
Miles de civiles intentan dejar Alepo ante una posible masacre.
Las fuerzas del régimen sirio lanzaron este sábado un ataque que se venía anticipando: una fuerte ofensiva terrestre y aérea contra los rebeldes en Alepo, la segunda ciudad más importante de Siria, en el norte del país, según informan grupos de activistas.
El corresponsal de la BBC Ian Pannell, que se encuentra en Alepo, fue testigo de escaramuzas y señala que hay muchos combatientes rebeldes heridos y muertos.
Los miembros del Ejército Libre Sirio dicen que ha repelido una incursión del ejército y que destruyeron tanques del gobierno, pero esto no se puede verificar de manera independiente.
Mientras tanto, las naciones occidentales han advertido que puede haber una masacre en Alepo, la ciudad más poblada de Siria.
Temprano en la mañana, este sábado, los activistas dijeron que los tanques sirios comenzaron a moverse hacia zonas del suroeste de la ciudad.
Los bombardeos se intensificaron en la mañana en las zonas rebeldes, donde se vieron aviones militares sobrevolando la ciudad a baja altura.
Ian Pannell, de la BBC, dice que miles de familias intentan abandonar la ciudad en un flujo incesante de vehículos .
La televisión estatal siria, por su parte, dijo que los rebeldes, después de haber fracasado en Damasco, estàn tratando de convertir a Alepo en una "guarida terrorista".
Inminentes bajas
Los rebeldes dicen haber destruido un número de tanques, pero esto no puede ser verificado independientemente.
El corresponsal de la BBC dice que los opositores están muy superados y desbordados por las fuerzas leales al presidente sirio, Bashar al Asad.
Los activistas hablan de enfrentamientos violentos en los barrios de Salah al-Din y Hamdanieh, cerca del centro de Alepo.
Desde el terreno

Desde Alepo, informa Ian Pannell: "Los activistas lo han confirmado: el anticipado ataque del gobierno ya está en marcha.
Con
las primeras luces del sábado,
el sonido de un
bombardeo de artillería
pesada
repercutió en toda la ciudad.
Los rebeldes
dicen que
los tanques
y vehículos blindados
han comenzado a
avanzar hacia
Salah al-Din, uno de
los barrios más
movilizados de Alepo donde, aparentemente, han
encontrado una resistencia
feroz.
Coches
y camiones
repletos de
familias
se dirigen
hacia el campo, por temor a
que haya
una masacre en
la ciudad.
Ambas partes
están decididas a
controlar
este lugar, pero la
mayor fuerza la tienen los hombres
del presidente al Asad, y
están dispuestos a
utilizarla
para tomar
Alepo".
Los médicos han recibido llamados de emergencia para que vayan a Salah al-Din a ayudar, explica el corresponsal.
El viernes, la Media Luna Roja suspendió algunas de sus operaciones en Alepo debido a los intensos combates.
Los rebeldes han estado acopiando municiones y suministros médicos para prepararse para el asalto. Ambas partes se preparan para gran número de bajas.
"Los rebeldes se encuentran parapetados en calles estrechas, en las que la lucha será difícil", le dijo un funcionario de seguridad del gobierno a la agencia AFP.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo que 160 personas perdieron la vida en toda Siria el viernes.
Avances
La lucha se produce después de dos semanas durante las cuales los rebeldes hicieron avances significativos.
El 18 de julio, un ataque en la sede de la seguridad siria en la capital, Damasco, mató a cuatro altos funcionarios, entre ellos el ministro de Defensa y cuñado del presidente Bashar al -Asad.
El Ejército Libre Sirio tomó el control de varias partes de Damasco antes de sufrir una contraofensiva del gobierno.

En Alepo se teme una escalada de violencia.
Los rebeldes también tomaron varios cruces fronterizos con Turquía e Irak.
Ha habido combates en los alrededores de Alepo la semana pasada, donde el gobierno desplegó aviones y helicópteros de combate para hacer retroceder a los rebeldes.
Hasta hace poco, Alepo y Damasco habían estado relativamente ajenas a la violencia que ha sacudido otras partes del país.
A principios de esta semana, miles de soldados del gobierno fueron trasladados desde la frontera con Turquía para unirse a la lucha feroz en Alepo, según los activistas.
El viernes, el secretario general de la ONU; Ban Ki-moon, instó al gobierno sirio a que detenga su ofensiva y exigió una declaración clara de que no se usarían armas químicas bajo ninguna circunstancia.
Siria ha reconocido implícitamente que tiene armas químicas, pero dice que no las usará contra su propio pueblo, sino sólo contra invasores extranjeros.
El ex jefe de la Misión de Observación de las Naciones Unidas en Siria, el general Robert Mood, dijo que el derrocamiento de al Asad es "sólo una cuestión de tiempo".
El domingo, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informó que al menos 19.106 personas han muerto esde marzo de 2011. La ONU dijo en mayo que al menos 10.000 personas habían sido asesinadas.
Siria culpa a la violencia en el extranjero respaldados por "bandas armadas terroristas".
En junio, el gobierno sirio informó que 6.947 sirios habían muerto, incluyendo al menos 3.211 civiles y 2.566 efectivos de seguridad.































