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La Siria que quieren los rebeldes

Última actualización: Viernes, 27 de julio de 2012
Rebeldes Siria

La oposición siria es una amalgama de grupos con proyectos diferentes para el país.

Mientras el conflicto se recrudece en Alepo, la ciudad más grande del país, la posibilidad de una transición plantea una pregunta: ¿cómo es la Siria que quieren los opositores?

La pregunta no tiene una sino muchas respuestas. La oposición en Siria es un rompecabezas de proyectos que reflejan la complejidad del país.

Siria es un histórico crisol de religiones y colectivos. Es un país de 21 millones de habitantes, con una mayoría sunita (74%), dos grandes minorías alauita y cristiana (ambas un 10% de la población) y otras comunidades aún más pequeñas como la kurda.

La unidad nacional nunca ha sido un objetivo sencillo y esto se pone en evidencia también en la oposición contra Bashar al Asad.

La oposición siria está conformada por líderes exiliados, grupos clandestinos en el interior del país, izquierdistas, secularistas, islamistas, nacionalistas, militares desertores y últimamente, según los corresponsales de la BBC, yihadistas vinculados a al Qaeda que se han filtrado en el conflicto.

Este viernes las fuerzas del gobierno reforzaron su asedio a la ciudad de Alepo disparando desde helicópteros artillados en zonas donde se presume que hay grupos rebeldes, informan los corresponsales en la ciudad.

El enviado especial de la BBC, Ian Pannell, detalla que miles de personas ya han abandonado la ciudad más grande de Siria mientras crecen los temores de que se cierna una batalla intensa. El departamento de Estado de EE.UU. advirtió que teme las fuerzas leales a Bashar al Asad se están preparando para llevar a cabo una masacre.

BBC Mundo le detalla algunas de las Sirias que quieren los rebeldes.

"Democrática, pluralista y civil"

Concejo Nacional de Siria

El Concejo Nacional de Siria, criticado dentro del país, cuenta con el apoyo de EE.UU. y la Liga Árabe.

A pesar de sus divisiones internas y del rompecabezas de grupos que lo compones, el Concejo Nacional de Siria (SNC), una coalición de siete grupos de la oposición, que apuesta por conducir una transición política del país al estilo de la Primavera Árabe en países como Libia, Túnez o Egipto.

En su seno hay grupos tan variopintos como los Hermanos Musulmanes, los Comités Locales de Coordinación, la Comisión de la Revolución Siria, facciones kurdas o líderes tribales.

La Siria que promueve y espera incluye calificativos como "democrática, pluralista y civil, una república parlamentaria", según se desprende del plan de transición que ya tiene elaborado. El texto detalla lineamientos parecidos a las transiciones de la Primavera Árabe: comisiones de reconciliación nacional y de investigación de los crímenes contra la humanidad, entre otros.

Sus críticos se quejan de que está demasiado cerca de los apoyos extranjeros, que incluyen a EE.UU., la Liga Árabe y Turquía.

Aunque ha defendido el carácter no violento de la revolución siria, creó una oficina militar para coordinar la ayuda armada para grupos opositores en Siria. En ese sentido, el Ejército Libre Sirio (FSA) mantiene una relación distante con el Concejo.

Democracia a través de la vía armada

El llamado Ejército Libre Sirio (FSA, por sus siglas en inglés), formado en un principio por desertores del ejército, ha ido cobrando fuerza a medida que recibe apoyos externos, especialmente de los países del Golfo encabezados por Arabia Saudita.

Aunque no ha divulgado un proyecto político, el grupo subrayó en su fundación que "busca la libertad y la dignidad para el pueblo, derrocar el régimen, proteger la revolución y los recursos del país".

Ejército Libre Sirio

El Ejército Libre Sirio está recibiendo armas de países como Qatar y Arabia Saudita.

Su relación con el Concejo Nacional de Siria no es la mejor por diferencias con el papel que deben jugar los actores internacionales en una transición.

El FSA utiliza tácticas de guerrilla y, para los analistas, la posibilidad de un triunfo militar sobre las fuerzas del gobierno es remota. Sin embargo, sus filas se han ido engrosando (se calcula que el grupo rebelde tiene entre 10.000 y 15.000 combatientes) y las ayudas externas de los estados del Golfo aumentan, detallan medios como The New York Times o The Washington Post.

Los envíos, señalan, incluyen rifles automáticos, lanzagranadas y artillería antitanques de países como Arabia Saudita y Qatar.

Los propios estados del Golfo acordaron crear un fondo para pagar los sueldos de los miembros del Ejército Libre Sirio, recoge The New York Times citando servicios de inteligencia árabes y de EE.UU.

El temor de que las armas terminen en manos de al Qaeda o de que el FSA sea dominado por los yihadistas que defienden un estado islámico extremista, ha sido en parte despejado por alguno de sus jefes como Riyad al Asad, coronel retirado de la fuerza aérea, que propugna un sistema democrático.

Apuesta nacionalista y diálogo con el gobierno

Los partidarios del gobierno

Bashar al Asad sigue gozando del respaldo de importantes sectores del mosaico social que conforma el país.
"En general, la minoría alauita a la que pertenece, sigue con él pues teme las consecuencias de un posible cambio", señala el corresponsal de la BBC en Beirut, Jim Muir.
Lo mismo, detalla Muir, se puede decir de otras minorías, especialmente de los cristianos.
"A ellos hay que sumarle círculos sunitas de clase media y mentalidad secular, sobre todo en las principales ciudades, que no han mostrado mucho entusiasmo por los grupos de oposición. Muchos temen que su ascenso al poder podría poner en primer plano a extremistas islámicos", comenta el corresponsal.
Entre los partidarios del régimen están el grupo chita Hezbolá y su poderosa milicia, cuyo surgimiento y supervivencia han dependido durante décadas de Damasco y sus aliados más lejanos en Irán.

Es el rival del Concejo Nacional de Siria (SNC) y está compuesto por 13 partidos de izquierda, tres kurdos y diversos activistas independientes.

Dirigido por el veterano opositor Hussein Abdul Azim, el NCC se diferencia del SNC por su oposición a la intervención extranjera y su apertura al diálogo con el gobierno de Bashar al Asad.

El Comité ha llegado a calificar al SNC como "un club de Washington" y es el único grupo que sigue llamando a un diálogo condicionado con el gobierno, argumentando que sigue siendo la vía menos costosa para la transición política.

Renuente a unirse con el SNC, el proyecto del Comité para Siria pasa por un nacionalismo democrático que ponga límite a cualquier forma de intervención extranjera. En ese sentido, uno de los puntos de discordia con el Concejo Nacional de Siria, es la presencia de los Hermanos Musulmanes y su defensa de una democracia islámica.

El yihadismo y la fusión de Siria e Irak en un estado islámico

El yihadismo y al Qaeda sobrevuelan el conflicto sirio con sus propias demandas e intereses.

El Ejército Libre Sirio ha reconocido que algunos yihadistas extranjeros, entre ellos algunos vinculados a al Qaeda, han viajado a Siria para unirse a sus filas pero, afirman, no juegan un papel decisivo, recoge el corresponsal de la BBC Paul Wood.

El yihadismo en Siria

Los yihadistas pugnan por la creación de un estado islámico formado por Siria e Irak.

No obstante, un poco conocido grupo denominado Frente al Nusra, que se autodefine como "los yihadistas que regresan de otras guerras para luchar en Siria", se señala como el autor de una serie de atentados suicidas que han sacudido a Damasco desde enero. Según los analistas al Nusra está vinculado con al Qaeda.

En una entrevista con TheNew York Times, Abu Thutha, miembro de Al Qaeda en Irak, dijo que "nuestra gran esperanza es formar un estado islámico con Siria e Irak para los musulmanes y luego anunciar nuestra guerra contra Irán, Israel y luchar por una Palestina libre".

Alastair Crooke, exoficial de inteligencia británico que estudia los militantes islámicos le dijo a la BBC que "las cifras de yihadistas en Siria eran bastante pequeñas al principio pero han ido creciendo con el tiempo".

La disidencia militar y la transición al estilo egipcio

General Manuf Tlass

El general Manuf Tllas, miembro del círculo íntimo de Bhasar Al Asad, desertó hace poco.

Otro posible escenario para Siria ha surgido en las últimas semanas en el seno de las fuerzas armadas.

El general Manuf Tlass, el desertor más importante del círculo íntimo de Bashar al Asad, está tomando fuerza como jefe de un consejo de transición militar al estilo de la junta egipcia que podría mantener a las fuerzas armadas sirias intactas, según detallan miembros del SNC.

En su primera declaración pública desde su deserción, Tlass pidió el martes a la oposición que se uniera e instó a los militares a abandonar a Asad. Se ha reportado que Francia, que combina intereses e históricos vínculos con Siria, ayudó a la deserción de Tlass a través de su servicio de inteligencia.

Contexto

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