EE.UU.: lo que implica para el indocumentado solicitar la Acción Diferida

Última actualización: Jueves, 16 de agosto de 2012
Indocumentados hacen fila para entregrar sus solicitudes

Jóvenes indocumentados hacen fila para entregrar sus solicitudes en Los Ángeles, California.

Hay entusiasmo y preocupación entre los cientos de miles de jóvenes indocumentados en Estados Unidos que podrían beneficiarse de la directiva del presidente Barack Obama conocida como "Acción Diferida" que les otorgaría estadía temporal en el país y permisos de trabajo.

Por una parte hay una sensación de poder entre los jóvenes por el hecho que no serán objetivo de las autoridades encargadas de deportaciones, como también por la posibilidad de mejorar, a través de empleo, sus condiciones de vida y las de sus familias o continuar con sus estudios.

No obstante el proceso de solicitud puede resultar costoso para muchos de ellos y no garantiza aceptación automática en el programa. Además existe sospecha de lo que podrían hacer las autoridades con la información que piden tanto de ellos como de sus familias.

Pero muchos grupos de apoyo y otras ONG creen que los eventuales beneficios de una solicitud aprobada superan con creces las inconveniencias y los riesgos inherentes del proceso.

Elegibilidad

Miles de jóvenes inmigrantes se congregaron este miércoles en centros de acción comunitaria para recibir instrucciones y consejos sobre como llenar sus formularios o hicieron largas filas en sus respectivos consulados para pedir partidas de nacimiento, pasaportes y otros documentos requeridos para solicitar la Acción Diferida.

La directiva emitida por el presidente Obama dicen que debieron haber sido traídos por sus padres a EE.UU. antes de los 16 años, ser estudiantes o graduados de escuela secundaria y no tener un expediente judicial.

"Esto es muy buena noticia para los que califican. Se quitarán de encima la incertidumbre de que, en cualquier momento, los puedan detener y deportar"

José Pertierra, abogado especializado en inmigración

Según los cálculos más conservadores, 900.000 serían inmediatamente elegibles según los requisitos de ser mayor de 15 años, estar cursando la escuela o haberse graduado recientemente.

Hay además otros 400.000 que, por alguna razón, no terminaron ni están en la escuela secundaria, que podrían activar su elegibilidad regresando a las aulas o tomando cursos de equivalencia.

"Esto es muy buena noticia para los que califican", comentó a BBC Mundo José Pertierra, un abogado de Washington especializado en inmigración. "No solo podrán residir y trabajar, sino que se quitarán de encima la incertidumbre de que, en cualquier momento, los puedan detener y deportar".

Costos y obstáculos

Inmigrantes llenando formularios

El costo para solicitar permiso de trabajo es de US$465.

La recomendación de Pertierra es que, si se consideran elegibles, que se lancen a hacerlo. Antes, sin embargo, hay ciertos obstáculos que deben vencer.

El individuo debe probar de alguna manera cuándo entró en EE.UU. y que ha permanecido allí cinco años. Conseguir documentos (como cuentas de agua o teléfono) que constaten eso puede ser difícil, pues muchos vivieron en la clandestinidad y adoptaron nombres falsos que son los que aparecen en esos papeles.

Lo otro es el costo. El formulario principal es gratis pero el permiso para trabajar tiene una factura de US$465. A eso hay que añadirle lo que cobren en los consulados por las partidas de nacimiento y otros documentos más la ayuda legal que contraten para asegurarse de que todo está en orden.

"Aún así merece el tiempo que se le dedica y es una buena inversión en el futuro", dijo el abogado Pertierra. El experto en inmigración señala que la mayoría podrán demostrar sus estadía en el país yendo a los archivos de la escuela que asistieron y que con el permiso de trabajo podrán emplearse mejor y recuperar rápidamente el dinero invertido.

Los criterios no están absolutamente definidos. Cada caso se examina individualmente y queda a la discreción de funcionario a cargo, lo que podría afectar inclusive a los que son elegibles. Aunque llenen los requisitos, podrían ser rechazados y el fallo es inapelable.

Algunos participantes consideran que ese carácter discrecional puede influir negativamente en el resultado según la zona del país en que se radiquen las solicitudes y de acuerdo al clima antiinmigrante que se respire allí.

Última palabra

Sin embargo, Ben Winograd, abogado del Consejo de Inmigración Estadounidense, asegura que habrá supervisión interna en la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS por sus siglas en inglés), que está a cargo del proceso.

"Un funcionario de USCIS sentado en un escritorio no tendrá la última palabra. En caso de que rechace una solicitud esa deberá ser sometida a la revisión de un superior", expresó a la BBC.

"Un funcionario de USCIS sentado en un escritorio no tendrá la última palabra. En caso de que rechace una solicitud esa deberá ser sometida a la revisión de un superior"

Ben Winograd, abogado del Consejo de Inmigración de EE.UU.

Winograd dice que, de las tres agencias que se encargan de inmigración, la USCIS es la que se encarga de dar asistencia y emitir permisos, mientras que otras agencias como ICE y CBP realizan las deportaciones y patrullan la frontera respectivamente.

Pero estas tres agencias no se comunican necesariamente entre ellas y se han dado casos de jóvenes indocumentados elegibles para la Acción Diferida que están siendo procesados para ser deportados.

Activistas de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA, por sus siglas en inglés) confirmaron a la BBC que infiltraron un centro de detención en Florida donde encontraron "por lo menos una docena de jóvenes reclusos de bajo riesgo" que serían elegibles para el permiso de estadía en EE.UU.

Ben Winograd señala que las prioridades de la agencia ICE (Agencia de Inmigración y Aduanas) son tan amplias que casi todo el mundo con quien entra en contacto está siendo procesado para la deportación.

"Esperemos que la mano derecha sepa lo que hace la izquierda y que sean pocos los indocumentados elegibles deportados", manifestó.

Control de la información

Manifestación contra la deportación de indocumentados

La información solicitada podría ser utilizada para deportar a algunos inmigrantes indocumentados.

Si la falta de comunicación entre las agencias de inmigración es preocupante para algunos, demasiada comunicación también genera inquietud entre ciertas personas.

Los que solicitan el amparo de la directiva de Obama deben entregar datos personales que, de cierta manera, los "ficha" para propósitos futuros de las autoridades que controlan la inmigración. Los datos pueden incluir información de sus padres que, como son mayoritariamente indocumentados, podrían dejarlos expuestos a procesos de deportación.

Las autoridades garantizan que dicha información no se podrá compartir entre otros departamentos con el fin de deportar. No obstante, toda información queda en manos de las agencias gubernamentales y, si la directiva se deroga, podría ser utilizada en contra de los indocumentados. "Eso no se puede negar. Es un riesgo inherente del proceso", concluyó Winograd.

"Es un problema que seguirá sin solución hasta que el Congreso pase una legislación que les permita normalizar su estatus, ya sea a través del trabajo, de sus familiares o de un acto de legalización masiva"

José Pertierra, abogado experto en inmigración

Pero José Pertierra se remonta a un hecho pasado para asegurar que hay una "muralla china" en torno al manejo de información recaudada en las solicitudes de la Acción Diferida.

El abogado recuerda una amnistía para indocumentados en 1986 en la que el gobierno prohibió compartir la información. "La historia demostró que la agencia de inmigración fue fiel en su cometido de no violar esa 'muralla china' en el 86 y no hay razón de pensar que ahora lo hará".

La comunidad de inmigrantes indocumentados reconoce los aspectos positivos de la directiva del presidente Obama y muchos jóvenes han decido lanzarse a llenar sus solicitudes.

Calificar para el programa significaría otro paso más, aunque temporal, hacia la normalización del estatus migratorio. Pero también creará otra división entre lo que que se conoce como familias de estatus migratorio mixto.

"Esa es la gran tragedia del inmigrante", recalcó José Pertierra. "Se verán más casos de padres y madres deportados mientras sus hijos pueden permanecer en el país".

"Es un problema que seguirá sin solución hasta que el Congreso pase una legislación que les permita normalizar su estatus, ya sea a través del trabajo, de sus familiares o de un acto de legalización masiva".

En Estados Unidos las encuestas señalan oposición de segmentos importantes de la población a que se otorgue una amnistía general a los indocumentados.

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