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Por qué Irán necesita a Bashar al Asad en Siria

El presidente de Irán y el canciller de Siria en un encuentro reciente

El presidente de Irán manifestó apoyo al canciller sirio en un encuentro reciente.

Cuando la Primavera Árabe comenzó, a principios de 2011, el gobierno de Irán declaró que le gustaba lo que veía.

El pueblo de Medio Oriente, dijo, estaba siguiendo el ejemplo dado por Irán en 1979 cuando el entonces ayatolá Jomeini destituyó al Sha.

Pero la alegría inicial ha dado paso a la ansiedad: Irán no puede negar que su único socio confiable en la región está teniendo problemas para mantenerse en el poder.

Irán y Siria son aliados improbables. Irán es una teocracia, Siria es un Estado secular. Uno es persa, el otro es árabe.

Pero después de la Revolución Islámica en Irán, los países descubrieron que tenían intereses mutuos de considerable importancia.

Necesitaban unirse para combatir a un enemigo común: Saddam Hussein, de Irak. También se aliaron para mantener a raya el avance de Israel sobre Líbano y para evitar que Estados Unidos intentara penetrar en la región.

Los dos dieron apoyo a Hezbolá, el movimiento armado libanés, así como a los grupos palestinos Hamás y Jihad Islámica.

Siria ha provisto a Irán de un elemento de profundidad estratégica. Le da a Teherán acceso al Mediterráneo y una línea de suministros a quienes respaldan a los musulmanes chiítas en el sur de Líbano, en la frontera con Israel.

"Conspiración occidental"

En otras palabras, la alianza de Irán con Siria le da a Teherán la habilidad de proyectar su poder hasta la frontera con Israel.

Perder esta posibilidad representaría un golpe duro para Irán. Eso ayuda a explicar por qué el gobierno iraní ha apoyado al presidente sirio Bashar al Asad en el conflicto con fuerzas rebeldes.

Además, los dos gobiernos comparten una visión del mundo. En particular, parece que ven cualquier oposición a sus gobernantes como conspiraciones inspiradas por Occidente.

"Irán y Siria son aliados improbables. Irán es una teocracia, Siria es un Estado secular. Uno es persa, el otro es árabe. Pero después de la revolución Islámica en Irán, los países descubrieron que tenían intereses mutuos de considerable importancia (...) Si Irán pierde a Siria, no le será fácil encontrar un reemplazo equivalente"

"La esencia del Despertar Islámico en la región es antisionista y anti-Estados Unidos", dijo el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en junio de 2011.

"Pero en el caso de Siria, Estados Unidos e Israel están evidentemente metiendo la mano", añadió.

Washington acusa a Irán de ofrecer asistencia directa al gobierno del presidente Al Assad.

Funcionarios afirman que el gobierno del mandatario iraní, Mahmoud Ahmadinejad, ha enviado a asesores a Siria y le ha suministrado equipo antimotines y de vigilancia a las fuerzas de seguridad. Irán lo niega.

"Las acusaciones que se le hacen a nuestro país tienen por objeto precipitar a Siria en el caos, y no nos parece que tales acciones y comentarios sean correctos", dijo el portavoz de la cancillería iraní, Ramin Mehmanparast, en febrero de 2012.

Pacificador

Al parecer, Irán está decidido a seguir apoyando a Siria. Pero en meses recientes también ha empezado a pensar en su futuro, en caso de que no pueda contar con su principal aliado.

Incluso está labrándose un papel como negociador de paz.

"La República Islámica de Irán está dispuesta a sentarse con la oposición Siria e invitarla a Irán", dijo el canciller Ali Akbar Salehi el 15 de julio. "Estamos preparados para facilitar y proveer las condiciones para conversaciones entre la oposición y el gobierno", añadió.

Pocos días después, según reportó la agencia oficial Isna, Salehi afirmó que era necesario que los países "que son pro Siria y apoyan la paz y la estabilidad en la región allanen el camino para que haya conversaciones entre el gobierno y la oposición, con el fin de encontrar una solución a la situación".

Si Irán pierde a Siria, no le será fácil encontrar un reemplazo equivalente.

La República Islámica tiene una alianza con el gobierno chiíta de Irak, su vecino. Pero éste no ofrece los mismos beneficios geográficos que Siria, además que apenas está recuperándose de décadas en conflicto.

¿Nuevo aliado?

Una manifestación en Egipto con carteles del presidente Mursi

La tarea de establecer lazos con Egipto es complicada para Irán.

Así que Irán tiene que mirar también en otras direcciones. En ese sentido, la nación está intentando reparar una ruptura de 30 años con el país más poblado de Medio Oriente, Egipto.

Pero no será una tarea sencilla. El recién electo presidente de Egipto, Mohammed Mursi, viene del movimiento de los Hermanos Musulmanes.

Los aliados de los Hermanos han luchado consistentemente contra el gobierno Siria, en el bando contrario al de Irán.

La agencia de noticias semioficial de Irán, Fars, incluso ha tratado de darles su propio giro a los lazos entre Irán y Egipto.

Poco después de que Mursi resultara electo, Fars publicó lo que llamó una entrevista exclusiva con el nuevo mandatario.

Según Fars, Mursi dijo que Irán y Egipto deberían mejorar sus relaciones. Pero la oficina del presidente egipcio dijo que la entrevista había sido "completamente fabricada".

Teheran podría tener que encontrar nuevas formas de hacer amigos.

Contexto

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