
Es considerada la capital de América Latina dentro de Estados Unidos, pero el rock en español es una manifestación cultural que tiene un papel secundario en Miami.
Virtualmente una ciudad hispana enclavada en el sur del estado de Florida, desarrollada mayormente por la comunidad cubana, hoy alberga a gente de todas las nacionalidades hispanoparlantes.
Debería ser un reflejo de todo lo que sus habitantes generan. Pero el rock en español ha avanzado cuesta arriba para situarse al lado de la salsa, la balada romántica y, más recientemente, el reggaetón.
Un personaje que ha luchado mucho tiempo por encontrarle un lugar -una labor frecuentemente ingrata- es Kike Posada, un comunicador colombiano que pasó por muchas radioemisoras con un programa que nunca duraba lo suficiente.
"El Quijote de la Música"

Kike Posada era el promotor por excelencia de los conciertos de rock en español en la década de 1990 en Miami.
Este mes, Posada publica el libro "El Quijote de la Música", que relata cómo se ha enfrentado a los proverbiales adversarios.
"Los molinos de viento son principalmente mentalidades, estereotipos, ideas de lo que es lo latino, de lo que es la música en español", dice en entrevista con BBC Mundo.
A pesar de que la labor quijotesca de Posada empezó hace 20 años, los molinos permanecen. "No nos entendemos, no nos conocemos entre los latinos", agrega.
Es que Miami tiene de todo: desde cubanos y puertorriqueños hasta argentinos y españoles, compartiendo un área urbana de la que han ido desplazando a los estadounidenses que hablan inglés.
En su libro, Posada denuncia las prácticas de las radioemisoras latinas -ninguna toca rock en español- y las disqueras durante la década de 1990 y entrado el nuevo siglo, como la payola (pagar para emitir).
"Durante mucho tiempo temí no ser convocado nuevamente para una emisora, pero cuando me di cuenta que las reglas del juego cambian, que la manera como se distribuye, se difunde y se promociona la música no pasa más por la radio, fui perdiéndole el miedo al monstruo".
El que se fue

Pepe Alva desarrolló su carrera en Miami pero hoy en día está en Perú.
Pepe Alva, cantautor peruano y amigo de Posada, era telonero de todas las estrellas de rock en español que empezaban a llegar a Miami, como el argentino Charly García.
Alva, quien nació en EE.UU. pero se crió en Perú, hizo su carrera musical en Miami fusionando el rock con el folklore andino. "Fuimos los primeros porque visitamos todos los lugares posibles para ver si había otros haciendo rock en español y no había", comentó a BBC Mundo desde Lima.
Después de ganar premios en varias revistas, le llegó el momento de partir.
"Me fui de Miami porque tenía planeado venir a Perú. Deshice mi contrato con Warner en México y vine a ver cómo estaba la situación; al llegar fue mayor mi sorpresa, encontrarme con gente que hablaba como yo, que comía como yo. Gracias a Dios me adecué en segundos".
Aunque Alva dice no estar desencantado de Miami, se ha encontrado a sí mismo en su país. "Puedo hacer lo que me dicte el corazón, que ahora es estar en Perú".
El que se quiere ir

Elsten Torres logró cierto éxito con su banda Fulano, dos de cuyos exintegrantes tocan con Shakira.
Elsten Torres nació en Cuba y llegó pequeño a Nueva York. Las circunstancias lo llevaron a Miami, donde firmó contrato con una disquera independiente.
Nominado dos veces al Grammy, ha ganado tres premios BMI por composiciones cantadas por Luis Fonsi, Obie Bermúdez y Alejandra Guzmán.
Pero no ha sido fácil sobrevivir en Miami, al punto de que actualmente se quiere mudar a Los Ángeles. "Siempre estoy entre irme y quedarme", confiesa a BBC Mundo.
"Es verdad que Miami tiene cierto encanto, el clima, la gente, lo que sea. Siento que soy parte de Miami, mucha gente me tiene cariño. Parte de la frustración de estar aquí es que uno como artista no siente que está echando pa'lante".
Faltan lugares para tocar: "a veces no hay nada, me canso de lo mismo de siempre... Cuando voy a Los Ángeles me siento como en mi segunda casa".
El último disco de Torres es casi todo en inglés. "Sinceramente, no me siento ya como un artista de rock en español. Creo que no hay mucho movimiento en Miami. Nunca me gustó ese nombre de rock en español, para mí el rock es rock".
El que se quedó

Fernando Osorio es ganador de un Grammy y sin embargo toca en restaurantes de Miami.
Fernando Osorio es un cantautor criado en Venezuela, que sigue en Miami a pesar de todo.
Nominado cuatro veces, se llevó un Grammy en 2004 por la versión de Celia Cruz del tema "Ríe y llora", del cual es coautor.
Ricardo Montaner, Cristian Castro, Marc Anthony y otros han cantado composiciones suyas. Aunque no se considera un rockero, ama el rock y forma parte del movimiento en Miami.
"Me siento parte de ese grupo de músicos que hemos apostado por nuestro sueño de cantar, hacer música y dar a conocer nuestro trabajo", dijo a BBC Mundo.
"A pesar de ser una ciudad de donde sale tanta música, curiosamente no hay mayores lugares para presentarse y en los pocos que hay no dan los números y no quieren muchas veces pagar", manifestó Osorio, quien a veces se tiene que conformar tocando en restaurantes.
Amor y odio
Para Kike Posada, Miami es una ciudad hostil a la música en vivo: "Aquí pagan US$50 por escuchar a un DJ, pero cuando toca una banda y cobran US$10, se quejan".
"Tenemos una relación de amor y odio con Miami", agrega.
"A pesar de que hay muchas razones para irse, hay algo en esta ciudad que te trae de vuelta, una comodidad difícil de encontrar en otras".

Cuando Shakira llegó a Miami, las radioemisoras de la ciudad se negaban a pasar su música.
En Miami la radio latina no pasaba la música de Shakira -excepto el programa de Posada- hasta que se hizo famosa, lo mismo que Juanes, quien terminó radicando aquí.
Un ejemplo del éxito en Miami, aparte de los conocidos como Gloria Estefan y otros fuera del rock es Bacilos, el grupo formado por un colombiano, un brasileño y un puertorriqueño que "sólo quería sonar en la radio y ganar su primer millón".
Tal vez sea la excepción que confirma la regla.






























