Un ratón que se autoregenera y cura la piel herida

  • 27 septiembre 2012

Un pequeño roedor africano, que tiene una capacidad extraordinaria de regeneración de tejidos, está ayudando a encontrar un tratamiento para curar heridas en humanos sin dejar cicatrices, afirman científicos en Estados Unidos.

Ratón espinoso africano (Foto: Ashley Seifert)
El ratón espinoso puede regenerar piel y pelaje en la espalda tras una herida, sin dejar cicatriz.

El ratón, una especie de los llamados Acomys -o ratones espinosos- es capaz de arrancarse la piel para escapar de sus depredadores.

Cuando sufren una herida estos animales pueden perder hasta 60% de la piel en su lomo para después regenerar rápidamente nuevo tejido y desarrollar nuevo pelaje sin dejar cicatrices.

El hallazgo, afirman los científicos en la revista Nature, ofrece un nuevo modelo de investigación para la medicina regenerativa en humanos.

Durante años los científicos han estado estudiando las salamandras por la capacidad que tienen para regenerar extremidades perdidas.

Pero ha sido muy difícil trasladar estos estudios a humanos porque la biología de los anfibios es muy distinta a la de los humanos.

Ahora con el hallazgo del ratón espinoso, por primera vez se cuenta con un modelo de mamífero con capacidad de regeneración de tejido que acerca más a la posibilidad de encontrar una terapia para humanos.

Los investigadores de la Universidad de Florida están investigando ahora cómo se lleva a cabo el proceso de regeneración de piel de estos roedores.

"El ratón espinoso africano parece regenerar el tejido de la oreja de la misma forma como la salamandra puede volver a desarrollar una extremidad que ha perdido con un depredador" explica el doctor Ashley Seifert, quien dirigió el estudio.

"La piel, los folículos pilosos, el cartílago. Todo vuelve a crecer," agrega.

Es la primera vez que se encuentra esta capacidad en un mamífero. Por lo general en estos animales se forma una cicatriz para llenar el hueco que ha creado una lesión.

Aunque el ratón espinoso puede regenerar tejido en el cuerpo cuando resulta herido, no lo hace de forma tan completa como en las orejas.

"En su lomo pueden volver a desarrollar folículos pilosos y piel, pero el músculo detrás de la piel no se regenera" dice Seifert.

Capacidad regenerativa

"Este estudio demuestra que los mamíferos, como grupo, pueden de hecho tener mayores capacidades regenerativas de lo que habíamos pensado" agrega.

Los científicos observaron que además de una rápida curación de la piel, los ratones también eran capaces de sanar grandes orificios en las orejas. Y también volvieron a desarrollar folículos pilosos, glándulas sudoríparas y cartílago.

Las pruebas mostraron que el ratón produce un "centro de regeneración", llamado blastema, para poder reparar la lesión.

El blastema es un conjunto de células madre que también utiliza la salamandra para reconstruir las partes faltantes de su cuerpo.

Tal como explica a la BBC el doctor Seifert "se pensaba que una de las principales limitaciones que los humanos, o los mamíferos, tenían para regenerar apéndices era la incapacidad para formar un blastema".

Ahora, dice, investigará cómo se forma la estructura en estos ratones.

Otra diferencia, explica el investigador, se observó en la red de proteínas que mantiene a las células en su lugar, la llamada matriz extracelular.

"Estos ratones parecen depositar matriz extracelular en sus heridas más lentamente que otros roedores, cerdos y humanos" dice el doctor Seifert.

"Aunque muchos científicos están tratando de acelerar el proceso de curación, nuestros estudios del ratón espinoso y las salamandras muestran que el camino correcto hacia la regeneración es lentificar las cosas".

Sin embargo, todavía hará falta llevar a cabo más investigaciones para conocer con precisión los mecanismos involucrados en esta regeneración y después trasladar los resultados a la curación de humanos.

En un comentario sobre el estudio, la doctora Elly Tanaka, de la Universidad Tecnológica de Dresden, Alemania, expresa que "estos estudios sugieren que los procesos que conducen a la regeneración, al menos en la piel, que normalmente se asocian a los anfibios también son accesibles para los mamíferos".

Agrega que entender y aprovechar este proceso "en una forma controlada en situaciones de lesiones puede ayudar a promover una curación sin cicatrización".