
LeBron "King" James enterró este jueves lo que parecía ser una maldición.
Se acabaron casi dos años de agonía. Ya no habrá más cánticos tenebrosos y maleficios de miles de fanáticos del mejor baloncesto del mundo que juraron un mal futuro para el que hoy es considerado el jugador más completo de la Asociación Nacional de Baloncesto de EE.UU. (NBA, por sus siglas en inglés).
Los Heat de Miami se proclamaron campeones en el quinto juego de la final, al derrotar a los Thunder de Oklahoma City 121-106 en una de las series más parejas de los últimos tiempos, con la única excepción de este último partido.
Y gran parte de la victoria del quinteto del sur de Florida se debió a la genialidad de su Rey.
LeBron "King" James enterró este jueves lo que parecía ser una maldición.
La invocaron los seguidores de los Cavaliers de Cleveland luego de que en julio de 2010 James anunciara en un polémico especial de televisión titulado "La Decisión" que se iba de ese equipo para no volver. Que dejaba el quinteto de su estado natal, en el que militó durante siete temporadas buscando un título, para perseguir la escurridiza corona en el sur de Florida con los Heat de Miami.
Se acabó -por ahora- la energía negativa de otros cientos de miles de fans más allá de Cleveland y más allá de Ohio, que criticaron la manera pomposa en que anunció que cambiaba las frías aguas del lago Erie por las cálidas playas de South Beach.
Ese maleficio, "No ring for the King", se esfumó este jueves para siempre.
James logró finalmente el anillo de campeón -que ya lucía de facto- gracias a una carrera brillante, asombrosa... y que apenas comienza.
Lo consiguió pese a la sentencia del propietario de los Cavaliers, Dan Gilbert, quien aseveró que su equipo ganaría un título antes de que James lo obtuviese con los Heat.
¿Superior a Michael Jordan?

Los tres grandes de los Heat están empezando a dar frutos.
Para quienes critican ferozmente a aquellos que dicen que LeBron James es superior a Michael Jordan, este jueves se concretó un hecho que puede ser el inicio de la materialización de esa afirmación.
Jordan logró el primero de sus seis campeonatos a los 28 años. James tiene 27.
LeBron James ha conseguido ya dos cosas que el genio volador de los Bulls de Chicago nunca imaginó para sí: anotar al menos 25 puntos en 16 juegos consecutivos de playoffs. Además, esta semana se convirtió en el primer jugador de la NBA que alcanza al menos 675 puntos, 210 rebotes y 110 asistencias en juegos de postemporada.
James ha pisado tres finales, lo que le ha dado el filo y la experiencia que Jordan a sus 28 años no tenía.
Sólo en el último partido King James figuró con dobles dígitos en los tres departamentos: 11 rebotes, 13 asistencias y 26 puntos, cerrando de manera categórica una campaña inolvidable.
LeBron James es el Lionel Messi del baloncesto.
"Ya no es una batalla para demostrar de qué soy capaz, sino jugar para divertirme, ganar para mis compañeros de equipo"
LeBron James
La diferencia está en que el argentino dibuja su arte con esgrima y sutileza. James es una locomotora que se lleva todo por delante para producir cestas, asistencias y rebotes.
Y es allí donde radica su caracter extraordinario.
James no es solamente un atleta ofensivo, conoce todas las facetas de la acción sobre la cancha, es un creador de jugadas, un intuitivo cazador de balones a la defensiva y un arrollador alero cuando lanza desde la pintura en la contraofensiva rápida.
Su visión colectiva del juego la perfeccionó tras la dolorosa derrota que él y su equipo de Miami sufrieron en la final ante los Mavericks de Dallas hace apenas doce meses.
A partir de allí, el Rey pasó de ser una máquina de hacer puntos sin propósito, a otra del juego más inteligente, perforando la cesta en momentos clave, cuando su conjunto los necesita.
"Ya no es una batalla para demostrar de qué soy capaz, sino jugar para divertirme, ganar para mis compañeros de equipo", dijo en una reciente rueda de prensa.
Los Tres Grandes

James ha sido más precoz que Jordan al conseguir el primero de sus campeonatos.
Pero el juego de James -quien además fue declarado unánimemente el Jugador más Valioso de la final- ha contado con una fórmula productora.
Es ahora durante esta temporada cuando los Tres Grandes de Miami: James, Dwyane Wade y Chris Bosh han logrado convertirse en un verdadero engranaje.
A menos de dos años de haber sido creado, este poderoso trío ya da su primer fruto.
Lo que aún no se sabe es si esta era prevalecerá para conquistar más títulos.
Los números de LeBron James pintan una maravillosa perspectiva.
La agresividad y falta de temor de James sobre la cancha no se han visto desde los tiempos de Kareem Abdul Jabbar.
Estos playoffs de 2012 han sido el escenario de batalla más claro para confirmar que el alero de los Heat de Miami es un gigante candidato al Salón de la Fama.
Ni siquiera un estirón en una pierna impidió que James hiciera la que hasta ahora es considerada la cesta de tres puntos más impresionante de una serie final.
Después de esa increíble jugada que sentenció el tercer triunfo de los Heat en la serie final ante los Thunder el martes pasado, sus compañeros de equipo tuvieron que cargarlo fuera de la cancha ante el intenso dolor muscular de la estrella del American Airlines Arena.
James, tres veces electo jugador más valioso, ha experimentado todo o casi todo lo que puede aspirar un atleta. Y consagra una carrera que en su inicio también fue extraordinaria.
Anotó 25 puntos en su primer partido como profesional, algo que nadie más ha hecho. Hizo suyo además el trofeo de novato del año en ese prometedor inicio durante la campaña 2003-2004.
Nueve años después, LeBron James deja de ser una promesa. Ya no es un rey sin anillo.
"Ya era tiempo", dijo el monarca de la NBA tras la victoria.































