Fotos de China: postales de un modo de vida en extinción

  • 30 septiembre 2012
Familia en China

En los últimos diez años, Huang Qinqjun recorrió algunos de los lugares más remotos de China con un propósito singular: convencer a quienes encontraba en su camino de acomodar todas sus posesiones frente a sus casas y dejarse retratar junto a ellas.

A primera vista, estas imágenes muestran cómo viven millones de chinos al margen del proceso de modernización que ha llevado a muchos a buscar una nueva vida en las ciudades.

Sin embargo, si miramos en detalle, podremos ver los enormes cambios sociales que se han producido en una generación. En la foto que vemos más abajo hay un pareja de campesinos posando frente a su casa de barro. Entre sus pocas cosas, se destacan una antena satelital y un reproductor de DVD.

"La vida de la gente cambió muchísimo. Quizá sus ingresos no se han visto tan afectados como en el caso de los habitantes de la ciudad, pero su manera de pensar sí", dice este fotógrafo de 42 años que nació en Daqing, en el noreste del país, y que ahora vive en Pekín.

Qinqjun tomó sus primeras fotografías cuando era adolescente, una afición poco común en una época en que los pasatiempos más frecuentes para los jóvenes de su edad eran la caligrafía y el canto.

Cuando compró su primera cámara, a los 18 años, ésta se convirtió en el objeto más valioso de toda la familia.

"La mayoría pensaba que lo que les estaba proponiendo no era normal", dice Qinqjun recordando los inicios de su proyecto. "No fue fácil explicarles que para la foto hacía falta sacar todas las cosas de la casa y ponerlas afuera. Pero cuando se daban cuenta de lo que estaba tratando de hacer, entendían el punto".

Poca cosa

Familia en China

En el contexto del proyecto, una de las ventajas de viajar a zonas pobres y remotas es que allí la gente no tiene demasiadas posesiones.

"No es como en la ciudad, donde todos tienen tantas cosas que si le pides a alguien que las saque de su lugar, te diría que no porque es mucho esfuerzo", comenta Qinqjun.

Para realizar las imágenes Qinqjun viajó por 14 de las 33 provincias chinas. Esto le permitió tener una visión cabal de cómo el país está cambiando. Él ve esta transformación con optimismo.

"El gobierno ha construido carreteras y conexiones eléctricas en muchos pueblos. Esto ha generado un cambio de vida. Si tienes una carretera te puedes mover. Y si tienes electricidad puedes tener televisión, ver las noticias y darte cuenta de cómo piensan en otras partes del mundo".

"El principal problema en las áreas rurales es cómo hacer que los niños tengan acceso a una mejor educación y al sistema de salud", dice.

Algunos de los retratos tomaron unos pocos días. Otros, meses. Ese fue el caso de una pareja que debía mudarse. Su casa, como la de millones de chinos, iba a ser demolida para crear espacio para una torre de oficinas.

Cambios drásticos

Familia en China

La magia de muchas fotos es que capturan algo que está a punto de desaparecer. Da la sensación de que las familias están por irse. En el fondo se ve la casa que será renovada o tirada abajo. La preponderancia de los utensilios de cocina, las escasas ropas y los demás objetos desparramados nos dan a entender que se trata de un estilo de vida que está por sufrir una transformación dramática.

La mayoría de las familias ya tienen un televisor. Algunas tienen incluso un lavarropas. La máquina de coser a pedal, que en generaciones previas constituía uno de los bienes más soñados para un ama de casa, cuando aparece, ocupa un lugar secundario en la composición de la imagen.

No falta mucho para que otros bienes de consumo, marcas reconocidas y objetos de lujo -que fascinan a las clases medias urbanas- se cuelen en las fotografías.

Aunque algunas fotos de la colección, bautizada "Cosas de la familia", se han mostrado en exhibiciones en París y Nueva York, la mayoría de las imágenes no han sido vistas fuera del país.

El año próximo se cumple el décimo aniversario de la primera foto y Qinqjun tiene previsto regresar a los mismos lugares para retratar los cambios.

"En los últimos diez años China ha crecido a una gran velocidad. Quiero ver qué efecto ha tenido esto en la gente", explica.

Qinqjun espera también ampliar el proyecto, incluyendo a otro tipo de gente, como empresarios y funcionarios de gobierno. Está pensando incluso pedirle que pose a Jack Ma, uno de los hombres más ricos de China.

"No creo que esas fotos puedan contener todas sus posesiones. Pero pueden inlcuir algunas de las cosas que usa a diario".

"A partir de los objetos que cada familia utiliza en el día a día te puedes dar una ida de cómo vive el pueblo chino".