Los documentos muestran puntos de vista poco halagadores sobre varios líderes mundiales. El diario The New York Times revela que diplomáticos estadounidenses en Roma informaron en 2009 a sus superiores sobre la "extraordinariamente estrecha" relación entre el primer ministro ruso, Vladimir Putin, y su par italiano, Silvio Berlusconi, que incluye el intercambio de "espléndidos regalos" y la firma de importantes contratos energéticos.
En 2008, la embajada en Moscú dice que el presidente ruso, Dmitry Medvedev, juega a ser "el Robin de Batman", en alusión a Putin, que también es definido como un "macho alfa".
Por su parte, Berlusconi es descrito por un diplomático de EE.UU. en Roma como "irresponsable, inútil e incompetente" en su papel de "líder europeo moderno", además de estar "física y políticamente debilitado" debido a su afición por las "salvajes fiestas nocturnas que no le permiten descansar lo suficiente.
Del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguran que tiene ideales de una izquierda "trasnochada y romántica" y atribuyen su triunfo a la pobre gestión de los atentados en Madrid efectuada por el anterior gobierno del Partido Popular.