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Cinco consejos para las resoluciones de Año Nuevo

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1 ene 2013 05:43 GMT

William Márquez

BBC Mundo, Virginia

Báscula

Es la tradición de cada fin de año. Con las fiestas, las copas, los deseos de prosperidad, viene la firme decisión de los más resolutos de voltear la hoja e iniciar una vida más positiva, más saludable a través de un régimen de dieta y ejercicio.

Al lanzarse de lleno a esta resolución, sin embargo, es posible que en lugar de sentirse mejor, se empiecen a sentir peor. La razón podría estar tanto en la nueva actividad física como la alimentación.

Aunque encomendable, iniciar una rutina intensa de ejercicios y una nueva dieta podrían ser menos saludables de lo que se piensa -especialmente para los que sufren de alergias- si no se toman ciertas precauciones, dice un experto a BBC Mundo.

El doctor Richard Weber, presidente del Colegio Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología (ACAAI, por sus siglas en inglés) explica que ejercicios intensos pueden traer complicaciones respiratorias y ciertos organismos y productos alergénicos pueden ser motivos de alergias, salpullidos y otras reacciones.

A continuación, cinco consejos que el doctor Weber ofrece para entender el entorno y los síntomas qué pueden desatar una reacción contraria y cómo abordar una rutina activa pero saludable.

Ejercicio: conozca sus límites

Mucha gente se lanza con todo a empezar una rutina de ejercicios sin tomar en cuenta que el camino del sedentarismo a la actividad física intensa debe ser gradual. "Uno de los problemas de ir a un gimnasio es que queremos copiar lo que otros están haciendo -corriendo, pedaleando o saltando- y terminamos en dificultades", señaló el doctor Weber.

La respiración se acelera y el individuo puede quedar sin aliento. La situación se hace peor si se sufre de asma pues puede provocar un ataque severo.

No es que no se recomiende a los asmáticos no hacer ejercicio; un plan gradual puede acondicionar los pulmones para resistir más ejercicio y evitar la sensación de ahogamiento, pero si no ha habido preparación física, con la respiración rápida se pierde calor y humedad en el tracto respiratorio y esa combinación genera secreción de químicos y mediadores que fomentan el ataque asmático.

Siempre es bueno tener entusiasmo pero es mejor no sobrepasarse. Además de las dificultades con la respiración que se pueden presentar, la falta de costumbre a la actividad física causa dolor muscular al día siguiente.

"La gente se desalienta, se da por vencida rápidamente y abandona el ejercicio. Completamente lo opuesto a lo que se propusieron".

¿Dieta?: piense en lo que va a comer

Los excesos con la dieta también pueden tener los mismo resultados negativos. Entre más drástica, más rápido es la tendencia a quebrarla. No hay que olvidar que, si se inicia una dieta al tiempo que una rutina de ejercicios, el cuerpo necesita el combustible apropiado así que no comer no es la clave.

Se trata de consumir alimentos saludables, que implica menos calorías, sustitución de grasas y carbohidratos por productos que son nuevos para el sistema. En ese sentido, el experto en alergias sugiere leer la información nutricional en el empaque con cuidado.

"Muchos productos contienen alimentos alergénicos escondidos", indicó. "Hay gente que es alérgica a los lácteos, el trigo y los huevos, lo que les puede causar malestares".

Lo mismo puede pasar con productos dietéticos o suplementos alimenticios que se encuentran en tiendas especializadas. Las galletas o barras de "energía" también pueden estar repletas de factores alergénicos, incluyendo soya y nueces, que afectan a algunos.

El doctor Weber comenta que hoy en día hay pruebas muy sencillas que se pueden realizar para detectar los alimentos a los que un individuo puede ser alérgico. Estar prevenido puede evitar muchos malestares.

Equipos de gimnasio: escójalos con cuidado

No hay nada más impactante que entrar a uno de esos gimnasios modernos con luces brillantes, música rítmica y equipos computarizados. Pero tenga cuidado de las máquinas y otros elementos con los que va a ejercitar, advierte el presidente de ACAAI.

Mientras que las poleas, pesas, barras y otros mecanismos de ejercicio en los gimnasios no van a causar congestión nasal ni poner a nadie a estornudar, la cubierta de caucho o plástico de algunas máquinas, así como los balones inflables y colchonetas si podrían irritar tejidos.

Ciertos aparatos están recubiertos de látex que puede casar salpullido, ronchas y dermatitis. "Algunas veces no es el látex el que afecta la piel sino los químicos que han sido utilizados en su manufactura para endurecerlos".

También hay que estar precavido contra los pañuelos desinfectantes y atomizadores con los que frecuentemente se limpian los equipos en los gimnasios. Estos contienen compuestos orgánicos volátiles y químicos como amoniaco que pueden desatar un ataque de asma o irritar la piel.

Ropa atlética: mejor cómodo que a la moda

¿Para Navidad le regalaron un juego coordinado de camiseta, pantaloneta, sudadera y zapatillas de marca? No cabe duda que se ve muy bien en ellas. No obstante, espere a ver cómo se siente después de haber sudado un par de horas en el nuevo atuendo.

Si empieza a sentir comezón y ya ha descartado los otros factores que pueden haberlo producido, ese uniforme atlético puede ser el de la culpa. Los materiales sintéticos son utilizados en todo tipo de vestiduras, desde las camisetas hasta los calcetines y pueden irritar la piel.

De todos estos materiales el de mejor calidad es lycra que tiene menos probabilidades de irritar la piel. En todo caso, la recomendación siempre es leer cuidadosamente la etiqueta para conocer bien de que está hecha la ropa.

Cuando haya duda, lo mejor es optar por productos naturales; algodones y linos. Pero, ojo con los elásticos y las zapatillas. Suelen ser de látex y si se es alérgico a éste, llegan las consecuencias.

Encerrado vs. al aire libre

Uno siempre relaciona el ejercicio y la buena salud con espacios abiertos, respirando el aire libre. Eso no es necesariamente cierto. Hoy en día la contaminación ambiental es una de las causantes de los problemas respiratorios.

El doctor Richard Weber asegura que el incremento en la prevalencia de las alergias se puede rastrear a la revolución industrial y el humo de las fábricas y los motores como uno de los grandes factores.

En las ciudades es difícil encontrar una zona verde o campo abierto donde se pueda respirar aire limpio. Aún así, si se encuentra, para las personas que sufren de fiebre de heno, el polen puede ir en detrimento del ejercicio, así como el césped también puede generar reacciones alérgicas.

Si las bandas caminadoras ni las pistas bajo techo le atraen, asegúrese de tomar sus medicamentos contra las alergias antes de salir al trote y evitar correr entre el medio día y las horas de la tarde, cuando el conteo de polen es más alto.

Al llegar a casa, tome una ducha inmediatamente para eliminar cualquier partícula que haya caído en la ropa o el pelo.

De todas formas, el doctor Weber recomienda un baño para evitar la urticaria que se puede producir cuando se eleva la temperatura de la piel así como para eliminar el sudor que también puede ser un irritante.

Si, después de esto, todavía siente entusiasmo para inscribirse en un gimnasio y seguir disciplinadamente y moderadamente un plan de actividad física y dieta ¡muy bien! La idea es practicar una vida más saludable pero no es necesario alcanzar la meta en un día.

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