
El cansancio ya ha invadido a las delegaciones asistentes a la cumbre.
La XVII Cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático entró en su recta final en medio del caos debido a los retrasos que han obligado a muchos delegados a regresar a casa sin un acuerdo.
La reunión, que tendría que haberse clausurado el viernes por la noche, se extendió durante todo el sábado y ahora amenaza con prolongarse varias horas más.
Esto la convierte en la conferencia más larga de las 17 que ya se han celebrado (14 días de negociaciones).
El retraso también evoca a la reunión de La Haya en 2000, que no pudo alcanzar un consenso a tiempo y fue suspendida y retomada en Bonn, Alemania, unos meses después.
El borrador del acuerdo que aún no se concreta prevé la negociación de un marco legal que sería adoptado en 2015 y que incluiría a todos los países y no sólo a los industrializados, como es el caso del Protocolo de Kioto, que obliga sólo a las naciones industrializadas, exceptuando a EE.UU.
Sin embargo, deja abierta la fecha de su entrada en vigor.
Ese acuerdo era la condición impuesta por la Unión Europea para sumarse a un segundo período del Protocolo de Kioto una vez que expire en 2012.
El texto, sin embargo, fue recibido con decepción por algunos países en desarrollo porque no menciona el tema de la responsabilidad diferenciada a la hora de recortar emisiones, dependiendo del grado de desarrollo de los países.
América Latina
La representante de Venezuela en la conferencia, Claudia Salerno, acusó a la Unión Europea de apoyar un segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto "vacío de compromisos" por el bajo nivel de ambición a la hora de combatir el cambio climático.
"No es sólo un mal texto, sino que tiene serias deficiencias"
Claudia Salerno, enviada venezolana
"No es sólo un mal texto, sino que tiene serias deficiencias", declaró Salerno quien afirmó haber sido amenazada con que su país no recibiría dinero del Fondo Verde para el Clima de la ONU si no apoyaba la propuesta.
Ese fondo, por el que los países desarrollados se han comprometido a dar 100.000 millones de dólares anuales a los países en desarrollo a partir de 2020 para combatir el cambio climático, también forma parte de la negociación.
Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió este sábado que la representación de su país sólo respaldará una declaración que establezca "objetivos concretos" en materia de emisión de gases de efecto invernadero.
"Si no hay un compromiso de las naciones que deberían comprometerse a objetivos concretos, que no nos vengan con una declaración babosa sin asidero para que todo el mundo quede contento. Si no hay un compromiso, rechazamos cualquier declaración", dijo el mandatario.
Críticas
El corresponsal de la BBC, Richard Black, explicó que la Unión Europea y muchas naciones pequeñas y pobres quieren alcanzar un acuerdo legal que reduzca las emisiones antes del 2020. Pero el texto preeliminar menciona este declive en emisiones posterior al año 2020.
"El último texto no es aceptable para nosotros y muchas otras partes", dijo el secretario de Clima británico Chris Huhne.
"El Reino Unido, como parte de la Unión Europea, continuará empujando para alcanzar un tratado más creíble y alcanzar las necesidades de la ciencia".
Huhne agregó que sino se puede alcanzar un acuerdo, posiblemente las conversaciones se suspendan.
Mientras tanto, reuniones en pequeños grupos continúan para tratar los temas principales, aunque es difícil ver lo que se puede lograr, dada la incompatibilidad en temas básicos, concluyó el corresponsal.
































