Todas las ecografías que quiera, en casa y por US$60

  • 15 septiembre 2012
Jeff Neasham y Dave Graham
Los científicos se plantearon como desafío crear un ecógrafo con poco dinero.

Cuando las parejas ven las imágenes de la primera ecografía de su bebé, la mayoría derrama una lágrima, dos, o millones, depende el caso. Y, acto seguido, muchas enseñan estas fotografías a sus amigos y familiares para compartir la emoción.

El ingeniero electrónico Jeff Neasham y su esposa fueron aún más lejos: después de esta experiencia, decidieron revolucionar el mundo de la ecografía.

"Nos dimos cuenta de lo privilegiados que éramos en tener acceso a esta clase servicios. Entonces mi esposa me sugirió aplicar mis conocimientos científicos para tratar de hacer que este estudio sea más económico", explicó el ingeniero.

Nesham es experto en tecnología sónar bajo el agua y en el pasado desarrolló sistemas para mapear el fondo del mar y buscar restos de barcos hundidos o rasgos geográficos específicos.

Junto a Dave Graham, investigador asociado de la Universidad de Newcastle, en el noreste de Inglaterra, se tomó esta sugerencia como un desafío y utilizó los componentes más baratos para producir una imagen decente.

Así fue como después de más de cinco años de investigación, lograron crear un dispositivo pequeño y de bajo costo que puede conectarse a cualquier computadora u ordenador móvil, para obtener información vital del niño en gestación.

Potencial

Aparato
El dispositivo se puede conectar a cualquier computadora y tiene el tamaño de un ratón.

Su costo de producción ronda los US$60, una suma de dinero irrisoria si la comparamos con lo que cuesta una máquina de utltrasonido tradicional que oscila entre los US$30.000 y los US$160.000.

"El costo fue la clave", dice Neasham. "El objetivo era desarrollar una herramienta que pudiese producirse a un costo similar al de los dispositivos para hacer ecografías doppler manuales (utilizadas para monitorear el corazón del feto) que emplean la mayoría de las parteras".

El aparato creado por este equipo británico utiliza técnicas de sónar (similares a las de un radar).

La calidad de imágenes que genera no son todavía equiparables a las de un ecógrafo de alta calidad, pero esperan mejorarlas con el tiempo.

Éstas permiten detectar, por ejemplo, si el bebé está mal posicionado en el útero, pero no permiten -por el momento- distinguir su sexo.

En cuanto a la seguridad de usar este aparato en la casa, Neasham señala que no hay nada de qué preocuparse.

La máquina, dice, funciona con los mismos principios que la de un hospital. Es más, "pone menos energía de ultrasonido en el cuerpo que un ecógrafo convencional".

Si bien todavía hace falta perfeccionar este instrumento, su potencial para salvar vidas es enorme.

Según Naciones Unidas, cerca de 250.000 mujeres mueren al año por complicaciones durante el embarazo o el nacimiento.

Muchas podrían evitarse gracias a esta tecnología.