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Los dinosaurios eran animales de sangre caliente, según investigadores

Última actualización: Sábado, 30 de junio de 2012

La única forma de estudiar a estos animales es através de sus huesos.

Investigaciones recientes han puesto en duda una de las creencias más extendidas sobre los dinosaurios: la que aseguraba que estos enormes reptiles tenían sangre fría.

Importantes estudios de huesos de dinosaurio habían revelado lo que dio por llamarse las Líneas de Harris.

Ya que algunos animales actuales de sangre fría también poseen estas líneas, se creyó que estos reptiles prehistóricos también lo eran.

Pero científicos publicaron recientemente en la revista científica Nature un estudio de huesos de 41 especies de mamíferos actuales de todo el mundo en el que descubrieron que cada una de ellas poseía también esas líneas.

Una vieja creencia

La idea de que los dinosaurios eran animales de sangre fría, o ectotérmicos, se remonta al siglo XIX, pero una serie de descubrimientos en los años '60 desafiaron esta noción.

Debido a que tejidos blandos como la piel u otros órganos no se conservan, mucho de lo que se sabe de los dinosaurios se debe al estudio de sus huesos o de comparaciones con otros animales actuales que pueden ser estudiados en mayor detalle.

Las Líneas de Harris aparecen cuando los organismos detienen su crecimiento y concentran sus recursos durante temporadas bajo condiciones difíciles, como estaciones frías o secas.

Esto constituye una especie de puente entre una temporada dura y otra más benigna, ya que el crecimiento continúa cuando las condiciones son más favorables.

"Muchoa paleontólogos consideran a los dinosaurios de sangre caliente, pero hay muchas dudas"

David Weishampel, paleontólogo del Centro de Anatomía y Evolución Funcional de la Universidad de Maryland

Esta estrategia es común en especies como los moluscos, cuyas lentas acumulaciones anuales de recursos se deducen de las marcas en sus cáscaras.

Las Líneas de Harris también han sido encontradas en los huesos de reptiles y anfibios, y hasta ahora se creía que estaban presentes únicamente en individuos de sangre fría, que están usualmente más expuestos a los caprichos de climas difíciles.

Meike Koehler, del Instituto Catalán de Paleontología en Barcelona, y sus colegas se sorprendieron con su descubrimiento.

"Originalmente no era una investigación que quisiéramos llevar a cabo", dijo Koehler a la BBC.

"Teníamos mucha curiosidad por ver cómo las condiciones del medio ambiente y sus cambios pueden afectar al crecimiento de huesos en fósiles y mamíferos existentes, para hacernos una idea de cómo se pueden haber adaptado a estos desafíos en el pasado".

Al estudiar el equipo los huesos de animales de todo el globo –desde los renos de las islas Svalvard en el ártico a las especies de ciervos en Sudáfrica– las Líneas de Harris aparecieron en todos ellos.

Las Líneas de Harris

"Estas Líneas de Harris han sido muy estudiadas en dinosaurios, pero nadie se detuvo a buscarlas en mamíferos", explica la doctora.

David Weishampel, paleontólogo del Centro de Anatomía y Evolución Funcional de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, calificó al estudio como "una maravillosa publicación" y señaló que era una interesante contribución al debate.

Lon dinosaurios tienen un gran parecido con muchas especies de reptiles que existen hoy en día.

"Creo que la mayoría de los paleontólogos consideran a los dinosaurios de sangre caliente pero hay muchas dudas sobre los datos que aparecieron antes de que se llegase a esta conclusión."

"Ya era hora de tener una conexión entre la histología de huesos fósiles y la moderna, a través de una muy buena comparación tanto ecológica como metabólica."

Aunque el profesor Weishampel lo considera un caso cerrado, la doctora Koehler es más reservada en cuanto al resultado.

"No creo que este debate haya realmente terminado", afirma. "Pero esta es la primera vez en la que podemos afirmar que las Líneas de Harris no señalan nada acerca de la temperatura de la sangre".

Koehler y su equipo continuarán usando Líneas en sus estudios, esta vez centrados en animales modernos.

"Es como la dendrocronología, el estudio de los anillos en los árboles. Se puede hacer cronología esquelética en huesos y deducir cosas como la longevidad, edad de madurez, estados juveniles… rasgos muy importantes para determinar la salud de una población y su vulnerabilidad".

"Es muy bueno saber ahora que los mamíferos también muestran estas Líneas y que se pueden usar de la misma forma en la que se usan con reptiles o anfibios para entender la situación de una población", concluye.

Contexto

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