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El escándalo que salpica a Lula tiene nombre de mujer

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5 dic 2012 08:25 GMT

Gerardo Lissardy

BBC Mundo, Brasil

Lula

Rosemary Noronha era una perfecta desconocida para la mayoría de los brasileños hasta hace unos días. Pero eso cambió de golpe, cuando su nombre se ubicó en el corazón del más reciente escándalo de corrupción en este país.

Ahora esta mujer de 57 años y largo cabello castaño, también llamada por el apodo de "Rose", es figura de portada de diarios y revistas tras ser acusada de tráfico de influencia y apartada a fines de noviembre del cargo de jefa de gabinete de la oficina de la presidencia brasileña en Sao Paulo.

El caso, que también costó el cargo a otros funcionarios, ha abierto un nuevo flanco de polémica para el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y para el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Noronha fue nombrada en la oficina de Sao Paulo por Lula, con quien tenía una estrecha relación según medios locales, y de acuerdo con una investigación policial, desde esa posición usó su influencia para ayudar a una organización ilegal, pero ella niega haber actuado indebidamente.

El caso "revela una completa falta de límites entre la esfera pública y la esfera privada", dijo Carlos Pereira, experto en ciencias políticas y profesor de la escuela de administración pública en la Fundación Getulio Vargas, a BBC Mundo.

"Porto Seguro"

La investigación que colocó a Noronha en la palestra fue realizada por la policía federal brasileña para descubrir una presunta red de funcionarios que vendían favores a privados, como la falsificación de documentos oficiales.

Dentro de la operación denominada "Porto Seguro" la policía realizó escuchas telefónicas y accedió a correos electrónicos, incautó material en oficinas gubernamentales, detuvo temporalmente a fines de noviembre a jerarcas de dos agencias reguladoras y denunció a Noronha y otros.

Noronha enfrenta acusaciones de corrupción y tráfico de influencia para ayudar a la presunta red ilegal a realizar contactos con funcionarios de gobierno a cambio de favores como dinero, un viaje en crucero y cirugía plástica.

El ministro brasileño de Justicia, José Eduardo Cardozo, dijo este martes en el Congreso que, según la policía federal, el núcleo de la red lo formaban cinco individuos y "se valían de algunos agentes en varios órganos que eran entonces sobornados", incluidos Noronha y funcionarios del ministerio de Educación o la Abogacía General de la Unión.

Como "jefe" del grupo ha sido señalado Paulo Vieira, quien de acuerdo a las investigaciones obtuvo un cargo de director en la Agencia Nacional de Aguas (ANA) con la intermediación de Noronha y se enriqueció en unos años.

Pero la atención de los medios se ha centrado en Noronha y la influencia que llegó a ejercer en las entrañas del poder brasileño, mientras aún se conocen detalles del caso denominado "Rosegate".

"El proceso está (en una etapa) muy inicial", dijo Pereira. "La investigación no terminó totalmente".

Cercanía

La información que ha trascendido hasta ahora en la prensa brasileña señala que "Rose", una exsindicalista bancaria, pasó a integrar el entorno de Lula luego de conocerlo personalmente en 1993.

Fue secretaria de José Dirceu, un exministro de confianza de Lula condenado el mes pasado a casi 11 años de cárcel por su responsabilidad en un esquema de sobornos a legisladores aliados en el primer gobierno del líder del PT.

Un gran juicio por ese caso llamado "mensalao" acabó la semana pasada con 24 condenados además de Dirceu, un revés judicial para el partido de gobierno justo antes de que surgiera este nuevo escándalo.

Noronha fue designada por Lula para trabajar en su gobierno en 2003, primero como asesora de la oficina de la presidencia en Sao Paulo y luego como jefa de gabinete de la misma. Siguió en el puesto bajo la gestión de la actual mandataria Dilma Rousseff hasta que ésta la apartó del cargo al conocer la investigación policial.

Tras su nombramiento en el gobierno de Lula, Noronha realizó 24 viajes al exterior como integrante de la comitiva presidencial con derecho a pasaporte diplomático.

El diario Folha de S. Paulo informó el fin de semana que la influencia lograda por Noronha se explica por una "larga relación de intimidad" que mantuvo con Lula. La revista Epoca señaló en su portada que ella solía presentarse como "novia" del expresidente y el diario O Globo indicó que desde su cargo llegaba a regañar a ministros de gobierno.

"Ninguna complicación"

Las revelaciones indican que además de ayudar a obtener puestos en órganos de contralor para Vieira y un hermano de éste también señalado como miembro de la red investigada, Noronha consiguió empleos públicos para su marido e hija.

En un comunicado divulgado el jueves, la exfuncionaria afirmó que nunca hizo "nada ilegal, inmoral o irregular que haya favorecido al exministro José Dirceu o al expresidente Lula".

Ante preguntas de diputados, el ministro Cardozo negó este martes que los investigadores hayan grabado diálogos entre Noronha y Lula. Un jefe de la policía federal explicó que no había "justa causa" para interceptar el teléfono de la exfuncionaria presidencial.

El ministro de la secretaría general de la Presidencia, Gilberto Carvalho, descartó el viernes que este caso comprometa a Lula, un amigo suyo. "No hay ninguna complicación para el (ex)presidente", dijo.

Hasta ahora el popular Lula ha guardado silencio sobre el asunto y un portavoz de su instituto consultado por BBC Mundo declinó formular declaraciones. "No tengo comentarios", dijo José Chrispiniano.

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