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Gaza e Israel: un arsenal de cohetes aumenta la tensión

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16 nov 2012 03:46 GMT

Jonathan Marcus

BBC

Ataque israelí en Gaza

El resurgimiento de conflictos entre Israel y Hamas ha resaltado, una vez más, la disparidad total de fuerza entre las partes.

Los aviones y unidades navales de Israel tienen la capacidad operar contra objetivos en Gaza más o menos como les plazca.

De haber una incursión más grande de Israel -algo que probablemente ambas partes quisieran evitar- el equilibrio militar estaría otra vez en el lado de Israel.

Asimismo, no obstante, los combates han resaltado el riesgo que representa el arsenal de cohetes palestinos para los ciudadanos israelíes que viven en la parte sur del país.

Vea el alcance de los cohetes palestinos

Los proyectiles palestinos pueden no ser especialmente sofisticados o precisos.

Sin embargo, siguen siendo una amenaza seria, como lo fue para un edificio de apartamentos en Kiryat Malachi en la mañana del jueves, que dejó tres muertos.

Los pueblos o ciudades israelíes en un amplio arco al sur de Tel Aviv están al alcance de estos cohetes. Cientos de miles de israelíes viven ahí y es una situación por la que sucesivos gobiernos israelíes se han preocupado.

El arsenal de cohetes palestinos es grande y está mejorando con el tiempo. Muchos de los sistemas de corto alcance, como los Qassam -el nombre genérico para toda una familia de armas- se construyen en fábricas y talleres en la Franja de Gaza. El rango de alcance de estos es de aproximadamente 12 km.

"Ataques quirúrgicos"

Los misiles Grad, que muchos piensan que fueron suministrados por Irán, tienen un poco más de alcance -hasta 20km, aproximadamente-, aunque algunas versiones más nuevas pueden tener un rango incluso más largo.

Un cohete diseñado en China, el WS-1E, también se ha utilizado contra objetivos israelíes; estos tienen un alcance de unos 40 km.

Las armas más potentes del arsenal palestino son los cohetes Fajr-5. Estos tienen una rango potencial de hasta 75km, amenazando los suburbios de Tel Aviv, la ciudad más grande de Israel.

Los lugares de almacenamiento de estas armas han sido uno de los objetivos más buscados por la aviación israelí.

Portavoces militares israelíes afirman que han tenido un éxito notable en la destrucción de estos depósitos, aunque hay informes de que al menos un Fajr-5 se ha disparado durante la actual ronda de combates.

La respuesta de Israel a la amenaza de misiles palestinos ha sido tanto defensiva como ofensiva en su naturaleza. Su relativamente nuevo sistema antimisiles -conocido como Iron Dome- juega un papel en la ronda de ataques actual. Ha estado en funcionamiento desde 2011.

Cada una de las cuatro baterías disponibles puede defender un área del tamaño de una ciudad de tamaño medio.

Potentes radares identifican y rastrean misiles entrantes; su más probable punto de aterrizaje es estimado y la batería luego dispara misiles interceptores.

Un tic-tac constante

El Iron Dome parece estar funcionando bien en esta crisis, pero ningún sistema defensivo es 100% exitoso.

Israel también ha tratado de interrumpir los envíos de misiles que se dirigían a la Franja de Gaza.

Este es especialmente el caso de los misiles de largo alcance diseñados por iraníes y chinos, algunos de los cuales, creen los analistas, llegan a través de una compleja red de contrabando de Irán a Sudán y luego por tierra a través de Egipto y la península del Sinaí hasta la Franja de Gaza.

El "misterioso" ataque aéreo contra un depósito de contenedores fuera de una fábrica de armas manejada por iraníes en Sudán a finales de octubre es ampliamente visto como un ataque de la Fuerza Aérea de Israel en un intento por interrumpir los suministros de armas que van para Hamas u otros grupos palestinos.

Ataques aéreos frecuentes en la Franja de Gaza se han dirigido a líderes individuales de algunas de las facciones palestinas más pequeñas, así como a los grupos dispuestos a lanzar nuevos cohetes.

Pero esta es la mayor operación de Israel desde su incursión terrestre en el norte de la Franja de Gaza en 2008-09.

Inevitablemente, en estos ataques que Israel ha calificado de ser "quirúrgicos", algunos civiles palestinos han muerto.

Las víctimas civiles, por supuesto, podrían aumentar dramáticamente si los israelíes se deciden por una ofensiva terrestre. Todas las presiones apuntan a una intensificación de los combates antes de que estos se terminen.

El resultado bien puede ser otro inestable alto el fuego que tal vez podría durar algún tiempo.

Está claro que eso es lo que los israelíes quieren como producto de esto. Pero los dilemas básicos en la Franja de Gaza permanecen sin cambios.

No hay ninguna señal de un proceso de paz con credibilidad. Y, una vez finalice la crisis, el reloj puede quedarse en un tictac hasta la próxima erupción de violencia.

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