El acusado del que nadie quiere hablar en España

  • 5 octubre 2012
Angel Francisco Carromero
Los detalles de la vida de Ángel Carromero han salido a cuentagotas.

Poco se sabía públicamente de Ángel Carromero Barrios antes del accidente de tránsito que en Cuba provocó la muerte del célebre disidente cubano Oswaldo Payá y de Harold Cepero, otro activista opositor de la isla.

Extractos de la vida del joven español de 27 años comenzaron a salir a la luz a cuentagotas después de que se supiera que conducía el Hyundai azul que chocó contra un árbol, al este de la isla, el pasado 22 de julio.

El juicio contra Carromero comenzó este viernes en Cuba. A BBC Mundo le ha resultado muy difícil saber algo más en Madrid: más datos de primera mano sobre su carrera política, su personalidad o sobre su viaje a Cuba.

Domina el mutismo entre sus compañeros del gobernante Partido Popular (PP) y hasta entre personas que lo conocieron en otros ámbitos de su vida, ajenos a la política. La versión oficial indica que el partido está "manteniendo un silencio prudente sobre el tema", según la oficina de prensa del PP.

"Ángel Carromero está en una situación extremadamente delicada y el partido ha decidido no hacer declaraciones al respecto para no perjudicarle en el proceso judicial (…) Confiamos en todas las gestiones que está realizando el Gobierno de España a través del Ministerio de Asuntos Exteriores para que Ángel vuelva a España lo antes posible", agrega la respuesta.

En efecto, BBC Mundo pudo saber que este Ministerio ha pedido prudencia al PP y al gobierno regional y local mientras se realiza el juicio.

Velocidad

El gobierno cubano dijo que el accidente ocurrió por exceso de velocidad. La fiscalía de la isla pide siete años de prisión para Carromero, con una acusación de homicidio imprudente. El juicio había sido fijado para el 31 de agosto, pero prorrogaron su inicio hasta este viernes. Desde el accidente, el joven político está detenido provisionalmente en calabozos del Ministerio del Interior de la isla.

"Le pido a la comunidad internacional que por favor se centre en sacarme de aquí y no en utilizar una accidente en tránsito, que podría haberle pasado a cualquier otra persona, con fines políticos", dice Carromero, demacrado, sentado en una silla de mimbre, en un video presentado por las autoridades de la isla el 31 de julio.

En el mismo video, Carromero detalla que la última vez que miró el marcador iba a 80 kilómetros por hora, pero no se fijó a la hora del accidente.

"Luego no puedo precisar de forma exacta a qué velocidad iba. Frené porque vi el bache y la arena y entonces accioné el freno. Perdí el control del coche porque entramos en una zona con grava y perdí la estabilidad y la dirección ya no funcionaba y no pude mantener el coche. Y ya no recuerdo más".

En los primeros días de agosto los medios españoles publicaron que, antes de viajar a Cuba, Carromero había perdido todos los puntos del carnet de conducir y, por tanto, su licencia. Difundieron la información con base en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. Esta información ha favorecido el silencio de las autoridades y sus allegados aquí en España.

El diario ABC reseñó el 3 de agosto el contenido de una carta abierta de Isabel Barrios, la madre de Carromero: "Es una persona honesta y responsable que, en contra de lo que se ha publicado, tenía en vigor su permiso de conducir y no ha estado nunca inmerso en ningún procedimiento penal". En la misma carta, según el periódico, Barrios dice que su hijo está incomunicado y que solo pudo hablar con él "dos minutos".

En el partido

Coche
Carromero conducía este auto al momento del accidente.

Se sabe que Carromero es licenciado en derecho y vicesecretario general de Nuevas Generaciones -el ala juvenil del Partido Popular- en Madrid. Trabaja como asesor técnico de la alcaldía capitalina, regido por la misma organización política. Lo dice su propio perfil profesional de LinkedIn. En concreto, es consultor de la concejala Begoña Larraízar, de la junta municipal de Moratalaz. Pero ni en la oficina de Larraízar ni en el ayuntamiento han querido hablar con BBC Mundo sobre el tema.

Tampoco han querido hablar sobre él con este medio sus compañeros de Nuevas Generaciones, una organización dentro del PP que tiene como objetivos, entre otros, promover la participación de los jóvenes, difundir el proyecto político del partido y facilitar la incorporación de esos jóvenes a los cuadros más altos del PP, según la página web de esta organización.

Según el diario El País, Carromero se dedicaba a organizar eventos en Madrid y, a veces, en el País Vasco, sobre todo en actividades colectivas, como una protesta que mencionan frente a la embajada de Siria. El periódico dice que aspiraba a presidir Nuevas Generaciones en toda la capital y que trabaja en el partido a dedicación exclusiva.

Ángel Carromero es, además, presidente de la sección de Nuevas Generaciones del PP en el madrileño distrito de Salamanca, del que es vecino. En este distrito de seis barrios hay más de 5.000 militantes del partido. Carromero ha dirigido su ala juvenil desde 2006, alcanzan a decir sus compañeros. Agregan que lo vieron en estas oficinas por última vez unas dos semanas antes de su viaje a Cuba, cuando apenas comenzaba el verano. Y ya no dicen nada más.

Silencio en el gimnasio

Payá
Payá era uno de los disidentes cubanos más destacados.

La última vez que Ángel Carromero escribió en su cuenta personal de Twitter fue el 21 de julio, el día anterior al accidente. "La distancia impide un beso o un abrazo, pero nunca impide un sentimiento", como lo reseña El País. Un mes después, la cuenta desapareció de la red.

El diario ABC publicó el 2 de agosto que Carromero tiene dos hermanas. "Ángel es una persona de profundas convicciones religiosas que le han hecho entablar relaciones con distintos colectivos cristianos dentro y fuera de nuestro país", dijo su madre en la carta reseñada por el mismo periódico al día siguiente

Carromero abrió un gimnasio en Madrid en 2009. El Vánitas Fitness es pequeño y está ubicado también en el distrito de Salamanca Algunas versiones indican que Carromero pasó el negocio a su madre. BBC Mundo intentó corroborarlas allí directamente y encontró más prudencia.

Pidieron mencionar el nombre de Carromero en susurros. "No puedo dar esa información, no está a mi alcance", agregaron. Ante la insistencia, solo dijeron que ni Carromero ni su madre están más en el gimnasio, que ya tiene nuevos dueños.