La odisea para estrenar la película póstuma de River Phoenix

  • 9 octubre 2012
River Phoenix
Phoenix tenía ante sí un futuro prometedor en el cine.

El actor estadounidense River Phoenix murió por sobredosis de drogas en 1993, a la edad de 23 años. Ahora, el director de su última película espera que ésta sea finalmente estrenada.

La última vez que el director de cine holandés, George Sluizer, vio a River Phoenix fue aproximadamente cuatro horas antes de la muerte del actor en Los Ángeles, en la noche del 30 de octubre de 1993.

"De hecho, me alojaba en el mismo hotel, en la habitación de al lado. Yo manejaba de regreso al hotel y en ese momento él salía con sus amigos. Me dijo 'hasta mañana' y eso fue todo", recuerda Sluizer.

Durante seis semanas, ambos habían estado trabajando en lo que la historia calificaría como la última película de Phoenix, Dark Blood (Sangre Oscura).

El film narra a historia de un solitario, interpretado por Phoenix, que vive en el desierto de Estados Unidos a la espera del fin del mundo.

Su existencia se ve trastocada después de rescatar a una pareja cuyo auto se rompe durante un viaje de carretera.

Las grabaciones previas en el estado de Utah se habían completado y los actores y todo el equipo se había trasladado a Hollywood para filmar las escenas de interior.

"Habíamos grabado el 80%, pero no es material continuo, son pequeñas piezas aquí y allá", cuenta Sluizer.

Se habían programado dos semanas de filmación en Los Ángeles pero sólo había concluido un día cuando el actor protagonista colapsó en el exterior de un club nocturno y falleció.

Al director, que ahora tiene 80 años, lo despertaron para darle la noticia.

Sluizer sostiene que eran bastante cercanos. "Mi hijo a veces me decía 'pareces más cercano a River que a mí', pero no lo decía como muestra de celos", asegura.

Casi todas las escenas de interior de Dark Blood quedaron sin grabar, y por tanto el proyecto fue relegado a una estantería.

Una aventura para recuperar la película

"Después de que toda la gente involucrada decidiera poner fin al proyecto, surgió un problema entre la compañía de seguros y el banco que se encargaba del movimiento de efectivo para el film", explica Sluizer.

"No se pusieron de acuerdo en una factura ni en quién era propietario de los negativos. Esto duró casi siete años. Y mientras tanto, la película estaba guardada bajo llave".

Pero en 1999, todo cambió.

"Las dos empresas decidieron que estaban hartas de luchar entre sí. Los del seguro estaban deseosos de no pagar más gastos de almacenaje. Así que finalmente se decidió que quemarían el material.

Para ese momento, el director se había trasladado de vuelta a Holanda.

Cuando supo que había planes de incinerar los 700 kg de película de 35mm, tramó un plan para poder extraerlo clandestinamente de las instalaciones donde estaba guardado.

"Tenía amigos y conocía a alguien que abre candados para abrir el almacén y sacar el material.

"No lo hice yo mismo, pero sí soy responsable de subirlo a un camión y sacarlo de allí durante la noche y enviarlo a Nueva York para embarcarlo a Europa".

Pese a llevarse los negativos, Sluizer dice que no espera ser procesado.

"No eran tontos, saben perfectamente bien quién 'salvó' el material. Conozco a una de las personas que estaban involucradas en el seguro y dijeron 'No podemos hacer nada con la película, somos gente del seguro. Es mejor que esté en otro lugar'".

Durante años, el proyecto se mantuvo inacabado, hasta que un susto por una cuestión de salud impulsó al director a entrar en acción.

"Hace pocos años, tuve un aneurisma y me dijeron que iba a morir bastante pronto", dice.

"Pensé, bueno, quiero terminar el film y no dejar una bolsa de basura llena de película sino algo decente. Y eso es lo que hice en 2011, y la postproducción hasta hoy".

River Phoenix en el rodaje
El director de cine holandés confía en que la película sea difundida globalmente.

Dado que las escenas no grabadas deberían estar repartidas por toda la película, Sluizer rellena los huecos con fotografías e imágenes de la sala de montaje, junto con su propia narración, que va describiendo lo que falta.

Si bien admite que la película siempre parecerá incompleta, está contento con el resultado.

"Hice lo mejor que pude con el material que tenía, hacer que fuera una historia plausible y que se entendiera. Al parecer, la gente dice que funciona".

En septiembre, Dark Blood tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine Holandés de Utrecht, Holanda.

Pero Sluizer está lo suficientemente satisfecho con el resultado como para presentar la película más ampliamente.

"¿Cuándo habrá un estreno más grande?, no puedo decírselo. Pero realmente creo que será bastante pronto".

Sluizer describe a Phoenix, quien tenía por delante un brillante futuro, como "una persona ligeramente frágil" por su adolescencia problemática y su consumo de drogas.

"Pero en mi opinión no era autodestructivo", añade. "Yo creo que lo de aquella noche fue un accidente, una mezcla de cosas que no se deben combinar".

Sospechas de abuso

La mención a las dificultades de su infancia hace referencia a los años en que Phoenix se formó en el culto religioso The Children of God (Los hijos de Dios).

El director dice que el actor charlaba sobre imputaciones de supuestos abusos generalizados a menores en el grupo. "Hablaba sobre los abusos", señala.

"Antes de rodar, le pedí que viniera conmigo a Utah por cuatro o cinco días conmigo solo, para que pudiéramos conectar mejor. Obviamente, mientras caminábamos y subíamos las montañas de Utah a solas, antes de que llegara nadie del equipo, me contó cosas sobre aquel período.

"No voy a entrar en detalles, revelando nada de lo que me dijo en privado, pero estaba claro que no todo había sido fácil y que tuvo que enfrentar tiempos difíciles durante su niñez.

"Nunca hablé sobre drogas con River", agrega. "Aunque sabía que las usaba antes e incluso puede que también durante el rodaje no lo sé".

Diecinueve años después, el director espera que los fans de todo el mundo puedan valorar los frutos de su trabajo conjunto.