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Cómo la tecnología ha cambiado el español

Última actualización: Jueves, 14 de julio de 2011
Una tableta

"Tablilla" era uno de los términos que la Real Academia evaluó como posible candidato para nombrar a estos dispositivos.

La clic nueva red social de Google, Google+, incorpora el botón "+1" para que los usuarios puedan señalar cuando un contenido, comentario, etc., les parece interesante.

Pero, ¿cuál sería el verbo correcto para describir esa acción? ¿"Masunear"? ¿"Plusuanear" (por el inglés "plus one", sumar uno)?

"En español lo más normal sería 'sumarse', 'yo me sumo a tu propuesta', 'yo me sumo a tu iniciativa'", le dice a BBC Mundo, con absoluta serenidad, Darío Villanueva, secretario de la clic Real Academia Española.

En el actual mundo de la web, las redes sociales, los teléfonos inteligentes y los dispositivos electrónicos de todo tipo y color, la aparición constante de nuevos aparatos, artilugios y procesos obliga a mantener actualizado el idioma con una alta frecuencia.

"¿Me lo forwardeas?"

Para los usuarios representa un desafío constante -sobre todo a la hora de elaborar textos formales.

Y no es una situación exenta de conflictos.

"Una que odio es: '¿me lo forwardeas?', cuando es tan fácil decir '¿me lo reenvías?''", se queja una colega de BBC Mundo en referencia al reenvío (no queremos ofender) de mensajes de correo electrónico.

Pero a veces el uso del inglés es inevitable, viene con la dinámica propia de la incorporación de un nuevo elemento que necesita ser nombrado.

"Que se adopte el inglés es un proceso normal y siempre ha sucedido", explica Villanueva.

"Cada vez que se produce una nueva incorporación tecnológica, el nuevo artilugio, instrumento, práctica, viene acompañado por la palabra que lo denomina en el idioma en que fue inventado".

Emilio no se quedó

Cuenta Darío Villanueva, secretario de la Real Academia Española, que cuando el organismo debatió el término español para email, no triunfó su preferido.

"Había una solución que a mí me gustaba mucho, que era 'emilio', una suerte de chiste, pero no cuajó".

"Era bonito, por la semejanza fonética; yo lo utilizaba".

"Al final lo que cuajó es correo electrónico".

El catedrático recuerda que lo mismo ha sucedido en el pasado con el ferrocarril (tren, raíl y vagón son todos anglicismos) y con los deportes (fútbol, penalti, tenis).

"Son palabras que en el español no se sienten como extrañas", dice.

Anglicismos crudos

Se trata de un proceso.

Tomemos el caso, por ejemplo, de las tablets, esos dispositivos móviles que se han popularizado recientemente con la llegada del iPad de Apple y sus competidores.

En una primera instancia se adopta el término en inglés, algo que la Real Academia admite y llama "anglicismos crudos" (se escriben con cursiva: tablet, wi-fi, hacker).

"Luego, cuando estos anglicismos crudos se adaptan a la fonética y la prosodia de la lengua española se incorporan al acervo del español y se vuelven anglicismos (a secas)", explica Villanueva.

Es lo que sucedió con tren, fútbol y vagón, y lo que en forma inminente sucederá con tablet.

Es que en sesión de pleno del 30 de junio, la Real Academia acordó que el término en español será "tableta", opción que superó a "tablilla", la otra gran candidata, tras varias sesiones de discusión.

"Estuvimos viendo la frecuencia en el uso y nos inclinamos por tableta, y si además la gente ya dice tablet es más fácil pasar a tableta que a tablilla", cuenta Villanueva.

"No incluimos nada que no esté avalado por el uso".

"Tweets", no

Pero no vale todo.

Por ejemplo, hay que evitar el plural para el anglicismo crudo tweet (tweets), porque como explica el académico, "en el español no puedes unir dos consonantes para articular el plural".

Y tampoco es una buena opción la descripción, como "unos mensajes de la red social Twitter", porque -dice Villanueva- "va en contra de uno de los principios básicos de todo idioma, que es la economía; la perífrasis está en contra de la economía lingüística".

&

Como la economía lingüísitca es crucial para los idiomas, Villanueva, insiste en que a los académicos no los asusta el uso de las abreviaturas en los SMS.

"Lo mismo se hacía en los manuscritos medievales, están llenos de abreviaturas, y eso no resiente la escritura formal".

"Hay uno que se sigue usando en inglés, el &, que nació en los manuscritos y pasó a la imprenta".

Como solución ofrece la propuesta por la clic Fundación del Español Urgente, de la que la Real Academia es miembro: la castellanización en "tuiteo" (sustantivo), "tuiteos" (plural) y "tuitear" (verbo), aunque se sigue admitiendo en singular como anglicismo crudo.

¿Quién se acuerda de "módem"?

Entonces, ya se sabe. A partir de ahora "tableta". Pero no lo busquen en el diccionario todavía. Primero tienen que dar su asentimiento las 21 academias de la lengua española y deberá pasar el período de cuarentena de rigor (de algo más de dos años para términos tecnológicos y de cinco para palabras generales).

Es que, dice Villanueva, "a veces hay palabras que empiezan con mucha fuerza y con el tiempo se desinflan, pierden eficacia", y cita el ejemplo de la palabra "módem", que ha caído en desuso porque la tecnología a la que da nombre cayó en desuso.

Si todo sale bien, "tableta " aparecerá hacia 2014 en la 23° edición del diccionario impreso de la Real Academia, y en la siguiente actualización de la versión en línea, que se lleva a cabo cada 3 años (aunque Villanueva preferiría que las actualizaciones en línea fueran inmediatas).

Igual -que quede entre nosotros-, el secretario de la Real Academia le dijo a BBC Mundo que ya se puede empezar a usar.

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