo, Nueva York, el avión se detuvo antes de caer sobre una casa, matando a los pilotos, así como a dos asistentes de vuelo, los 45 pasajeros y un hombre en tierra.

Los pilotos fallaron al no responder apropiadamente a advertencias en la cabina de que el avión estaba volando muy lentamente; el capitán Martin Renslow elevó la nariz de la nave, haciendo que fuera aún más lento.

El informe del accidente señalaba que antes del vuelo, ambos pilotos manejaron trayectos largos y durmieron en la sala de la tripulación, en lugar de un hotel.

Se citó al cansancio como uno de los factores en la falla de la tripulación para responder con rapidez a la pérdida de velocidad de la aeronave.

La fatiga de los pilotos ha sido una preocupación durante mucho tiempo, y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) propuso recientemente nuevas reglas que establezcan límites en el tiempo que los pilotos pueden volar y estar de guardia.

Si se convierte en ley, sería la primera vez que las aerolíneas del continente tengan un conjunto de reglas compartidas para garantizar que la seguridad de los pasajeros no se vea comprometida por pilotos cansados.

Pero los sindicatos de pilotos y el Comité de Transporte de la Cámara de los Comunes británica argumentan que las propuestas no son suficientes y podrían poner en peligro a los pasajeros.

Los accidentes de aviación siguen siendo extremadamente raros, pero cuando han ocurrido, las cifras muestran que 80% son resultado de error humano, dentro del cual la fatiga de los pilotos cuenta por entre 15 y 20% en los accidentes fatales.

La fatiga produce reacciones más lentas trastornos de la concentración y toma de decisiones.

También está el peligro de quedarse dormido.

Una encuesta de la Asociación de Pilotos de Aerolíneas Británicas (Balpa) a 500 de sus miembros mostró que 43% se habían quedado involuntariamente dormidos en la cabina, y de esos, 31% dijeron que cuando se despertaron, el otro piloto también estaba dormido.

"Como estar borracho"

El profesor Torbjorn Akerstedt, experto en el sueño basado en la Universidad Karolinska, en Suecia, dijo que la mayoría de la gente es capaz de mantenerse alerta por 16 horas durante el día, pero eso se reduce en la noche.

Se ha establecido científicamente, agregó Akerstedt, que los impedimentos que experimenta un piloto al aterrizar un avión a las 5 de la mañana son equivalentes a tener un nivel de 0.08% de alcohol en la sangre, es decir, el límite para conducir en Reino Unido y más del límite legal en muchos otros países.

David Learmount, de Flight Global, cree que "permitir a los pilotos fatigarse peligrosamente es como legalizar que vuelen cuando están borrachos".

El año pasado 16 pasajeros de un vuelo de Air Canada resultaron heridos como consecuencia de la fatiga de los pilotos. El copiloto se despertó desorientado de una siesta y, creyendo que el avión se iba a estrellar con otro, lo puso en picada, haciendo que los pasajeros se volcaran en la cabina.

Lo que el piloto pensó que era otro avión era realmente el planeta Venus.

La Autoridad de Aviación Civil de Reino Unido ha respaldado las recomendaciones de la AESA, diciendo que la seguridad de los pasajeros no será comprometida. Si se aprueban, se espera que estén plenamente implementadas de aquí a 2015.

Pero los críticos, incluidos Balpa y la Asociación Europe de Tripulaciones, dicen que hay la posibilidad de que, en contadas ocasiones, los pilotos que han estado en espera puedan potencialmente aterrizar un avión tras permanecer despiertos 22 horas.

Eso fue disputado por el jefe de normas de vuelo de la AESA, Jean Marc Cluzeau, quien afirma que los pilotos en espera aún pueden dormir y descansar, así que no estarían trabajando hasta que se les llamara a volar para cubrir a otro piloto.

Otra queja de los sindicatos es que las nuevas reglas determinan que los pilotos pueden volar hasta 11 horas durante la noche, lo cual contradice la investigación científica que muestra que 10 horas debería ser el máximo.

El pedido de un padre

Akerstedt fue uno de los científicos consultados sobre las propuestas, pero dijo a la BBC que sentía que su consejo había sido ignorado por la AESA.

El asunto siempre ha sido contencioso, con las aerolíneas tratando de ganar dinero y los sindicatos de pilotos asegurándose que sus miembros no sean empujados más allá de sus límites.

Learmount expresó que la mayoría de las nuevas reglas mejoran la legislación actual, pero una o dos podrían potencialmente ser objeto de abusos de aerolíneas inescrupulosas para hacer volar a los pilotos peligrosamente fatigados.

A raíz del accidente del vuelo 3407 de Continental, los reguladores estadounidenses redujeron las limitaciones del tiempo de vuelo considerablemente.

El padre de una de las víctimas, Scott Maurer, escribió recientemente al secretario de Transporte, Patrick McLoughlin, exhortándolo a rechazar las propuestas de la AESA.

"¿Qué valor le da a sus seres queridos?" preguntaba Maurer en su carta.

"¿Cómo evalúa la pérdida que ocurriría si un avión comercial se estrellara contra un estadio lleno de gente debido a la fatiga de los pilotos? Antes de nuestra tragedia yo hubiera dicho: '¿Qué probabilidad hay de que eso pase? ¿Una en 20.000.000? '"

"Tristemente, ahora sé que los pilotos fatigados aumentan estas posibilidades exponencialmente".