La anciana que arruinó el "Ecce Homo" pide compensación económica

  • 22 septiembre 2012
Una mujer fotografía al Ecce Homo

La mujer que arruinó el fresco de Jesucristo en una iglesia de Zaragoza, España, está pidiendo regalías después de que su "restauración" se convirtiera en una atracción turística desde el pasado mes de agosto.

Los abogados de Cecilia Giménez, de 81 años, asegura que una gran parte de "la compensación económica" será destinada a la caridad.

Giménez se dio a conocer en todo el mundo luego de que intentó restaurar un fresco del siglo XIX, conocido como "Ecce Homo" (He aquí el hombre).

Desde entonces, miles de personas han visitado el santuario en la localidad de Borja.

La línea aérea de bajo costo, Ryanair, incluso está ofreciendo paquetes de viaje al municipio del noreste español, con el único fin de que los turistas puedan ver la obra de cerca.

Lea también: Buenas intenciones de una anciana arruinan una obra de arte

Las mejores intenciones

"Ella solo quiere que la iglesia se acoja a la ley", dice Enrique Trebolle, abogado de Giménez.

Ecce Homo
Giménez ha dicho en repetidas ocasiones que "la restauración" se le fue de las manos.

"Si llegara a recibir una compensación económica, Giménez la destinaría a fines caritativos".

El abogado agregó que la señora quisiera contribuir con alguna fundación que ayude a pacientes con atrofia muscular, debido a que su hijo sufrió de esta enfermedad.

Giménez ha dicho anteriormente que decidió llevar a cabo la restauración de la obra de Elías García Martínez, debido al deterioro que había sufrido por causa de la humedad.

Según ella, contaba con el permiso del cura de la parroquia para realizar el trabajo.

"¿Cómo hubiese sido posible hacerlo sin su permiso? ¡Él lo sabía!", dijo.

El corresponsal de la BBC, Christian Fraser, señaló entonces que las delicadas pinceladas de García Martínez habían quedado enterradas bajo una salpicadura descuidada de pintura.

Posteriormente, Giménez aceptó que se le fue la mano. Las autoridades culturales de la ciudad ya han señalado que la señora tenía las mejores intenciones y que esperan que la pieza pueda ser restaurada correctamente.