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EE.UU.: la incidencia de Libia y Egipto en la campaña

Última actualización: Miércoles, 12 de septiembre de 2012
Carro atacado

Los ataques en la oficina consular de Bengasi, que causaron la muerte del embajador Chris Stevens y de otras tres personas.

Los ataques en Egipto y Libia contra las representaciones diplomáticas de Estados Unidos y la muerte del embajador estadounidense y otros tres funcionarios en Bengasi, hacen inevitable que el tema de relaciones exteriores irrumpa con fuerza en la campaña presidencial.

El presidente Barack Obama ordenó reforzar la seguridad en todo el mundo pero, al condenar los ataques, pidió cautela antes de "denigrar las creencias religiosas de otros", en referencia a la ira de algunos grupos musulmanes disparada por una película que denigraría al profeta Mahoma.

Eso fue suficiente para que el republicano, Mitt Romney, considerara que las declaraciones de Obama expresaban "simpatía" por quienes irrumpieron en las embajadas, antes de condenar la agresión y defender los valores estadounidenses, según la evaluación del candidato.

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El intercambio ha abierto un debate sobre la política exterior y el uso -o abuso- electoral de temas que en Washington generalmente reciben un trato bipartita. La duda es cuánta influencia tendrán estos eventos en los resultados electorales del 6 de noviembre.

Tema temporal

Hillary Clinton y Barack Obama

El presidente Obama condenó enérgicamente la acción y ordenó la búsqueda de responsables.

"Los ataques a las embajadas no son lo suficientemente significativos para cambiar el foco de las campañas", respondió a BBC Mundo por correo electrónico desde Uzbekistán Richard Weitz, analista en temas político-militares del Instituto Hudson.

Romney ha tildado al presidente de titubeante, de suave con los "verdaderos enemigos" de EE.UU.

En el pasado, la oposición conservadora ha criticado el manejo que dió el gobierno de Obama a la llamada Primavera Árabe, algunos por no encabezar los esfuerzos de la comunidad internacional (Libia) o por retirar el apoyo a un aliado de Washington (Egipto).

Según Weitz, la campaña de Romney intentará presentar una imagen de liderazgo que contraste con lo que consideran la debilidad de Obama frente a los ataques contra intereses estadounidenses.

Pero esa estrategia podría ser contraproducente, advierte Weitz, quien afirma que "cuantos más detalles ofrece Romney de su política exterior más riesgos corre de dañar su campaña".

En efecto, ya se han presentado reacciones negativas de parte de los miembros del propio Partido Republicano por las declaraciones de Romney.

Mitt Romney

Mitt Romney también se manifestó sobre la tragedia pero sus críticas a Obama fueron reprochadas por algunos.

"Romney sonó como si estuviera buscando un trabajo de presentador en el canal de noticias Fox (considerado de tendencia conservadora), en lugar de querer ocupar el puesto de comandante en jefe del país", opinó Brian Katulis, especialista en Seguridad Nacional del Centre for American Progress, un centro de análisis liberal en Washington.

Katulis considera que las medidas del presidente de ordenar urgentemente el fortalecimiento de la seguridad en las embajadas y de inmediatamente expresar su respeto y dolor por las víctimas dejan una clara impresión de un comandante en jefe en control.

"No creo que la mayoría de los estadounidenses comulgue con lo que Romney ha intentado proyectar en el campo internacional", afirmó Katulis.

"Está tratando de ser como Ronald Reagan pero no le está funcionando, no tiene credibilidad".

Los próximos días

El analista indicó que a día y medio de los incidentes, estos han sido reprochados en Egipto y Libia y esa tendencia muy probablemente va a remover el asunto como tema político candente.

"Habría que ver que pasa en los próximos días. Si se dan episodios parecidos, con otros ataques, se podría complicar el debate política", expresó Brian Katulis, "pero no me sorprendería que para el viernes volvamos a estar hablando de empleos con respecto a las elecciones".

Anthony Quainton, de la Universidad Americana en Washington y exembajador en Kuwait, coincide en que puede haber problemas en el mundo musulmán por unos días más antes de estabilizarse nuevamente.

Embajada de EEUU en Túnez

Las sedes diplomáticas de EE.UU. han reforzado la seguridad.

"Estas cosas suceden de vez en cuando y pueden tener un potencial peligroso por la velocidad de las comunicaciones y las agendas de grupos radicales que busque replicar los atentados", comentó a BBC Mundo.

"Me sorprendería si el contexto del debate por la Casa Blanca cambia de foco", añadió. "Es un requisito que tanto el presidente como Romney se expresen enérgicamente y que se exijan medidas contundentes contra los atacantes. Pero anticipo que la prudencia dominará y la campaña regresará a los temas internos".

El diplomático resalta que los estadounidenses no están interesados en política exterior aunque haya un grupo minoritario de la extrema derecha "ese 17%" que cree todavía que Obama es musulmán y los hechos recientes podrían profundizar su hostilidad contra el mandatario.

"Es una perspectiva que no va a cambiar", insistió Quainton. "Los ataques darán algún tipo de ímpetu retórico a la extrema derecha pero esto no va a cambiar las reglas del juego en las elecciones".

Seguridad

No obstante, advirtió que se debe ser muy cuidadoso en no catalogar a los musulmanes o el islam por lo que ha pasado en El Cairo y Bengasi.

"Es requisito que tanto el presidente como Romney se expresen enérgicamente y que se exijan medidas contundentes contra los atacantes. Pero anticipo que la prudencia dominará el juicio y la campaña regresará a los temas interno"

Embajador Anthony Quainton, diplomático en residencia, Universidad Americana

"Uno debe ser prudente con lo que se dice del islam, pues es el sistema fundamental de creencia en toda esta región y EE.UU. no puede colocarse en la situación, ya sea moral u otra, de demonizar la religión".

Reiteró que hay que hablar con fuerza y energía contra la violencia como una situación inaceptable, pero que no se puede decir que el islam es una religión que quiere erradicar los valores occidentales.

"Algunos intentarán abanicar las brasas del miedo sobre todo lo que venga del mundo musulmán", añadió, "pero los que dominan la vida política en EE.UU. saben que no se pueden exacerbar tensiones religiosas, ni nuestras relaciones con otros. Y eso es consistente con lo que conocemos tanto del discurso de Obama como de Romney".

El tema tendrá, sin embargo, un efecto de corto a largo plazo sobre la diplomacia estadounidense.

"Se verá más seguridad y cierres de embajadas en el mundo musulmán, pero eso no es de mucho interés para el público estadounidense", concluyó el embajador.

Contexto

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