Millones de votantes en EE.UU. en peligro de perder su voto

  • 26 septiembre 2012
Leyes de empadronamiento elecciones 2012
Cada localidad del país tiene la potestad de decidir quién se puede inscribir y qué tipo de identificación se requiere a la hora de votar.

Thelma Mitchell, una mujer de Tennessee de 94 años, ha votado en cada elección desde 1931, pero cuando fue a pedir una identificación para votar este año, su solicitud fue negada.

Aunque Mitchell trabajó durante décadas limpiando las oficinas del Capitolio y conoció personalmente a varios gobernadores, su documento oficial con foto de empleada estatal no fue suficiente para obtener una identificación bajo la nueva ley de votación en su estado.

El problema de Mitchell es que no tiene certificado de nacimiento, ya que nació en 1918 con la ayuda de una partera y no en un hospital. En su época, esto era una práctica común en la comunidad afroamericana de EE.UU. y nunca antes se había dudado de su identidad o su nacionalidad.

Su caso no es único. Dorothy Cooper de 96 años, sí tiene su certificado de nacimiento, pero su petición fue negada porque la partida tiene su apellido de soltera y ella, que lleva el apellido de su esposo fallecido, no encuentra su certificado de casamiento para comprobar el cambio de nombre.

Aunque los requisitos básicos para votar son los mismos en todo el país -ser ciudadano mayor de 18 años-, cada localidad tiene la potestad de decidir quién se puede inscribir y qué tipo de identificación se requiere a la hora de votar.

Por ejemplo, en Wisconsin exigen inscripción previa y documentos oficiales con foto para votar, mientras que en el estado de Washington todos los ciudadanos votan por correo y se pueden inscribir vía Facebook.

Más trámites para votar

Más de 20 estados del país han cambiado sus leyes de empadronamiento para las elecciones del 2012, lo que ha creado nuevos trámites y complicaciones para millones de votantes.

Un estudio del Centro Brennan de la Universidad de Nueva York, señala que estos cambios afectan directamente a 218 de los 270 votos electorales que se necesitan para ganar la presidencia.

Esta universidad estima que más de 21 millones de ciudadanos no tienen la identificación oficial con foto que ahora piden muchos estados para votar, una cifra importante en un país dónde el margen entre el ganador y el perdedor puede ser un par de votos.

En 2008, el presidente Obama ganó Carolina del Norte por 14.000 votos, lo que equivale a sólo cinco votos por precinto. Y en 2000, George W. Bush obtuvo la presidencia de EE.UU. tras ganar el voto electoral y perder el voto popular con una diferencia de menos del 1%.

Las principales organizaciones de derechos civiles del país han denunciado estas leyes estatales como medidas de intimidación que buscan negar el acceso a las minorías étnicas, los pobres, los estudiantes y los ancianos.

En particular señalan que gobernadores y legislaturas controladas por los republicanos han impuestos estas medidas para impedir el voto de quienes favorecen el Partido Demócrata y al presidente Obama.

Por ejemplo, el uso de las licencias de conducir como uno de los documentos aceptables para inscribirse a votar, deja fuera a millones de pobres, ancianos y estudiantes que no tienen auto y por consiguiente no tienen licencia. Estos grupos tienden a apoyar las causas demócratas.

Y en el caso de los latinos, afroamericanos y jóvenes, las preferencias son claras en favor del presidente Obama.

Millones de latinos afectados

Según un estudio del Advancement Project, aproximadamente 10 millones de latinos estarían afectados por estas nuevas restricciones a los votantes.

Para las elecciones de noviembre habrá más de 3,7 millones de hispanos que por primera vez serán elegibles para votar y estas medidas afectarán su acceso a las urnas, en particular en estados claves para la elección como Colorado, Nuevo México, Pensilvania y Florida.

Mitt Romney
Algunos indican que detrás de estas restricciones están organizaciones vinculadas al Partido Republicano del candidato Romney.

"El patrón es obvio. Estado tras estado ha empujado para obstruir la habilidad de millones de latinos de participar en nuestra democracia. Este es un esfuerzo concertado contra los latinos y otras minorías", opina Judith Browne Dianis, codirectora del proyecto.

Además de crear nuevas restricciones, muchos estados han acortado las horas de atención a los votantes para realizar los trámites, han reducido los horarios y días de votación e incluso han rechazado solicitudes legítimas de votantes que tienen sus documentos en orden.

"Nos preocupa la velocidad y el desorden bajo el cual se está aplicando esta nueva ley, no ha sido justo y mucha gente que tiene derecho a votar se podría quedar sin emitir su voto", explicó a BBC Mundo ZackStalberg, presidente del Comité de Setenta (Committee of Seventy), una entidad sin fines de lucro de Pensilvania que promueve la educación cívica.

"Es un sistema que desafía la lógica, ya que en vez de extender el voto y ampliar el sistema democrático, lo hace más difícil para los jóvenes, los ancianos, los nuevos ciudadanos y las personas de bajos recursos", anotó Stalberg.

El activista comunitario coincide con quienes acusan a los republicanos de estar detrás de estas iniciativas.

"Nuestra entidad ha sido no partidista desde su fundación en 1904, pero esta ley nos ha puesto en otra dimensión. Hay pocas dudas de que las motivaciones son políticas", señaló Stalberg, recalcando que el mismo líder de los republicanos en Pennsylvania, Mark Turzai, dijo, en un video ya famoso en YouTube, que el cambio en la ley electoral le "asegurará la victoria a (Mitt) Romney".

Los republicanos se defienden asegurando que las nuevas medidas no son nada fuera de lo normal, y que se requieren para prevenir el fraude electoral.

"El objetivo de esta legislación es proteger cada voto y asegurar que sea contado, sólo una vez", asegura Sam Smith, legislador republicano que respaldó las medidas en Pennsylvania.

Más probable que te parta un rayo

Sin embargo, en un país donde menos del 60% de los ciudadanos va a las urnas, los casos de fraude electoral son prácticamente inexistentes.

Con la excepción de uno que otro caso de corrupción local que acapara los titulares, el Departamento de Justicia indicó en un comunicado reciente que no se comprobado que la "personificación fraudulenta de un votante", sean un crimen común.

"Es más probable que te parta un rayo al salir de tu oficina", que encontrar fraude electoral, dijo, en una frase ya célebre, Ion Sancho, supervisor de elecciones en el condado de León, en Florida.

El congresista demócrata Dick Larsen de Washington coincide con esta postura.

"Si vamos a presentar leyes con base en cuántas veces ocurren ciertos incidentes, deberíamos aprobar una ley contra los ataques de tiburón y los inodoros que explotan accidentalmente...estos incidentes ocurren más seguido que los casos de fraude electoral", señaló Larsen.