BBC navigation

Ai Weiwei: de artista mimado a preso del gobierno chino

Ai Weiwei

Ai Weiwei es un crítico del gobierno chino.

El paradero de Ai Weiwei, uno de los artistas más conocidos de China y uno de sus críticos de más alto perfil, sigue siendo desconocido.

Alemania llamó a consultas al embajador chino en Berlín y varios países más expresaron su preocupación tras el arresto del artista el domingo pasado en Pekín cuando se disponía a abordar un avión rumbo a Hong Kong.

Ahora está siendo investigado por "delitos económicos", según admitió el gobierno chino, aunque no dio más detalles de las acusaciones ni de su paradero.

Nacido en 1957 en Pekín, el artista es hijo de uno de los poetas más famosos de China, Ai Qing, un miembro del Partido Comunista hoy venerado a pesar de haber sido enviado a un campo de trabajo durante la Revolución Cultural.

Ai Weiwei ha jugado un papel clave en el arte contemporáneo chino en las últimas dos décadas y ha expuesto sus obras en todo el mundo.

Crítico

A pesar de sus ideas contestatarias y su residencia en Estados Unidos entre 1981 y 1993, el gobierno chino acudió a su creatividad y prestigio antes de los Juegos de 2008 al pedirle que fuera asesor artístico en el diseño del estadio olímpico de Pekín, conocido como "El Nido".

El estadio causó sensación en todo el mundo, halagos hacia el artista y orgullo del gobierno chino.

El Nido de Weiwei

Con "El Nido" Weiwei cobró fama internacional.

Sin embargo, luego ocurrió algo que le borraría la sonrisa al régimen: Ai Weiwei comenzó a pronunciarse en contra de los Juegos Olímpicos, calificándolos como un "evento vacío" controlado por el gobierno y ajeno al ciudadano de a pie.

Luego fue un feroz crítico de la respuesta gubernamental al devastador terremoto de mayo de 2008 en Sichuan.

"Estas personas están constantemente haciendo preguntas y nadie les responderá, porque el gobierno está tratando de ocultar los verdaderos problemas del colapso de los edificios escolares", le decía a la BBC en mayo de 2009.

A través de su activismo y su arte se ha pronunciado en contra de las violaciones a los derechos humanos e instado a Pekín a reformar su sistema político.

"Tenemos un gobierno que, después de 60 años en el poder, no le da a su propio pueblo el derecho a elegir a sus líderes", le dijo a la BBC en noviembre pasado.

"Esta es una sociedad que sacrifica los derechos y la felicidad de las personas para obtener un beneficio", agregaba.

Miedo al "jazmín"

Sus opiniones han atraído la atención de las autoridades, que desde que el año pasado se le otorgara el Premio Nobel de la Paz al disidente Liu Xiaobo, siguen de cerca los pasos de los activistas contrarios al régimen.

Cien millones de semillas de girasol como obra de arte

El arte como denuncia de Ai Weiwei inunda la sala de turbinas de la Tate Modern de Londres con semillas de porcelana pintadas a mano.

Ver3gp

Para reproducir este material debe tener activado Java Script, así como tener instalada la última versión de Flash Player.

Utilizar un reproductor alternativo

Ai tenía un blog muy leído en el que publicaba películas, fotos y opiniones políticas. El blog fue cerrado en mayo de 2009.

En octubre de 2010 el artista dio a conocer su último trabajo: una alfombra de 100 millones de semillas de girasol de porcelana en la galería Tate Modern de Londres, considerada una crítica a la producción en masa.

Para entonces, las autoridades de Pekín ya le prestaban atención considerable. Más aún teniendo en cuenta que la reciente ola de revueltas en el mundo islámico y los llamados a través de las redes sociales a una supuesta "revolución del jazmín" en China han puesto en alerta al régimen, que ha reforzado las medidas represivas contra los opositores.

Línea

Ai estuvo bajo arresto domiciliario el año pasado.

En diciembre de 2010, días antes de la ceremonia de entrega del Nobel a Liu Xiaobo, al igual que varios otros activistas, se le dijo que no podía viajar al extranjero.

En enero, las autoridades derribaron su estudio de Shanghái y en febrero suspendieron su primera gran exposición en Pekín. Recientemente el artista había expresado su intención de instalarse en Berlín y montar allí un gran estudio.

Hace seis años, en una entrevista con la BBC, el artista decía que China estaba más abierta y que les daba más libertades a sus ciudadanos.

Sin embargo, señalaba: "Algunos temas, ciertos tabúes, no pueden ser tocados. Todavía hay censura. Hay que estar realmente muy alerta sobre dónde está la delgada línea, la frontera", dijo.

"No sé exactamente dónde está, hay que ser inteligente".

Su reciente arresto demuestra que Ai Weiwei puede, a los ojos de las autoridades chinas, haber cruzado esa delgada línea.

Vínculos contextuales

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.