Jorge Volpi: "Uno no puede aspirar a ser conciencia social"

El escritor mexicano Jorge Volpi, que acaba de ganar la V edición del Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América, concedió una entrevista a BBC Mundo.
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El escritor mexicano Jorge Volpi obtuvo la quinta edición del Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casa de América que entrega en Madrid la editorial española.
La novela "La tejedora de sombras", elegida por unanimidad por el jurado, cuenta la historia de Christiana Morgan, "una mujer adelantada a su época" según la definición que hace de su personaje el propio autor.
La obra de Volpi compitió con más de quinientos manuscritos llegados de países de América y Europa.
En Madrid, el autor le contó a Karim Hauser cómo llegó a la historia con la que alimentó esta novela.
¿Su reacción al ganar este prestigioso premio?
Estoy muy contento, muchas gracias.
Christiana Morgana, psicoanalista y protagonista de esta novela, es una mujer adelantada a su tiempo. ¿Por qué? ¿Y qué le dice a la mujer y al hombre de inicios del siglo XXI?
"Descubrí los cuadernos de Christiana, de sus visiones, que me parecieron bellísimos , fascinantes, y casi me obligaron a escribir esta historia, que estaba bastante olvidada"
Ella nace a fines del siglo XIX y su vida se desarrolla a lo largo del siglo XX, muere en 1967, entonces no le toca experimentar esa gran revolución que es el cambio en el rol de las mujeres a partir sobre todo a partir de la década de los sesenta. Ella no es una activista en lo absoluto, pero en su búsqueda interna, en su necesidad de desprenderse de los prejuicios masculinos, de enfrentarse a las ideas tradicionales de familia, de pareja, de sexualidad, pero al mismo tiempo en su voluntad de alcanzar el amor absoluto, tiene una serie de contradicciones que la hacen pionera en su momento.
Además es una psicoanalista importante, colabora con Henry Murray, que será su amante durante 42 años, en proyectos importantes hasta el día de hoy y sobre todo nos sigue hablando no solamente de contradicciones que todavía experimentan algunas mujeres -desigualdad ante los hombres- sino también de ese choque inevitable aún en nuestra época: entre la libertad individual, el autoconocimiento y nuestra idea de amor absoluto, romántico tal como existe en occidente.
¿De dónde nace esta historia, es producto de la casualidad?
Bueno, la encuentro por casualidad. Estaba escribiendo otra novela, "No será la tierra", en el 2005 y me encontré el nombre de Christiana. Seguí un poco el hilo, me apasionó la historia, leí un par de biografías que existían y luego solicité convertirme en investigador de Harvard durante una temporada: un año y medio en el que estuve yendo con frecuencia a revisar los archivos, tanto de ella como de Henry Murray.
Descubrí los cuadernos de Christiana, de sus visiones, que me parecieron bellísimos , fascinantes, y casi me obligaron a escribir esta historia, que estaba bastante olvidada. Henry Murray es un personaje que sigue siendo importante en los grupos psicológicos contemporáneos, y en el mundo anglosajón aún más. Pero en cambio ella es una desconocida y me pareció importante explorar esta historia de amor, terrible y extraña, y contarla.
¿La "Camille Claudel" del psicoanálisis?
Pues sí, de alguna manera, es cierto. De alguna forma, Henry sabe, siguiendo a Jung, que es su mujer inspiradora. El mismo Jung le dice a ella, de una manera bastante brutal, "tú tienes que convertirte en quien cree este hombre para hacerlo convertirse en escritor". Entonces se relega su papel al de musa, pero ella tampoco se conforma solo con serlo y ahí está otro de los conflictos del libro.
La tejedora de sombras es precedida por Leer la mente, que aborda la relación entre los procesos cerebrales y la ficción. Este binomio ciencia y literatura que se manifiesta también en otras obras de Jorge Volpi, ¿ahora se reencarna en el psicoanálisis?

El escritor mexicano cree que el rol político del intelectual ha cambiado.
Yo estaba escribiendo simultáneamente –yo empecé a escribir y a bucear en la historia de Christiana hace cinco años- "Leer la mente", y claro que hay para mi muchas conexiones entre una y otra cosa. Solo que para mí el psicoanálisis, y más el jungiano, me parece más alejado de la ciencia. Se parece más a una religión. Por eso resulta tan fascinante.
Y por eso sirve también de una manera tan clara, para estudiar la literatura, más que para curar realmente a los pacientes. Esta es mi impresión al final del camino con Christiana. Más bien son los procesos mentales los que se trasvasan del ensayo a la novela, aunque en el ensayo trato de hablar de la ciencia dura y en la novela es el psicoanálisis con este carácter perturbador, no absolutamente científico, sino más bien atávico y casi chamánico en la versión de Jung, por lo menos como la experimenta Christiana.
Hablando de cuestiones perturbadoras, hagamos un giro y pasemos al panorama político actual en México. La guerra contra las drogas, la violencia indiscriminada, ¿han reducido el papel o margen de maniobra del intelectual?
No, yo creo que más bien estamos en otra época, que empieza probablemente con el año 2000 y la transición a la democracia en la cual la idea del intelectual anterior, comprometido a la manara de Carlos Fuentes o Mario Vargas Llosa, ya es imposible. Y por lo tanto el papel del escritor que opina de asuntos públicos se reduce a contribuir un poco al debate pero ya uno no puede aspirar a ser una conciencia social, como ocurrió en otros momentos.
Y aún en una situación tan grave, como la de México con la guerra contra el narcotráfico, los escritores, los artistas a lo más que pueden aspirar es a tratar de compartir de la manera más informada posible, esa honda preocupación por lo que está ocurriendo y analizando cuidadosamente qué es lo que pasa y qué es lo que se silencia. Pero de una manera muy distinta de cómo funcionaba el intelectual prototípico latinoamericano en otra época.
Precisamente tanto Carlos Fuentes como Vargas Llosa se han manifestado a favor de la legalización de las drogas, para en este caso "salvar a México". ¿Está usted de acuerdo?
"Y aún en una situación tan grave, como la de México con la guerra contra el narcotráfico, los escritores, los artistas a lo más que pueden aspirar es a tratar de compartir de la manera más informada posible, esa honda preocupación por lo que está ocurriendo y analizando cuidadosamente qué es lo que pasa y qué es lo que se silencia"
Absolutamente. Mi posición que he expresado siempre, desde mi libro "El insomnio de Bolívar sobre América Latina", es que la única posibilidad de acabar radicalmente con el problema es con la legalización de las drogas, pero que no puede ser solo nacional; tiene que ser una lucha global.
Pero eso sí, tenemos que atrevernos a decirlo y sobre todo, nuestros líderes políticos tienen que atreverse a decir que lo que estamos experimentando de violencia en buena medida se debe simplemente a esta prohibición ideológica de salud pública que está cobrando muchas más vidas que lo que cobrarían directamente las drogas legalizadas.
Este año hay elecciones presidenciales en México. Son tres candidatos, correspondientes a los tres partidos conocidos: el PRI, el PAN, el PRD. ¿Qué opinión le merecen sus propuestas y cuál el estado de salud de la democracia mexicana?
Es una situación inédita porque ahora solo tenemos tres candidatos, en otras ocasiones había algunas opciones más. Así que ahora será imprescindible votar por alguno de ellos o en blanco. La campaña apenas está tomando fuerza, hasta el momento no hay propuestas claras de ninguno de los candidatos. Por ejemplo, sobre temas tan grandes como el conflicto al narcotráfico seguimos sin conocer claramente la opinión de Peña Nieto, López Mota y ni siquiera López Obrador, algo capital para decantar el voto hacia alguno de ellos.
Algo capital para decantar el voto hacia alguno de ellos. ¿Por qué? Porque es un tema sumamente riesgoso en una campaña pero creo que es obligatorio que lo retomen directamente porque solo así podrán los ciudadanos por saber quien votar.
¿Están los mexicanos condenados a votar por el menos peor?
En todas las democracias se vota por el menos peor, no es una cuestión específicamente mexicana.
Desde hace un par de años se habla mucho de crisis aquí en Europa, un discurso mitigado ahora por la emergencia de "primaveras" y procesos revolucionarios, en particular en el mundo árabe. ¿La crisis es un momento de oportunidad? ¿Dónde sitúa a América Latina?
Otra cosa es que aquí en Europa no se han vivido tantas crisis con tanta fuerza, como en México. La gente de mi generación ha vivido por lo menos 5 crisis, sucesivamente. Parece que la crisis es inédita, pero la crisis económica eventualmente pasará. Que esto va a mermar la influencia de Europa en el mundo, pues ya lo está haciendo.
Es evidente que el eje central del mundo se está desplazando hacia el Pacífico. Y las oportunidades que vienen de esto, para aprovechar las crisis, están a la vista de todos. América Latina por el momento se ha salvado, quizá porque ya ha tenido todas las anteriores y por lo tanto está en cierta coyuntura para aprovechar ciertas condiciones de crecimiento económico que aquí no existen.































