Última actualización: Viernes, 14 de enero de 2011

Ataque en Tucson expone la tensión política en Arizona

Funeral

Este jueves se llevó a cabo el funeral de la niña de nueve años que murió en el ataque.

Tras el tiroteo en la ciudad de Tucson que cobró la vida de seis personas y dejó 13 heridos, incluyendo la representante demócrata Gabrielle Giffords, los ojos de la opinión pública se han vuelto de nuevo sobre el estado de Arizona como frecuente foco de tensiones políticas y raciales en Estados Unidos.

La pregunta sobre qué es lo que ocurre en Arizona surge ante el hecho de que el atentado contra la legisladora ocurre apenas meses después de los días de tensión vividos cuando entró en vigor la polémica ley SB 1070 que criminaliza la inmigración de indocumentados luego de que una jueza federal bloqueara las partes más controvertidos de la legislación.

clic Lea: Obama y Palin: Arizona en dos discursos

Cuando aún no ha terminado la batalla legal entre el gobierno federal y el del estado en torno a esa legislación, congresistas republicanos estatales han indicado que pronto introducirán un proyecto de ley para no dar la nacionalidad automática a niños hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en EE.UU.

Creo que el tirador se involucró en un acto de violencia política porque su blanco fue un funcionario público

Willian Dixon, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Arizona en Tucson.

Mientras, otro factor de constante conflicto son las tácticas para combatir la delincuencia y detectar inmigrantes indocumentados de Joe Arpaio, jefe de policía del condado de Maricopa, que incluye Phoenix, la capital del estado, quien actualmente encara una demanda en la que residentes latinos de Arizona lo acusan de discriminación racial durante sus muy publicitadas redadas.

Arpaio también ha sido demandado por el Departamento de Justicia por no haber colaborado con la justicia en la investigación sobre la demanda de los hispanos.

Días antes de la masacre del pasado fin de semana, el secretario del Estado, Tom Horne, declaró que el programa sobre estudios mexicano-estadounidenses del distrito escolar de Tucson viola una nueva ley que prohíbe la enseñanza de temas étnicos en las escuelas públicas de Arizona.

Niegan vínculo con tensión política

La serie de evidencias recolectada por los investigadores del incidente revelan hasta el momento que el acusado del atentado, Jared Lee Loughner, actuó por sí solo y aparentemente motivado por un desequilibrio mental.

Por ello, grupos conservadores de Arizona insisten en que la masacre llevada a cabo por Loughner no es el resultado del tenso ambiente político que se vive en el estado.

"No creo que su ideología sea nada coherente. Solo creo que era un individuo muy, muy perturbado", declaró a la prensa Trent Humphries, dirigente del movimiento conservador del Tea Party en Tucson.

clic Lea también: Del discurso radical a la violencia política

Centro comercial donde ocurrió la masacre

En el ataque murieron seis personas y otras 13 resultaron heridas.

Por su parte, la Liga Anti Difamación consideró que los escritos en la internet del acusado muestran que es alguien que probablemente no esté asociado con ningún movimiento o grupo extremista y que "siente desconfianza del gobierno y tiene un vago interés en las teorías de la conspiración".

Sin embargo, analistas políticos insisten en que el acto de violencia es un reflejo del clima político que se respira en ese estado desde hace años.

El ex senador estatal Alfredo Gutiérrez asegura que el atentado contra Giffords es el resultado de lo que calificó de una nueva "ola de odio" en el estado.

"Arizona tiene una historia muy larga y muy negra de odio”, dijo Gutiérrez a BBC Mundo. “Es lo que ha ocurrido en el pasado y sigue ocurriendo".

El activista hispano se refirió a las campañas de deportaciones llevadas a cabo en Arizona durante los años 1930 y 1950 cuando personas de ascendencia mexicana, ciudadanos de EE.UU., residentes legales o indocumentados, fueron desplazados por la fuerza hacia el sur de la frontera.

"No podemos decir que la motivación principal (de Loughner) era la cuestión política pero podemos decir que nuestro ambiente es un estado donde el odio y la retórica del odio es parte de la vida cotidiana", agregó Gutiérrez.

El ex legislador coincide con el sheriff del condado de Pima, Clarence Dupnik, quien a raíz del tiroteo del pasado sábado declaró que "nos hemos convertido en la meca del prejuicio y la intolerancia".

Un acto político

Sin embargo, William Dixon, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Arizona en Tucson, consideró que lo que ocurre en Arizona es el producto del control de conservadores republicanos en los cargos públicos locales.

No creo que su ideología sea nada coherente. Solo creo que era un individuo muy, muy perturbado

Trent Humphies, dirigente del Tea Party en Tucson.

"Muchas acciones conservadoras han sido tomadas por republicanos conservadores en la legislatura", indicó el experto a BBC Mundo.

No obstante, Dixon aseguró que el atentado contra Giffords respondió a una motivación política.

"Creo que el tirador se involucró en un acto de violencia política porque su blanco fue un funcionario público que ejercía en capacidad del gobierno. No me importa lo que digan, esto fue un acto político", añadió el catedrático.

Sobre el estado mental de Loughner, Dixon señaló que "era lo suficientemente coherente como para identificar a un miembro particular del Congreso y atentar contra ese individuo".

BBC navigation

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.