BBC navigation

La policía californiana cambia de tácticas: ¿buena noticia para los indocumentados?

Última actualización: Miércoles, 16 de mayo de 2012
Patrullero en Los Ángeles

Las reglas están cambiando para los conductores sin licencia en Los Ángeles.

La consigna, hasta hace unas semanas, era puesta en práctica por los efectivos policiales asignados a retenes de tránsito en Los Ángeles: cuando se encontraban con un conductor sin licencia en esa ciudad estadounidense, procedían a embargar el automóvil por 30 días, lo que representaba para el infractor un costo de hasta miles de dólares.

Pero desde la puesta en vigor de una nueva normativa, quienes sean detectados sin registro de conducción y cumplan con ciertos requisitos pueden volver a estar detrás del volante en apenas 24 horas: no sólo se ha reducido dramáticamente el tiempo que el vehículo es retenido, sino la multa para liberarlo, ahora de US$250.

El cambio fue propiciado por el jefe del Departamento de Policía de la ciudad (LAPD, según siglas en inglés), Charles Beck, quien consideró que la pena vigente era "injusta y desproporcionada" para los inmigrantes indocumentados.

¿Por qué sobre este grupo en particular? La razón de fondo es que los extranjeros "sin papeles", por su estatus migratorio irregular, no pueden conseguir una licencia de conducción californiana, lo que los deja más expuestos a ser penalizados en los retenes.

Aunque los puestos de control callejeros están destinados a detectar faltas graves, como la de manejar bajo la influencia de alcohol o drogas, distintas organizaciones por los derechos civiles han denunciado que las fuerzas del orden se han enfocado desproporcionadamente en parar a inmigrantes sin papeles: una investigación de la misma policía angelina concluyó, en marzo pasado, que el factor étnico era tenido en cuenta por los oficiales a la hora de elegir a qué conductores requisar, lo que se considera una práctica discriminatoria.

Charlie Beck y Antonio Villaraigosa

El jefe de Policía de Los Ángeles, Charles Beck, propició la nueva norma. Tanto él como el alcalde Antonio Villaraigosa favorecen una licencia de conducir para los indocumentados.

La respuesta del LAPD fue la de modificar las políticas de retención de vehículos, una propuesta que recibió el voto favorable de una comisión especial en febrero pasado y entró en vigor este mes.

El automóvil, indispensable

Según los nuevos lineamientos, los oficiales ya no procederán a poner el automóvil en custodia por 30 días si el conductor sin licencia puede mostrar un documento de inscripción vehicular y una constancia de pago del seguro.

No aplica, en cambio, para aquellos que hayan sido responsables por accidentes de tránsito o tengan condenas previas por faltas similares.

La novedad fue bien recibida por organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, en la que es la segunda ciudad de Estados Unidos y el hogar del mayor número de indocumentados del país (se estiman 2,5 millones en el condado).

"Para el jefe de la Policía de Los Ángeles, Charles Beck, el cambio en las políticas de embargo vehicular es una cuestión de “igualdad y compasión” para con los indocumentados, que espera sirva para mejorar el vínculo con la comunidad migrante, de mayoría hispana"

Aquí, además, el auto es un elemento esencial para la vida cotidiana, con una red de transporte público limitada y un tejido urbano expandido.

Bajo el mandato de Beck, el LAPD ha intentado ganarse la confianza de los sin papeles, que muchas veces ven a los policías como una amenaza aunque –tal como funcionan las leyes estadounidenses- éstos están impedidos de pedirles documentos que prueben su estatus migratorio: esos controles quedan bajo la órbita de los poderes federales, no de los estatales o municipales.

Para el jefe policial, el cambio en las políticas de embargo vehicular es una cuestión de "igualdad y compasión", que espera sirva para mejorar el vínculo con la comunidad migrante, de mayoría hispana.

Esta decisión contrasta con los controles cada vez más severos en otros estados, como Alabama o Arizona, donde los retenes callejeros permiten identificar a sin papeles para, en muchos casos, iniciarles causas de deportación.

clic Lea también: Acusaciones contra el sheriff "más duro de EE.UU."

Para los más optimistas, puede ser incluso señal de un cambio mayor: la posibilidad de que los indocumentados de California accedan a una licencia de manejo, pese a residir en el país sin permiso.

La propuesta ya ha sido formalizada por legisladores californianos, como el demócrata Gil Cedillo (en 2004, aunque no prosperó), y gozaría del visto bueno del jefe Beck, del sheriff del condado, Lee Baca, y del alcalde Antonio Villaraigosa.

Reclamo interno

Pero no todos han recibido de buen grado las disposiciones.

La Liga Protectora de la Policía de Los Ángeles, un sindicato que representa a más de 9.000 efectivos, hizo un reclamo judicial hace apenas unos días, en el que alega que la decisión hará las calles más inseguras.

"Los conductores sin licencia, sean inmigrantes ilegales o no, son una amenaza para la seguridad pública. El LAPD otra vez pone la política y la ideología por encima de la seguridad de los ciudadanos y los oficiales de policía"

Tom Fitton, presidente de Judicial Watch

"La decisión de litigar no la tomamos a la ligera y no expresa una posición sobre las políticas migratorias o el estatus de los inmigrantes sin papeles en este país. Creemos que debe ser revisada en los tribunales porque afecta las condiciones de trabajo y los derechos y obligaciones de los oficiales", respondió el presidente del sindicato, Tyler Izen, ante la consulta de BBC Mundo.

Según señalan, el LAPD no puede establecer pautas que contradigan una ley del estado, la que establece 30 días de embargo automático para todos los autos operados sin licencia.

Sin embargo, normativas similares han sido puestas en vigor en otras ciudades californianas, como Oakland o San José, y el fiscal general del estado se pronunció hace poco a favor de la legalidad de la medida.

Los oponentes consideran, además, que el nuevo lineamiento representa una "recompensa" para los indocumentados, alentándolos a conducir sin los debidos permisos.

El grupo conservador Judicial Watch, que ejerce funciones de contralor sobre la actividad gubernamental, inició una demanda paralela contra el LAPD por considerar que utiliza fondos públicos para convertir a Los Ángeles en una "ciudad santuario" donde los sin papeles están protegidos.

"Los conductores sin licencia, sean inmigrantes ilegales o no, son una amenaza para la seguridad pública. El LAPD otra vez pone la política y la ideología por encima de la seguridad de los ciudadanos y los oficiales de policía", señaló en un comunicado Tom Fitton, presidente de Judicial Watch.

Según estimaciones oficiales, en Los Ángeles existen 250 mil conductores sin licencia habilitante.

Ante los reclamos internos y externos, la cúpula del LAPD ha guardado silencio.

"Desafortunadamente no podemos discutir un tema que tiene demandas judiciales de por medio", dijo a BBC Mundo el oficial Cleon Jospeh, portavoz de la fuerza.

Contexto

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.